Turismo de alta montaña en Colombia: un deporte en vía de extinción
A pesar de la ubicación tropical de Colombia y los desafíos del cambio climático, aún persisten cumbres nevadas en las cordilleras de los Andes y la Sierra Nevada de Santa Marta.
Por: Daniel R. Calderón
Estos paisajes de alta montaña, rodeados de páramos, lagunas, morrenas y farallones rocosos, ofrecen un entorno ideal para actividades de turismo de naturaleza como el montañismo, la escalada en roca, las travesías glaciares, el senderismo y el avistamiento de aves.
Los Parques Nacionales de Colombia albergan gran parte de esta alta montaña, conservando una biodiversidad única. Entre ellos destacan El Cocuy, Los Nevados, Chingaza, Sumapaz, El Huila y la Sierra Nevada de Santa Marta. Sin embargo, a pesar del potencial de Colombia para el turismo de naturaleza y las oportunidades de aprovechamiento sostenible de la alta montaña, el montañismo enfrenta desafíos significativos. Se ha convertido en una actividad turísticamente poco competitiva, insostenible y, en ocasiones, riesgosa y prohibida. Aunque existen avances en seguridad y calidad, aún hay mucho por mejorar.
Un incidente lamentable que ilustra esta situación fue la muerte de un montañista colombiano en el volcán Nevado del Tolima a principios de este año. Este suceso reveló la falta de control y registro por parte de agencias operadoras de turismo inexpertas, donde la ausencia de protocolos adecuados para la actuación y atención de emergencias pone en riesgo la seguridad de los turistas.
Asimismo, quedó en evidencia la falta de supervisión por parte del Parque Nacional Natural Los Nevados, que no detectó la falta de preparación de la agencia y el guía. Un control adecuado podría haber evitado el trágico desenlace. A pesar de la atención mediática que generó este caso, con indignación y señalamientos de culpabilidad, no ha sido el único incidente fatal en el Tolima. Los riesgos inherentes al montañismo exigen una preparación rigurosa, controles efectivos y una gestión adecuada de los peligros para reducir estos sucesos lamentables.
El Nevado del Tolima, parte del Parque Los Nevados, es una extensa masa glaciar en la Cordillera Central de Colombia, donde también se encuentran los volcanes nevados Santa Isabel y El Ruiz, las últimas masas glaciares de la región. Dentro de esta área protegida, que abarca los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, se intenta regular las actividades turísticas y deportivas de alta montaña. La vasta extensión del parque, que supera las sesenta y un mil hectáreas, dificulta la eficiencia administrativa necesaria para garantizar un aprovechamiento y sostenibilidad adecuados. En consecuencia, el exceso de regulaciones ineficaces y el desaprovechamiento del potencial turístico-deportivo del parque representan una oportunidad de desarrollo turístico perdida.
Desafíos para el turismo de alta montaña
El Parque Nacional Natural El Cocuy, ubicado en Boyacá, y su imponente Sierra Nevada de El Cocuy y Güicán, carecen de una planificación y gestión de las actividades deportivas y turísticas que promuevan el aprovechamiento y desarrollo del montañismo.
Durante más de diez años, se han prohibido las actividades de escalada y ascensión a las montañas nevadas sin una justificación clara para los montañistas y escaladores. Una de las razones es la dificultad para concertar un uso turístico y deportivo de la Sierra Nevada con las comunidades indígenas Uwa. A pesar de que el montañismo se practicó en la Sierra Nevada desde los años setenta, valorando este patrimonio natural colombiano, la prohibición de actividades deportivas y recreativas ha generado conflictos y ascensiones ilegales a las cumbres nevadas, lo que demuestra la insostenibilidad de la situación actual.
Se estima que el potencial de la Sierra Nevada de El Cocuy para el montañismo se encuentra por debajo de la mitad, desaprovechando escenarios únicos como la vuelta a la Sierra Nevada, uno de los itinerarios de senderismo más emblemáticos de Colombia, que rodea los principales picos nevados en una travesía de más de cincuenta kilómetros.
Otro ejemplo es la Sierra Nevada de Santa Marta, la montaña litoral más alta del mundo, donde es posible escalar hasta las nieves perpetuas y las cumbres con el apoyo de las comunidades indígenas locales. Sin embargo, los altos costos de los itinerarios limitan el acceso a este tipo de actividades. Además, surgen conflictos entre las comunidades indígenas arhuacas, koguis, kankuamas y arzarias, que no han definido claramente el carácter turístico y deportivo de la Sierra ni sus implicaciones socioculturales.
Oportunidades para el sector
A pesar de las dificultades para consolidar un producto turístico sostenible de alta montaña en Colombia, es importante destacar los avances logrados. Uno de los aspectos más relevantes es la amplia participación de la comunidad local, que apoya las ascensiones e itinerarios en las montañas. Durante décadas, los campesinos de las estribaciones del Parque Nacional Natural El Cocuy y el Parque Nacional Natural Los Nevados han brindado apoyo a los montañistas para alcanzar las cumbres.
En el pasado, esta ayuda a menudo era gratuita. Un agua de panela caliente y un lugar para acampar eran servicios valiosos y sin costo para los montañistas. El auge del turismo de alta montaña ha transformado las dinámicas económicas de algunos lugares. Hoy en día, existen campesinos que se han convertido en guías profesionales, montañistas bilingües capaces de guiar a los turistas de manera segura a las cumbres nevadas. Asimismo, los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta han encontrado oportunidades de empleo en las expediciones de montañismo.
Además, la asociatividad y formalización de los guías de escalada en roca y alta montaña contribuyen a la sostenibilidad de la actividad. La Asociación de Guías y Montañistas de Colombia (ACGME) se ha esforzado por estandarizar los procesos de seguridad y rescate que deben seguir los guías de alta montaña para ofrecer servicios turísticos de calidad. Asimismo, Parques Nacionales Naturales de Colombia ha creado el Registro de Prestadores de Servicios (REPSE) para avalar la idoneidad de los guías y prestadores de servicios turísticos. Aunque no existe una federación colombiana de montañismo, nuevos clubes de montañismo y escalada han contribuido a establecer parámetros de seguridad para la escalada.
Un aspecto crucial para promover la sostenibilidad de las actividades deportivas y turísticas de alta montaña es la creación de lineamientos, Normas Técnicas Sectoriales y otros instrumentos de política pública que aborden los problemas de sostenibilidad y calidad que deben tenerse en cuenta para el aprovechamiento y desarrollo de estas actividades en áreas protegidas.
En conclusión, a pesar de contar con escenarios ideales para la escalada en roca y hielo en las montañas colombianas, se requiere un mayor apoyo de entidades como el Ministerio del Deporte, el Viceministerio de Turismo y Parques Nacionales Naturales de Colombia. Sin este apoyo, el montañismo en Colombia seguirá siendo insostenible y, en ocasiones, prohibido. Así como las cumbres nevadas están desapareciendo, también se corre el riesgo de extinguir uno de los deportes y prácticas turísticas más hermosas que ha logrado conquistar las altas cumbres colombianas.