Serie Adolescencia: reflexiones desde el castigo y restauración

¿Qué puede llevar a un niño de 13 años a asesinar a su compañera de clase? Adolescencia es una miniserie británica, dirigida por Philip Barantini, de solo cuatro episodios, disponible en la plataforma de Netflix.

El protagonista es Jamie, un adolescente de 13 años, es capturado pues se sospecha que ha asesinado a Katie, una de sus compañeras de clase. La serie no se concentra en mostrar un proceso judicial en el que se desvirtúe o no la presunción de inocencia de Jamie. Cuenta la historia de las causas que subyacen a este atroz crimen.

La serie deja ver cómo ese crimen en concreto afecta a por los menos dos ámbitos en la sociedad: la familia y la escuela. Por un lado, visibiliza las emociones de tristeza, incertidumbre y culpa por las que atraviesan su padre, madre y hermana. Por otro lado, en la escuela se vive una atmósfera de confusión que convive con una notoria falta de empatía hacia las víctimas y la estigmatización de Jamie. La incomprensión colectiva da paso a reacciones impulsivas, motivadas por el dolor, la falta de compresión de aquello que aflige a todos los que toca el crimen y la necesidad de sentir que se hace justicia.

Los móviles del crimen están en lo que se denomina como manosfera. Esta se trata de un “conjunto diverso de espacios virtuales que alojan y alimentan diversos movimientos masculinistas que comparten un discurso misógino y antifeminista” (Beroiz, 2023, p. 25). Es un discurso de odio que promueve hostilidades en virtud del género y se da a través de redes sociales (TikTok, YouTube, X, Facebook) o foros de internet. La subcultura que mayor visibilidad tiene en la manosfera son los Incels, palabra que describe lo que denominan celibato involuntario, del cual culpan a las mujeres (Diaz, 2023). A esta subcultura es a la que, mediante acoso escolar, se decía que pertenecía Jamie, la serie muestra como su odio se exacerba hasta ser canalizado en el asesinato de Katie.

Adolescencia refleja una crisis de la masculinidad debido a la necesidad de redefinir el rol de los hombres en las sociedades contemporáneas, en las que se aboga por la erradicación de las desigualdades de género. Generando un escalamiento de los discursos antifeministas, llevando a la creencia de que el feminismo es una maquinaria tiránica en donde los hombres son las víctimas reales de las sociedades modernas, pues reproduciría un discurso en el que son discriminados y tildados de violadores y maltratadores, lo cual justifica la misoginia promovida (Díaz, 2023). Todas esas actitudes sexistas y misóginas, que se promueven, pueden motivar el acoso, abuso sexual y hasta asesinatos, pues de hecho la manosfera es cada día más popular y radical (McCullough, 2023).

Lo descrito deja ver que el asesinato de Katie en la serie no es un caso aislado, sino que es parte de un fenómeno que estatuye una nueva forma de perpetuar la discriminación debido al género en las sociedades, que se vuelve invisible y silencioso.

En Canadá, un juez condenó a cadena perpetua a un joven de 17 años que en 2020 mató a una mujer, apuñalándola 40 veces, e hirió gravemente a otras en un salón de masajes. En su bolsillo tenía una nota llamando a la “rebelión de los incels”. El puñal que usó tenía inscrito “thot-slayer”, el término thot es una forma despectiva de referirse a las mujeres para avergonzarlas por su comportamiento sexual. (AFP, 2023; CBC, 2023; Glass, 2018). También en Estados Unidos ha habido casos de asesinatos relacionados con la manosfera (BBC, 2018).

Aunque la pretensión de la serie Adolescencia no es el abordaje de un crimen como este por parte de la justicia, esta columna si busca la reflexión sobre cómo el derecho penal y la política criminal podrían abordar los daños causados por este tipo de crímenes.

Las incertidumbres sobre lo ocurrido en la serie son el reflejo de necesidades de información, reparación, así como de garantías de no repetición que necesitan las víctimas y la sociedad. Estas necesidades en un posible proceso penal adversarial no serían el centro y por tanto quedarían en el olvido. La razón por la que ello es así es que, en el poder punitivo el Estado aparta a quien realmente sufrió el daño, subrogándose en su posición[1].

Lo cual implica que, como lo ha indicado el criminólogo Nils Christie (1976), el Estado se apropia de un conflicto y de las pretensiones de quienes están inmiscuidos en este, por lo que las necesidades de las víctimas dejan de importar para su resolución, perdiendo estas su derecho a participar de manera activa. Pues la principal causa de existencia de un proceso netamente adversarial es la imposición del castigo y no una coerción reparadora o restitutiva efectiva (Zaffaroni, 2013).

La manosfera, los incels y en general estos movimientos masculinistas son algo que merece nuestra atención. Colombia no necesariamente es un lugar ajeno a la posible reproducción de este tipo de patrones. Pues, la Defensoría del Pueblo (2024) reveló que hasta octubre del año 2024 se habían presentado al menos unos 745 feminicidios, los cuales están en un contexto de normalización de la violencia a través de acoso en espacios públicos, violencia doméstica y un emergente fenómeno de violencia digital (ONU, 2024).

