Fortaleciendo la integridad estatal: estudiantes de la Maestría en Alta Gerencia de los Recursos Públicos analizan la ética en la práctica

En un esfuerzo por conectar la gestión técnica con la realidad administrativa y ética, los estudiantes de la Cohorte 5 de la Maestría en Alta Gerencia de los Recursos Públicos llevaron a cabo una profunda jornada de análisis orientada a identificar conductas y comportamientos en el servicio público colombiano.

Esta iniciativa, enmarcada en la Actividad 2 del programa, retó a los futuros gerentes públicos a ir más allá de los textos académicos. Como base estructural del ejercicio, los profesionales tuvieron que revisar y analizar la «Recomendación del Consejo sobre Liderazgo y Capacidad en el Servicio Público» emitida por la OCDE. Así mismo, el objetivo central fue apropiar los lineamientos del Código de Integridad del Servicio Público.

Trabajo colaborativo en torno a los valores del Estado

Para lograr una inmersión analítica, los estudiantes fueron distribuidos en equipos de trabajo. A cada grupo se le asignó la responsabilidad de profundizar en uno de los cinco valores fundamentales que rigen el actuar estatal: Honestidad, Respeto, Compromiso, Diligencia y Justicia.

Las indicaciones de fondo exigieron a cada equipo ejemplificar cómo se materializa el buen uso de su valor asignado, así como el desconocimiento del mismo, dentro del contexto del servicio público nacional. El reto principal consistió en alejarse de las definiciones abstractas para construir ejemplos hipotéticos que estuvieran firmemente aterrizados a situaciones fácticas concretas.

De la teoría a los escenarios reales

Para guiar la dinámica, se propuso como modelo un escenario enfocado en el valor de la honestidad, contrastando dos realidades:

  • El valor en acción: Se planteó el caso de un servidor público encargado de liquidar la nómina de su entidad. Al percatarse de un error humano en la liquidación de un compañero —incluso uno con el que no mantiene una buena relación—, decide alertar y corregir el fallo a tiempo. La lección de este escenario es clara: cometer errores es una condición humana, pero no es correcto esconderlos.
  • La ausencia del valor: En contraste, se analizó un escenario de corrupción donde un directivo acepta beneficios personales —como tiquetes a Dubái y hospedaje de lujo por cuatro noches— por parte de una firma privada. Esto, a cambio de favorecerlos en la evaluación de una licitación pública para la prestación de servicios de alumbrado.

A través de estos ejercicios de casuística, nuestra facultad reafirma su compromiso con la formación de líderes íntegros. Actividades como esta garantizan que los egresados de la Maestría no solo cuenten con herramientas de alta gerencia y analítica, sino que posean un criterio ético inquebrantable para proteger los recursos públicos.

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