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Primera biblioteca del Externado en el barrio Egipto

Al término del programa de “Vacaciones Creativas”, dirigido a niños y adolescentes de la comunidad de Egipto, en la que tuvo participación directa, el Externado de Colombia anunció la apertura de la sede infantil de su Biblioteca, que estará al servicio de dicho vecindario.

En la nueva Biblioteca, que estará ubicada en la iglesia del barrio Egipto, los habitantes del sector podrán acceder a una colección de literatura y libros informativos dirigidos a niños entre 0 y 12 años, quienes, además, contarán con servicio de computadores y conocerán la oferta de cursos que serán orientados por las diferentes facultades de la Universidad, en el marco del “Plan de Intervención del barrio Egipto”, con el objetivo de formar para el trabajo y brindar oportunidades de bienestar y paz.

El anuncio se realizó al cierre del programa de “Vacaciones Creativas”, en el que participó el voluntariado “Conocer dejando huella”, integrado por estudiantes externadistas, que benefició a 55 niños y adolescente que pudieron disfrutar de jornadas de lectura, recreación y deporte, los días 4, 5 y 6 de diciembre, en una iniciativa promovida por la Biblioteca del Externado y la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales.

Dependencias de la Universidad Externado de Colombia como Bienestar Universitario y la Facultad de Ciencias de la Educación, fueron invitadas, junto con personas externas (un artista plástico y un promotor de lectura).

Esta primera versión del proyecto no solo permitió acercarse y conocer a la comunidad en general, ganar confianza y crear expectativas positivas de aprendizaje y conformación de proyectos de vida, sino que facilitó la consolidación del programa “Conocer dejando huella”.

Por otro lado, “Conocer dejando huella”, acompañó durante el segundo semestre del 2017 a cerca de 33 niños del barrio Egipto por medio de la propuesta “El libro álbum: un objeto mágico para tu creatividad”, en Casa de la Juventud y la Fundación Buena Semilla.

El proyecto permitió evidenciar cómo la escritura y el dibujo se convierten en instrumentos de narración de la vida de estos pequeños, quienes han tenido que vivir de cerca el conflicto y la desigualdad, entre otras problemáticas sociales.

En concreto, quienes residen en el sector que compone y rodea a “San Bruno” y la “calle décima” han tenido que vivir de forma directa o indirecta las secuelas que dejó el conflicto armado que se vivió al interior de este territorio hasta hace poco más de un año.  Estar inmersos en dinámicas complejas de violencia genera el desafío de aproximarse a otros mundos posibles.