El derecho penal tradicional no tiene capacidad efectiva para presentarse como una solución a este problema de forma estructural. Pues su pretensión es enfocarse en la responsabilidad penal individual, de la forma excluyente antes descrita. La política criminal requiere también atender a estas problemáticas como la manosfera, por lo que no deben enfocarse simplemente en la penalización, pues esta llega cuando hay un daño ya causado.

Debemos tener una política de prevención, tal vez difundida en las redes sociales, que son el principal espacio en donde la manosfera se desarrolla. Esta política debe tener un abordaje desde la perspectiva de género, contrarrestando ideas sexistas, como que la mujer le debe sexo al hombre y otras creencias irracionales que se promueven. Así, se debe fomentar en las personas la construcción de nuevas masculinidades (Amaya, s.f.).

En este escenario, una posibilidad es la justicia restaurativa. Esta se trata de una respuesta para reparar el daño generado por la ofensa a la víctima, mediante la asunción de responsabilidad por parte del ofensor y las correspondientes obligaciones resarcitorias. Incluyendo a la comunidad como un actor del conflicto, bajo el entendido de que esta puede coadyuvar en la reparación del daño y en la prevención de futuras ofensas, generando así más cohesión y fortaleciendo el tejido social (Zehr, 2007).

La justicia restaurativa entonces permitirá que el Estado no subrogue a la víctima en su reparación, sino que la escuche es lo que esta efectivamente necesita. Esto, sumado a buscar que los ofensores se responsabilicen de sus actos, puede ayudar a satisfacer los derechos de verdad, justicia y reparación de las víctimas.

Además, la justicia restaurativa es un enfoque que tiene una visión prospectiva, por tanto, hace cuestionarse sobre el estado de las cosas que favorecieron al delito, como sería en este caso la manosfera, para así buscar oportunidades de enmendar esas causas, cobrando sentido esas políticas de prevención. Generando la inclusión de la comunidad, mejorando el tejido social y satisfaciendo unas garantías de no repetición.

La justicia restaurativa, en este escenario, es devolver el conflicto a sus verdaderos actores y permitir que las víctimas puedan expresar sus necesidades. Sin que esto implique abogar por una visión totalizadora del enfoque restaurativo pues, tal vez esto no es deseable y puede coexistir con la justicia retributiva. Pero si es un llamado a humanizar la forma en que abordamos nuestros problemas, pues a veces el retribucionismo obstaculiza otros modelos de efectiva solución del conflicto, que si son reparadores para la víctima (Zaffaroni, 2013).

Referencias:

  1. (2023) Cadena Perpetua Para Un “Terrorista” Que Mató A Una Mujer E Hirió A Otra En Canadá. https://www.barrons.com/news/spanish/cadena-perpetua-para-un-terrorista-que-mato-a-una-mujer-e-hirio-a-otra-en-canada-565c36a8
  2. Amaya, S. (S.F). El movimiento INCEL y la necesidad de prevención primaria-Un análisis breve. Asociación Colombina de Criminología. https://acc.org.co/opinion/72-el-movimiento-incel-y-la-necesidad-de-prevencion-primaria-un-analisis-breve
  3. (2018). Elliot Rodger: How misogynist Killer became ´incel hero´. https://www.bbc.com/news/world-us-canada-43892189
  4. (2023). Incel-inspired Toronto massage parlour murder was act of terror, judge rules. https://www.cbc.ca/news/canada/toronto/incel-toronto-massage-killing-terrorism-1.6867177
  5. Beroiz Sancho, J. (2023). La reacción antifeminista en el Estado español: El caso de la manosfera y su influencia en la población joven. Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional – HEGOA. https://publicaciones.hegoa.ehu.eus/pdfs/748?locale=es.
  6. Christie, N. (1976). Los conflictos como pertenencia. Pensamiento Penal. https://www.pensamientopenal.com.ar/system/files/2016/10/doctrina44215.pdf.
  7. Díaz Fernández, S. (2023). Sobre crisis, masculinidades y manosfera: ¿el “nuevo” antifeminismo? La Revista de ACOP, (80), https://compolitica.com/wp-content/uploads/2023/03/N80_Eta.2_La_revista_de_ACOP_Marzo2023.pdf
  8. Glass, J. (2018) What is a ´thot´? What does it mean and where did it come from?. Pink News. https://www.thepinknews.com/2018/02/13/thot-what-is-a-thot-meaning-thot-definition/
  9. ONU Mujeres. (2024). En la mira. https://colombia.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/en-la-mira/unete.
  10. McCullough, S. (2023) Online misogyny: the “manosphere. Canadian Museum for Human Rights. Published September 12, 2023. https://humanrights.ca/story/online-misogyny-manosphere
  11. Zehr, H. (2006). El pequeño libro de la justicia restaurativa (M. Giraldo, Trad.). Good Books. (Obra original publicada en 2002).
  12. Zaffaroni, E. (2013). La Cuestión Criminal. Grupo Editorial Ibañez.
  13. [1] “La característica del poder punitivo es, pues, la confiscación de la víctima, o sea, que es un modelo que no resuelve el conflicto, porque una de las partes está por definición excluida de la decisión” (Zaffaroni, 2013, p. 24).

 


Por: Mauricio Esteban Gutiérrez Ordóñez, estudiante de cuarto año de Derecho y monitor del Centro de Investigación en Política Criminal de la Universidad Externado de Colombia.

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