Comparativa de eficiencia y costos entre electricidad, gas natural y GLP: ¿cuál es la mejor opción?
Para responder esta pregunta, investigadoras(es) de la Facultad de Economía, en colaboración con el Grupo de Energía de Bogotá, presentaron los resultados del estudio ‘Análisis de eficiencia y dinámica de tarifas finales en la provisión del servicio de energía eléctrica, gas natural y GLP en Colombia’ en el que abordan este y otros temas relevantes.
El objetivo de esta investigación fue analizar la formación de precios de la energía eléctrica, gas natural y gas licuado de petróleo en Colombia para analizar la eficiencia de los precios y la dinámica de las tarifas en la provisión de estos servicios públicos desde el punto de vista de la organización industrial, contexto regulatorio y análisis económico con foco en el mercado regulado.
Para Juan Pablo Herrera, decano de la Facultad de Economía, una de las características más importantes de este trabajo ha sido el esfuerzo conjunto entre profesionales de distintas disciplinas como la ingeniería y la economía para responder preguntas sobre cómo podemos entender y ver los principales desafíos en materia de política pública en el país.
“Quisiera resaltar como decano que nos sentimos orgullos de tener la oportunidad de poner a consideración une estudio que se ha venido gestando desde hace varios meses. Uno de los principales propósitos está concentrado no solo en tener una radiografía de lo que esta pasando en el país en materia energética, sino también en incentivar y exhortar a ustedes, los futuros economistas para que avancen en investigaciones que puedan impactarlos”, dijo.
Esta misma reflexión fue retomada por Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo de Energía de Bogotá, quien invitó a las(os) economistas a trabajar para mitigar el abuso de competencias a propósito del aumento de precios de gas natural en el país. “La gente más pobre, que pagaba 10 mil pesos de gas va a pasar a pagar 25 mil pesos, y eso hace la diferencia entre comer y no comer. Lo ideal es que ustedes desarrollen las competencias para entender cómo la teoría económica no tiene sentido si no hay un control a los abusos de competencia, que es de lo más valioso que pueden hacer por esta sociedad, por su futuro y formación”, indicó.
La estructura del estudio
El documento se organizó en cuatro frentes. En primer lugar, se realizó un balance general de los patrones de consumo, tarifas y participación de los energéticos en el gasto de los hogares colombianos y una comparación con la situación en otros países de la región para identificar el impacto de cada uno de ellos en los hogares. Posteriormente, se hizo una revisión detallada de la legislación en esta materia y se examinaron las prácticas regulatorias alrededor de cada uno de los eslabones de la cadena de valor.
Luego se trabajó en el análisis detallado de los agentes y organización industrial de las tres cadenas de energéticos, profundizando en las dinámicas de competencia y, finalmente, se realizó la evaluación de la eficiencia tarifaria en los mercados de energía eléctrica, gas natural y GLP, enfocado en la integración vertical en los eslabones de la cadena, empleando modelos econométricos para identificar relaciones de largo plazo, efectos de corto plazo y el impacto en precios sobre el ingreso de los hogares.
Quienes hicieron parte de la elaboración de este estudio fueron: Juan Pablo Herrera, decano de la Facultad de Economía; Miguelangel Ramírez, consultor independiente; Ricardo Sinning, estudiante de economía; Ángela Cadena; experta en el sector y asesora académica; Juan Camilo Villar, investigador principal en análisis econométrico; Paola Gil, investigadora de análisis regulatorio; Karen Daniela Ávila, estudiante de economía; Mateo Escobar; profesor de microeconomía e investigador; Juan David Bolívar, investigador en análisis sectorial; y Laura Nathaly Camacho, estudiante de economía.
Conclusiones
Entre los hallazgos más importantes se encuentran que los modelos muestran que la integración vertical entre comercialización y distribución de energía eléctrica y gas natural reduce la tarifa final del usuario. Asimismo, en el corto plazo, el eslabón de transmisión en energía eléctrica es el más sensible en la formación del precio final, mientras que el gas natural, en el suministro, presenta mayor impacto. Finalmente, se demuestra, por medio de instrumentos econométricos, que tanto la tarifa eléctrica, como del gas, son regresivas.
“Esto nos dice que, como economistas, nos estamos enfrentando a un entorno complejo, en el que debemos reconocer la relevancia de un mecanismo de subsidio, pero el verdadero problema es cómo idearlo y garantizar que sea un hecho que los reguladores lo interioricen sin hacer política y logre generar un grado de progresividad relativa frente a la relación”, concluyó el decano.
Consulte el estudio completo aquí.