¡La Maestría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad obtuvo la Acreditación de Alta Calidad!
La Maestría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad recibió la Acreditación en Alta Calidad otorgada por el Ministerio de Educación Nacional, con concepto favorable del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), mediante la Resolución 005099 del 23 de febrero de 2026, por un término de seis años, con renovación automática del Registro Calificado por siete años.
Una maestría comprometida con la alta calidad académica
La Maestría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad es un programa referente en el país, no solo por ser pionero, sino porque se ha preocupado por mantener la pertinencia de su plan de estudios, sus contenidos y sus metodologías. Los ejercicios de autoevaluación periódicos que se hacen con docentes, estudiantes y egresados, como una apuesta de mejora continua, dieron lugar a ajustes y replanteamientos en procura de la excelencia académica y del aporte a campos del conocimiento tan relevantes como la responsabilidad social y la sostenibilidad. Este camino incluyó la renovación del registro calificado en 2019, la participación en la acreditación internacional AACSB de la mano de la Facultad de Administración de Empresas, y ahora la Acreditación en Alta Calidad del programa, resultado de un proceso de autoevaluación que inició en diciembre de 2023 y culminó con el concepto favorable del CNA en febrero de 2026.
La creación de la Maestría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad inició en 2012 como respuesta al interés creciente que había sobre el tema debido a la aparición de asuntos emergentes, nuevas herramientas y nuevos debates; también a la necesidad de promover la investigación en los temas que abarca la sostenibilidad y sobre los que se está produciendo material académico relevante para la comprensión y abordaje de problemáticas ambientales, sociales y de gobernanza relevantes tanto a nivel local, como nacional e internacional.
¿Por qué somos un programa acreditado en alta calidad?
Por muestra trayectoria consolidada. Con catorce cohortes y más de doscientos graduados, el programa demostró ante los pares académicos que su modelo de formación fue sostenible en el tiempo y respondió a las necesidades cambiantes de la sostenibilidad.
Por nuestro cuerpo docente investigador de alto nivel. El Consejo Nacional de Acreditación destacó que la mayoría de los profesores de tiempo completo contaban con título de doctorado, y que el programa se articuló con el Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales (CIPE) de la Facultad, cuyo grupo OPERA ostentó la categoría A en MinCiencias, la más alta que otorga el sistema nacional de ciencia.
Por nuestra formación con impacto real y no solo teórica. Los pares académicos resaltaron explícitamente el programa Primeros Pasos en Responsabilidad Social Empresarial, a través del cual cientos de estudiantes trabajaron directamente con decenas de empresas del país, así como los proyectos Capstone, que en los últimos años abordaron problemáticas reales como construcción de paz, cambio climático y biodiversidad.
Por nuestra red de relacionamiento con el sector empresarial. El CNA reconoció la Red de Suministro Responsable, liderada por la Facultad en cooperación con el Pacto Global de las Naciones Unidas, que integró decenas de organizaciones comprometidas con el desarrollo sostenible del país.
Por nuestro compromiso con la mejora continua. El programa llegó a este momento después de rediseñar su plan de estudios en 2025, respondiendo a las necesidades de sus propios estudiantes y a las tendencias globales del campo, evidencia de que la autoevaluación periódica se tradujo en cambios concretos.
Fortalezas del programa

Las competencias y resultados de aprendizaje propuestos por el programa le apuntan a la formación de profesionales íntegros capaces de afrontar los retos y vacíos que ofrece el mundo, a través del análisis de los contextos, el abordaje de fenómenos complejos, la producción de conocimiento especializado y el planteamiento de soluciones. Todo ello en alineación con los pilares de interdisciplinariedad, proyección internacional y exigencia metodológica, como apuesta institucional que se integra a través de contenidos teórico-prácticos, estrategias pedagógicas e instrumentos de evaluación continuos.