
Pieza del mes
Marzo de 2026
Una pieza del juego de café perteneciente a Estefanía Pinzón Gaitán, esposa de Nicolás Pinzón Warlosten. De la fábrica de porcelana francesa: Pillivuyt & Cie., c.1890-1891.
Ricardo G. Rivadeneira Velásquez. PhD en Historia. Profesor Universidad Nacional de Colombia, Instituto de Investigaciones Estéticas.
El Museo y Archivo Histórico de la Universidad Externado de Colombia conserva una pieza del juego de café que le regaló Nicolás Pinzón Warlosten (1859 – 1895) a su esposa Estefanía Pinzón Gaitán (1843 – 1903) con motivo de su boda. La pieza tiene un valor simbólico importante pues corresponde a un objeto del mundo cotidiano del ilustre abogado que fundó la Universidad Externado el 15 de febrero de 1886.
Dicha pieza de porcelana Pillivuyt & Cie. fue probablemente producida entre 1890 y 1891, y viajó desde la fábrica de Berry en Francia hasta Bogotá, quizá en la valija de un familiar cercano a don Nicolás o como parte de una importación de mercancías de alguna de las casas comerciales presentes en Bogotá a finales del siglo XIX. Cada pieza del juego de café estaba contramarcada con el monograma de doña Estefanía, las iniciales de su nombre y su apellido de casada, aspecto que indica lo especial de este tipo de encargos, el cual debió hacerse cerca de un año antes de contraer nupcias, las cuales consagró el cura párroco de La Capuchina, el 26 de noviembre de 1892.
El pocillo de café que sobrevive nos habla de una cerámica de buena calidad; si bien la marca del fabricante no está relacionada con una de las más finas de la producción francesa, como pudo ser la opulenta casa de Sèvres, que atendía solo pedidos de monarcas o miembros de la sociedad cortesana, si se puede decir que tan solo una poca élite bogotana tenía acceso a bienes suntuarios importados como la porcelana.
Pillivuyt & Cie. fue una fábrica fundada en 1818, la cual desde mediados del siglo XIX logró atender los mercados de Europa y las Antillas francófonas y españolas, más como una forma de competir con las fábricas de cerámica inglesa, especialmente aquellas que hicieron parte de la Revolución Industrial en el siglo XVIII, y que tuvieron en las piezas de cerámica de Sir Josiah Wedgwood (1730-1795) a la primera expresión moderna de objetos para el consumo cotidiano de bebidas calientes, dándole cabida además a las magníficas teteras de Marianne Brandt en la Bauhaus al mobiliario Art Déco para tomar café de Pierre Chareau.
La Belle Époque bogotana giró alrededor de la tertulia y la vida pública de los cafés en el centro de la ciudad, allí no solo se comentaba la prensa diaria y se discutía esencialmente de política, sino que la conversación se daba dentro de un ambiente notablemente masculinizado. Por su parte en ámbitos más privados, el café era administrado por la razón, el sentimiento y la sensibilidad de las dueñas de casa, que como en el caso de Doña Estefanía lograban administrar la bebida sino proponer los temas e insinuar los modos de conversar. Es por esto por lo que esta pieza que sobrevive al paso del tiempo pudo haber sido parte de un juego de 6 o 12 puestos, el cual estaba diseñado para atender a un grupo reducido de visitantes o incluso a toda la familia.
Desde una perspectiva mucho más romántica, el regalo y la dote de matrimonio son actos que van más allá de la simple ofrenda entre casados, fungen también como arras o actos de memoria de un momento que merece ser registrado y que desafortunadamente aún no era registrado fotográficamente. En ese sentido, la esposa concibe el más fino tinglado para guardar los bienes que van a evocar lo reluciente y frágil, la vajilla y la porcelana encarnadas como signos de respeto y placer por el hogar construido alrededor del corazón de los esposos, todo un complejo sistema de objetos que refleja la esencia de la vida marital.
