La transformación digital en la educación superior no se limita al uso de nuevas tecnologías. Implica, sobre todo, un cambio cultural, organizacional y pedagógico sostenido. Diversos modelos internacionales como JISC (Reino Unido), EDUCAUSE (EE. UU.) y el Marco Europeo de Competencia Digital para Educadores (DigCompEdu)1 ofrecen marcos de referencia para entender esta evolución, desde sus primeras fases hasta niveles avanzados de madurez institucional.
¿Es posible medir la excelencia en la educación superior? La respuesta rápida -casi automática- a esta pregunta sería un “sí”, seguido de la explicación de la escala numérica o alfanumérica con la que se califica el desempeño de una o de un estudiante.
Los fundadores del Externado de Colombia reconocieron en el derecho un baluarte indispensable para renovar la esperanza de un pueblo sumido por entonces en el desaliento y en profundas diferencias sociales, económicas e ideológicas. Del mismo modo, para el ala civilista del radicalismo liberal, el derecho romano supuso la fuente de conocimiento necesaria para analizar con perspectiva crítica el sistema jurídico adoptado por las incipientes naciones latinoamericanas independientes, y con mayor resonancia, para percibir que la riqueza y los matices de los institutos incorporados al derecho colombiano se orientan desde sus inicios hacia la consolidación de una sociedad más justa, solidaria, libre y equitativa.
En un entorno globalizado, donde se compite por cooperación académica internacional, la internacionalización de las universidades es un eje central de la estrategia de fortalecimiento de su presencia y reputación en el ámbito internacional. De ahí que destaquemos el proyecto denominado Cátedra Jean Monnet de Derecho Internacional e Integración del Externado de Colombia —que en el 140 aniversario de la Universidad— cumple 21 años de acciones ininterrumpidas con el aval de la Comisión Europea.