Disputa fronteriza Colombia – Perú: el caso de Santa Rosa en la agenda académica

El miércoles 20 de agosto, la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales (FIGRI) convocó un conversatorio virtual que reunió a cerca de 100 participantes para debatir la disputa territorial que mantiene a Colombia y Perú en tensión por la Isla de Santa Rosa. El encuentro analizó desde diferentes perspectivas el origen del conflicto, sus implicaciones y las posibles salidas diplomáticas.

Por: Paula Ruiz. 

El evento contó con la participación de investigadoras(es) de FIGRI, como Diego Jaramillo y Martha Ardila, y de otros invitados: el profesor Mario Urueña, de la Universidad del Rosario, y el profesor Óscar Vidarte, de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Desde la apertura, el decano Gonzalo Ordoñez subrayó la importancia de este tipo de espacios para comprender las disputas fronterizas y promover el diálogo interdisciplinario en un escenario cada vez más complejo en la región.

Martha Ardila, por su parte, trazó un recorrido histórico de las relaciones entre Colombia y Perú, resaltando cómo los canales diplomáticos han sido fundamentales. “Colombia es el tercer inversionista extranjero en Perú y más de 200 empresas colombianas operan en ese país, generando unos 60 mil empleos indirectos”, señaló. La académica también destacó que Perú es un socio comercial clave para Colombia, aunque el vínculo todavía enfrenta obstáculos.

Óscar Vidarte, invitado peruano, criticó la poca solidez de la relación bilateral. “Hemos sido de los países más distantes; los intereses de Colombia están más en el norte, y Perú, en el sur”, afirmó, agregando que la atención a la Amazonía y las relaciones regionales todavía dejan mucho por hacer.

Para entender el conflicto, Diego Jaramillo explicó que “una frontera no es solo una línea: en Colombia y Perú, la delimitación está marcada por los ríos Caquetá y Amazonas. Aunque el Putumayo fue el límite en mayor extensión, Perú ratificó esa frontera en su momento”.

El análisis de Mario Urueña se centró en la disputa por Santa Rosa, una isla que, según su evaluación, refleja el problema de los límites en la región. “Los límites artificiales, como los geométricos o astronómicos, son más estables, pero los naturales y fluviales son más susceptibles a cambios por el movimiento de los ríos”, explicó. “La desaparición o modificación de estas fronteras, provocadas por el cambio del curso de los ríos o el aumento del nivel del agua, complican la situación”.

El experto resaltó la necesidad de soluciones diplomáticas y propuso reactivar la Comisión Mixta de Delimitación, la única vía que garantiza un acuerdo pacífico. “Lo más recomendable es sentar a ambos países a dialogar y resolver estas diferencias sin llegar a tribunales internacionales, que además son procesos largos y costosos”, afirmó.

Al concluir, las(os) expertas(os) coincidieron en que la disputa por Santa Rosa refleja la complejidad de los límites en la región, donde la historia, el derecho y los intereses económicos se entrelazan. La prioridad debe ser mantener el canal diplomático abierto y proteger a las comunidades afectadas, especialmente las de la Isla, cuya situación se ha agravado por la incertidumbre jurídica, y la tensión política.

Finalmente, señalaron que solo mediante el entendimiento mutuo, la colaboración regional y la voluntad política Colombia y Perú podrán avanzar hacia una solución que garantice su soberanía y fortalezca los lazos en un escenario de múltiples desafíos en la frontera amazónica.

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