Las finanzas digitales marcan la agenda en América Latina

La Universidad Externado de Colombia fue sede del Blockchain Summit Latam 2026, un encuentro regional que convocó a quienes están impulsando la transformación del sistema financiero para intercambiar conocimientos, examinar sus desafíos y construir conexiones entre la tecnología, la industria y las instituciones.

Liderado por la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, su pregrado de Finanzas y Relaciones Internacionales y el Departamento de Matemáticas, el evento propició el diálogo entre expertas(os) del sector alrededor de asuntos como los servicios financieros digitales, la regulación, la institucionalidad digital, la tokenización y los mercados de capitales.

Durante la instalación, Óscar Jaramillo, director del pregrado, destacó el papel de la Universidad como un espacio para formar criterio, investigar, contrastar resultados y debatir con independencia sobre los cambios que atraviesan la ºsociedad.

“En la universidad debemos poder formular las preguntas de las que no tenemos respuesta y examinar los supuestos que parecen evidentes. También debemos comprender, tanto las posibilidades de la tecnología, como las condiciones necesarias para que sus beneficios lleguen a la sociedad. Aquí en el Externado, estamos a la altura de estos desafíos y queremos ser el espacio donde el Estado converse con la industria, que la experiencia empresarial dialogue con la investigación y que los estudiantes se encuentren un lugar en las conversaciones que definirán su futuro”, manifestó.

Por su parte, Rodrigo Saíz, fundador y CEO de Blockchain Summit Latam, expresó su entusiasmo por realizar esta edición en el Externado. Señaló que el propósito del encuentro es tender puentes, compartir experiencias y generar conversaciones que contribuyan al desarrollo de un sistema financiero más competitivo, inclusivo e integrado. “Nuestro propósito es contribuir desde América Latina a esta conversación”, afirmó.

Durante los tres días, la agenda reúnió conferencias, paneles y espacios de networking para examinar los principales cambios del ecosistema financiero. Las primeras conversaciones se concentraron en la integración de los mercados latinoamericanos, con especial atención a las experiencias de Chile y Colombia en materia de fintech, servicios financieros digitales e internacionalización. También se analizaron los desafíos regulatorios que plantea la incorporación de activos digitales en el país, los avances de Brasil en esta materia y el desarrollo de una infraestructura regional de mercados de capitales a partir de la experiencia de NUAM.

La programación avanzó hacia las nuevas posibilidades de la infraestructura financiera, con temas como la integración de stablecoins en la banca, los controles y modelos de gobernanza necesarios para su operación, y el papel de los activos digitales en la gestión de patrimonios y los portafolios institucionales. Estos asuntos se complementan con discusiones sobre los cambios que necesita el sistema financiero para ampliar la adopción de estas tecnologías y llevarlas a una escala institucional.

El segundo día puso el foco en los medios de pago y la tokenización. La agenda contempló el impacto de Bre-B en los pagos inmediatos en Colombia, el potencial de los activos digitales para ampliar la inclusión financiera y las oportunidades que ofrecen los mercados de capitales tokenizados. Asimismo, se abordaron las stablecoins como infraestructura para pagos, liquidez y operaciones transfronterizas, junto con los retos de cumplimiento normativo, gestión de riesgos e integración institucional que supone su adopción.

En la última fecha, las conversaciones se orientaron hacia la confianza y la consolidación de estos modelos. La ciberseguridad, la custodia de activos digitales y la gobernanza institucional hicieron parte de los debates, al igual que la convergencia entre la banca tradicional, los mercados de capitales y las nuevas soluciones tecnológicas. La agenda también propuso una mirada al sistema financiero de 2030 y a los modelos que podrían impulsar su evolución en Colombia, así como a las posibilidades de las finanzas programables y su impacto en el dinero y los mercados.

 

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