El Externado reunió expertos para fortalecer la integridad en el sector inmobiliario

Esta iniciativa, que se desarrolló durante tres jornadas, reunió a la academia, el Estado y el sector privado para analizar los riesgos de corrupción y lavado de activos en el sector inmobiliario, así como para construir estrategias conjuntas que fortalecieran la integridad y la transparencia.

El sector inmobiliario ha sido uno de los motores estratégicos del desarrollo económico del país. Sin embargo, su dinámica también lo ha convertido en un objetivo atractivo para la delincuencia financiera. Con el propósito de abordar esta problemática, la Facultad de Economía, en alianza con Global Financial Integrity (GFI) y el Instituto Anticorrupción, inauguró el evento Construyendo integridad: el rol de los facilitadores profesionales frente a la corrupción y el lavado de activos en el sector inmobiliario.

En la apertura institucional participaron Juan Pablo Herrera, decano de la Facultad de Economía; Claudia Helms, directora del Programa LAC de GFI; y Camilo Enciso, director del Instituto Anticorrupción.

El decano de la Facultad, Juan Pablo Herrera, señaló que este espacio buscó mostrar cómo desde la academia se podían generar diálogos interdisciplinares que aportaran buenas recomendaciones y mejores prácticas. De esta manera, explicó, se logró contribuir al fortalecimiento de las capacidades del país y de la región frente a actividades ilícitas que afectan a sectores clave como el inmobiliario.

Asimismo, Helms añadió: «Agradezco su interés por el conocimiento. La contribución a la prevención de los flujos financieros ilícitos requiere diferentes perspectivas; no puede recaer únicamente en los esfuerzos de las instituciones públicas. También necesitamos una cooperación estrecha con el sector privado».

Durante la primera jornada, denominada Día 1: Contexto y hallazgos iniciales, las(os) panelistas coincidieron en que la prevención de estos delitos no podía recaer únicamente en las entidades públicas, sino que requería una articulación estrecha entre el Estado, la academia y las(os) actoras(es) del sector privado.

Asimismo, se identificaron tres fallas estructurales que facilitaban el flujo de recursos ilícitos en el mercado de bienes raíces:

  • Informalidad y falta de control.
  • Brechas regulatorias.
  • Opacidad en las operaciones.

Las(os) expertas(os) explicaron que las(os) delincuentes financieros recurrían a los bienes inmuebles porque estos ofrecían seguridad patrimonial, valorización en el tiempo y una apariencia de legitimidad que facilitaba la justificación de ingresos futuros o la ocultación del origen de los recursos mediante terceros o estructuras societarias complejas.

Para hacer frente a este fenómeno, durante las conferencias magistrales —que incluyeron ponencias de GFI y de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF)— se enfatizó la importancia de identificar tempranamente las señales de alerta, entre ellas:

  • Clientes que se rehusaban a suministrar información básica.
  • Estructuras societarias innecesariamente complejas.
  • Pagos inconsistentes con el perfil económico del comprador.
  • Un interés inusual en realizar la transacción con extrema rapidez, sin importar el precio.

En el cierre de estas tres jornadas se desarrolló el panel «Perspectivas económicas y desafíos de integridad en el sector inmobiliario», moderado por Iván Unigarro. En este espacio participaron el decano Juan Pablo Herrera; Alejandro Quintero, de Asobancaria; y el docente Lukas Sáenz.

Durante el panel, los expertos analizaron temas clave como el acceso a la información, la transformación digital y las brechas que aún persisten para fortalecer los mecanismos de detección y vigilancia, entre otros desafíos que enfrenta el sector.

En su intervención, el decano destacó la importancia de la pedagogía y la responsabilidad de difundir herramientas clave en este tipo de escenarios. Señaló que el objetivo era orientar a los ciudadanos para actuar conforme a la ley y contribuir a la prevención de delitos como el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

Por su parte, el docente Sáenz enfatizó que la transformación digital y la reducción de la deuda técnica ya no son alternativas postergables para el sector privado, sino un imperativo dictado por el mercado. Advirtió que este esfuerzo debe estar sincronizado con una inversión pública equivalente para consolidar un sistema unificado que mejore los procesos. También señaló a la banca como el aliado estratégico natural y el punto de partida de la legalidad transaccional para combatir el uso del efectivo en la economía informal.

Los panelistas coincidieron en la necesidad de devolverle a la vivienda —particularmente a la de interés social— su rol central en las políticas públicas. Alejandro Quintero enfatizó la importancia con respecto a que cada gobierno reconozca los valores relativos y el peso real que tiene cada sector de manera individual dentro de la economía general del país.

El Externado de Colombia agradece a las(os) participantes por asistir a estos encuentro que demuestran que la articulación entre el sector público, la banca y la academia es el camino fundamental para construir un sector inmobiliario más íntegro, transparente y dinámico ante los retos futuros.

140 años de historia