La pluma jurídica que convierte el derecho en poesía
Rafael Verástegui, estudiante destacado de la Facultad de Derecho y oriundo de Girardot, presenta su más reciente obra, Prosas del signo del mar, una compilación de 124 textos atravesados por la nostalgia y por un diálogo profundo entre la humanidad y la literatura.
Hablar de una convergencia entre lo jurídico y la poesía podría parecer una utopía; sin embargo, no lo es. Los fundamentos del derecho encuentran en la literatura una aliada natural. Varios externadistas lo han demostrado: Carlos Medellín, Carlos Restrepo Piedrahíta y Fernando Hinestrosa transitaron con solvencia entre sentencias y versos. Sus nombres figuran tanto en decisiones judiciales como en portadas que reposan en bibliotecas y consolidan un legado intelectual.
Ese legado lo continúa hoy Rafael Verástegui, joven interesado en el derecho privado y apasionado por las palabras. Aunque, según confiesa, su amor por la literatura comenzó a los quince años, fue tan intenso que lo llevó a escribir y, como sus referentes Laureano Gómez y Gabriel García Márquez, a plasmar su universo creativo en tinta y papel.
Ha publicado tres libros, pero asegura que ninguno había condensado tanta nostalgia ni había sido escrito en tan poco tiempo como este. Prosas del signo del mar nace de la narrativa y, como tal, adopta múltiples formas. “No se trata únicamente de cuentos ni de ensayos; los textos habitan una categoría propia”, explica.
Como todo proceso formativo, este logro no es individual. Rafael reconoce el acompañamiento de sus docentes y comentaristas de la obra, Mariateresa Cellurale y Edgar Cortés; del rector, el profesor Hernando Parra Nieto; así como de Pau Torres, Guillermo Donado, amigas(os) y colegas que respaldaron el proyecto y confirman su disciplina y talento.
Durante la presentación, el rector destacó: “La literatura que hoy celebramos enriquece su formación jurídica, porque un buen jurista necesita sensibilidad para comprender los conflictos humanos, imaginación para proyectar soluciones y lenguaje para expresarlas con belleza. Esta obra revela la promesa de una voz que construye su vocación jurídica con determinación”.