“Vale totalmente la pena”: egresada de FIGRI sobre su experiencia con el doble programa
Yulieth Andrea Poveda Herrera tenía una meta clara: ser diplomática. Con el paso del tiempo, descubrió en las finanzas una nueva posibilidad para ampliar su camino profesional y hoy celebra la obtención de sus títulos como profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales y en Finanzas y Relaciones Internacionales. Esta es su historia.
En 2018, Andrea tenía claro qué quería hacer después de terminar el colegio: hablar de cooperación internacional y representar a Colombia en escenarios diplomáticos. Aunque ese era su sueño, decidió tomarse un tiempo para explorar el mundo y conocer diferentes posibilidades antes de comenzar su carrera universitaria. Estudió fotografía, una experiencia que le permitió acercarse a nuevas personas, conocer otros contextos y preguntarse cómo sería la vida universitaria que estaba por comenzar.
En 2020, la pandemia de COVID-19 cambió sus planes. El relacionamiento pasó de los espacios presenciales a las pantallas y su decisión de ingresar a la Universidad tuvo que esperar. Un año después, luego de conversar con sus padres, decidió que quería estudiar en el Externado.
“Yo fui buscando carreras y me encantó la infraestructura de la Universidad, las facilidades de pago y la facilidad para hacer un intercambio”, manifestó.
Sus primeras clases fueron virtuales, cuando el mundo apenas comenzaba a dejar atrás las restricciones de la pandemia. Sin embargo, al regresar a las aulas, Andrea descubrió que su experiencia universitaria podía llevarla por un camino diferente al que había imaginado.
Una clase de Análisis Financiero despertó su interés por esta área. El curso estaba a cargo de Germán Forero, el director financiero de la Universidad, a quien le contó que veía en las finanzas una oportunidad para ampliar su perfil y acercarse al sector privado. Su orientación fue determinante para que comenzara a considerar la posibilidad de cursar un segundo programa.
Con el acompañamiento de la Facultad y las posibilidades que le ofreció la Universidad para iniciar este proceso, Andrea tomó la decisión. Habló con sus padres, quienes desde el comienzo respaldaron su proyecto, se presentó al programa de Finanzas y Relaciones Internacionales y emprendió una nueva etapa de su formación.
“Mis papás al principio fueron temerosos porque me decían que cuánto me iba a demorar, pero cuando me dieron el sí en la Universidad fue: ‘sí, vamos con toda’, y me apoyaron muchísimo”, contó.
Entre los aspectos que más disfrutó de su segundo programa destaca la posibilidad de acercarse a áreas como data science y machine learning, herramientas que considera fundamentales para los profesionales de hoy y que complementan su formación en Gobierno y Relaciones Internacionales.
Andrea reconoce que su paso por el Externado estuvo marcado tanto por su formación académica como por las personas y experiencias que encontró en el camino. “Mi paso por la Universidad fue increíble. Me la gocé un montón, disfruté de mis amigos, de conocer muchas personas y profesores increíbles con los que aún tengo contacto y que puedo considerar cercanos”, cuenta.
También recuerda los espacios que le permitieron descubrir nuevas facetas durante su vida universitaria, entre ellos el deporte, una actividad que incorporó a su rutina gracias a las posibilidades que ofrece el campus.
Hoy, con sus dos títulos en las manos, Andrea mira hacia atrás y reconoce que estudiar doble programa implicó organización, esfuerzo y algunos sacrificios, pero también una oportunidad para ampliar sus conocimientos y construir un perfil profesional más diverso.
Por eso, su consejo para quienes están considerando seguir un camino similar comienza por una pregunta personal: saber si realmente quieren hacerlo. “Que se conozcan bien a ustedes, que vean si de verdad quieren hacer esto o si es solo porque alguien les dijo. Si ustedes quieren, lúchenla, convenzan a sus papás y háganle para adelante”.
Para ella, además de la decisión personal, el acompañamiento resulta fundamental. Hablar con la familia, organizar los tiempos y pedir ayuda cuando sea necesario son parte del proceso. “Hay que organizarse, sacrificar ciertos momentos, pero siento que vale totalmente la pena. Sean uno con sus papás y hablen muy bien, porque su apoyo es esencial. Pidan ayuda cuando la necesiten a un profesor, a sus amigos. Hay que alzar la mano”.
La historia de Andrea comenzó con un sueño relacionado con la diplomacia y encontró en el camino una segunda ruta que complementó su formación. Sus títulos son el resultado de haberse permitido explorar nuevas posibilidades y construir su propio camino profesional.