Hay que rescatar la mirada valiosa del periodismo en momentos críticos del país
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (#FilBo2026), la Facultad de Comunicación Social y Periodismo de nuestra Casa de Estudios dio inicio a la segunda jornada del XVII Encuentro Nacional de Periodismo.
Este evento, celebrado en nuestro campus, se convirtió en un foro de alto nivel donde se desglosaron las nuevas narrativas y los desafíos éticos que definen el oficio en la actualidad.
El conversatorio central, titulado ‘Tres pruebas de fuego del periodismo colombiano: de Villa Chiva a los falsos positivos’, contó con la participación estelar de los periodistas Martha Elvira Soto, Roberto Pombo, Juan Gonzalo Betancur y Eduardo Arias. Todos ellos referentes imprescindibles de la prensa nacional, quienes lideraron un diálogo profundo sobre cómo los hitos de violencia y poder han transformado la estructura misma de la profesión en Colombia.
Martha Elvira Soto, reconocida por su trayectoria en el periodismo de investigación, centró su intervención en la rigurosidad necesaria para enfrentar los episodios más oscuros del país. Durante su exposición, Soto enfatizó que el destape de casos como los «falsos positivos» no solo fue un reto logístico para las redacciones, sino una prueba moral que exigió un compromiso inquebrantable con las víctimas y la búsqueda de pruebas documentales en entornos de alta presión.
Por su parte, Roberto Pombo aportó una visión analítica sobre el papel de los directores y líderes de opinión en la construcción de la agenda pública. Pombo reflexionó sobre la evolución del periodismo desde la época de Villa Chiva, señalando que la profesión ha tenido que navegar entre la responsabilidad política y la necesidad de mantener la independencia frente a las narrativas oficiales que han intentado, en diversos momentos, nublar la realidad nacional.
Junto a ellos, los periodistas Juan Gonzalo Betancur y Eduardo Arias complementaron la mesa técnica, aportando matices sobre la reportería de campo y la sátira como herramientas de denuncia. Los comunicadores coincidieron en que el periodismo colombiano ha salido fortalecido de sus crisis gracias a la capacidad de cuestionar sus propios métodos y de persistir en la fiscalización del poder.
La jornada dejó claro que, ante los nuevos formatos digitales, el legado de investigación y análisis que representa el periodismo de antaño sigue siendo la base fundamental para cualquier profesional que aspire a narrar la complejidad de nuestro país.
¡Colombia es una mina de historias desde todos los campos, solo hay que aprenderlas a contar!