140 años de excelencia forjada en la libertad

¿Es posible medir la excelencia en la educación superior? La respuesta rápida -casi automática- a esta pregunta sería un “sí”, seguido de la explicación de la escala numérica o alfanumérica con la que se califica el desempeño de una o de un estudiante.

En nuestro medio, la excelencia se asocia a la obtención de un 5.0. Sin embargo, una nota como esta -sobresaliente sin duda- es el reflejo del cumplimiento pleno de los deberes académicos, tan solo uno de los aspectos de la excelencia en la educación superior.

En el Externado entendemos que la verdadera excelencia es el resultado de un esfuerzo extraordinario, el cual va más allá de los resultados meramente académicos, y que rinde sus mejores frutos en un ambiente de libertad, desarrollo del criterio propio y respeto por el mundo que rodea a los estudiantes.

La excelencia tiene raíces profundas

La libertad, como idea fundacional de esta casa de estudios, se ha entendido desde hace 140 años en la riqueza de sus significados múltiples: como un valor en sí mismo, como un objetivo y como una manera de actuar.

La fundación del Externado no solo buscó emanciparse de la autoridad política del momento, sino también desencadenarse de la mediocridad intelectual que generaban una educación y un ejercicio intelectual regidos por el dogma ideológico con el que se gobernaba nuestro país al finalizar el siglo XIX.

La existencia del Externado significa desde entonces la concreción del espíritu liberal en la educación superior colombiana, no solo con el respeto, sino con la promoción de libertades complementarias: de pensamiento, de cátedra y de expresión. Todas ellas forjadas, por supuesto, por la rigurosidad académica indispensable en la formación de profesionales de excelencia.

Aunque en 140 años los acontecimientos políticos, sociales, culturales, económicos y hasta demográficos han sido numerosos y han transformado nuestra sociedad, el Externado sigue atendiendo hoy el llamado de sus fundadores, de los estudiantes actuales y de una sociedad que no solo necesita, sino que exige una formación profesional que le permita construir su destino con la mirada puesta muy por encima de la “normalidad”.

Este llamado es hoy -en una época marcada por desafíos ambientales, tecnológicos y laborales- no solo a triunfar de manera individual, sino a liderar las transformaciones que exige el mundo actual.

Escucha activa para entender a nuestros aspirantes

La educación de excelencia solo puede aportar realmente a la sociedad que la necesita si esta la conoce, tiene claro cómo acceder a ella y puede comunicarle sus necesidades específicas.

La Dirección de Promoción y Mercadeo ha dado respuesta a estas necesidades, por medio de la escucha activa de estas nuevas generaciones, convirtiéndose en el puente entre la oferta de una educación superior de alta calidad y los estudiantes y los profesionales que buscan convertirse en líderes de la transformación de la sociedad.

Para los jóvenes que están en la búsqueda de un programa que les permita iniciar su formación, la Dirección ofrece un portafolio de acompañamiento completo, que comienza con diversas experiencias que les permiten identificar con claridad su vocación, su pasión y su perfil en torno al mejor pregrado, el cual les admita trascender, impactar y dejar su propio legado, aportando desde el ser y el hacer en un entorno con acelerados cambios y exigencias globales.

Para los profesionales interesados en invertir en su proyecto de formación posgradual (diplomados, especializaciones, maestrías y doctorados), se han desarrollado diversas actividades afines a las necesidades que les permitan profundizar su formación y potenciar sus habilidades blandas en los diferentes sectores en los que se desempeñan o a los que buscan llegar.

A pesar de que los lenguajes, los formatos y los canales se adaptan para llevar esta información de manera comprensible y útil, teniendo en cuenta los intereses y los estilos de comunicación propios de cada grupo en su momento de vida, el mensaje de fondo es el mismo: para ser líderes de la transformación no es suficiente una educación superior de buena calidad, es indispensable una educación de excelencia, que tenga una perspectiva humanista y potencie el pensamiento crítico.

Como en cualquier tipo de comunicación que sea realmente atractiva, no se trata solo de crear un mensaje y enviárselo a quienes pueden estar interesados en él. Se tratar de generar conexión y credibilidad en doble vía: hablar y escuchar, dialogar.

La Dirección de Promoción y Mercadeo está también en contacto permanente con los diferentes sectores de la sociedad, y de la economía, que demandan profesionales con excelencia que lideren su transformación y la de su entorno.

Mediante actividades y encuentros con colegios, egresados, empresarios, representantes del Estado, de la sociedad civil y de las organizaciones internacionales, la Dirección recibe, recopila y analiza la información sobre los saberes y las habilidades que debe incorporar el Externado en la formación que ofrece, de manera que esta corresponda a las necesidades reales del mundo que rodea a los aspirantes.

La excelencia produce los mejores frutos

El portafolio de servicios de la Dirección de Promoción y Mercadeo ha evolucionado en los últimos años y continúa haciéndolo, innovando desde la exigencia de un equipo de colaboradores que actúan por convicción y excelencia por la institución donde el objetivo es claro: encontrar maneras cada vez más efectivas de desarrollar la conexión entre la academia y la sociedad, en un momento en el que la educación en general se enfrenta a cambios profundos, que la obligan no solo a adaptarse, sino a transformarse estructuralmente.

Con una estrategia diseñada e implementada en un ambiente phygital, que integra los canales tradicionales con los digitales, la Dirección se ha adaptado no solo a las nuevas audiencias, sino a sus lenguajes, de manera que comuniquen y conecten a los aspirantes con la oferta académica de todas y cada una de las unidades del Externado, en su diversidad y complejidad.

Los resultados concretos son la mejor evidencia de que la excelencia rinde frutos. Como lo muestra el comportamiento histórico de los aspirantes inscritos, admitidos y matriculados del último año, la relación de matriculados frente a los inscritos y a los admitidos (conversión) ha venido aumentando significativamente: de un 28,6% en el primer semestre de 2022 pasó a un 58,4% en el mismo período de 2024. Algo similar sucede al comparar los segundos semestres: de 32,9% en 2022 aumentó a 59,4% en 20231.

Esto se explica en buena medida por la reorientación de la estrategia, que incluye la implementación de la campaña transversal de marca, diseñada alrededor de un nuevo concepto “que tiene como base las raíces de nuestra casa de estudios y que conllevan a ‘mantener encendido el optimismo que nace cuando las personas piensan diferente’2, y la intensificación de las actividades de orientación, que pasaron de 117 en 2023 a 206 en 2024.

Con esto hemos conseguido comenzar a reversar la tendencia a la baja en las inscripciones y matrículas, en un momento en el que la gran mayoría de las universidades -tanto públicas como privadas- tienen el enorme desafío de generar recursos que les permitan mantener una oferta académica, diversa, pertinente y de alta calidad.

Si bien, como decíamos en el inicio de este texto, la excelencia en la educación superior no se mide solamente de manera numérica o alfanumérica, estos resultados son un aporte concreto a la sostenibilidad de nuestra Casa de Estudios, que le permiten seguirle ofreciendo a la sociedad la educación de excelencia que forma los líderes que requiere.

Lo normal es implementar un plan de mercadeo, excelencia es lograr una conexión emocional generando valor agregado.

1Último período del que hay información en el momento de redactar este texto.
2Tomado del Plan de Gestión 2024, Dirección de Promoción y Mercadeo.

140 años de historia