El talento externadista se tomó el campus en las Muestras Culturales 2026
En el Solar se dio inicio a un espacio en el que las(os) estudiantes representaron los colores, ritmos, bailes y cantos que caracterizan a nuestro país.
La directora del Departamento de Bienestar Universitario, Nohora Robayo, expresó su orgullo al evidenciar el crecimiento de las Muestras Culturales y el impacto que han tenido desde su creación como una iniciativa para visibilizar el talento de la Universidad. Destacó la consolidación y expansión de los grupos, así como el creciente interés de las(os) estudiantes por conectarse con distintas expresiones artísticas y dimensiones de su desarrollo personal.
“¿Qué puedo ver yo? Grupos consolidados, grupos que han comenzado a crecer en número, personas que comienzan a sentirse mucho más conectadas con el canto, la voz, el baile, el cuerpo, la composición musical y encuentran allí un grupo no solamente para expresar un arte, sino para poder encontrar una conexión con su territorio, con su emocionalidad, con su cuerpo, como un momento en el que pueden también hacer un alto en su formación académica y recordar que somos seres multidimensionales”, afirmó.
La política de estímulos culturales, aprobada por la rectoría el año pasado, se ha convertido en un impulso clave para que más estudiantes participen en espacios de divulgación y circulación artística, dentro y fuera de la universidad, recordándoles en cada presentación la importancia de formarse en todas las dimensiones de su persona.
En este sentido, este espacio se consolida como una invitación abierta para que todas(os) se acerquen a los semilleros y a los procesos de formación artística. Porque no basta con habitar la dimensión cognitiva, aunque sea fundamental; también es necesario cultivar el espíritu y la sensibilidad estética.
Primer día de presentaciones:
El grupo de rock interpretó canciones como Afuera, Layla y Plug in Baby, destacando la fuerza instrumental y la energía en escena. Por su parte, el Grupo Tropical ofreció una muestra festiva y bailable con ritmos caribeños; su repertorio incluyó temas como Baracunatana, El pájaro amarillo y La burrita.
El grupo de baile afrocaribeño desarrolló una puesta en escena llena de movimiento y ritmo. Presentaron piezas como Dancehall Girl, El pase del aguacero y Mapalé, resaltando la herencia cultural que nos rodea.
La jornada cerró con el grupo de música folclórica, cuyos integrantes exaltaron las raíces colombianas a través del porro y el fandango. Con Todos somos Córdoba: porro y fandango pelayero, celebraron la identidad, la tradición y el legado musical del país.
Jesús Natán Acosta, estudiante de Economía y oriundo de Montelíbano, Córdoba, abrió esta presentación del grupo Abolengo con un saludo en el que destacó sus raíces en esta región del Caribe colombiano. Explicó que los ritmos interpretados pertenecen a la tradición sabanera de Sucre y Córdoba, y resaltó el valor personal que tiene para él el porro Ayapel, no solo por su reconocimiento cultural, sino por su vínculo familiar con este municipio.
“Quiero compartirles que los ritmos que vamos a bailar hoy, el porro y el fandango, tienen un significado muy especial para mí. No son solo música o una mezcla de instrumentos y gritos campesinos; para mí, son identidad, historia y una forma de sentir mi tierra. Para mí es mi pueblo, es mi familia, es la fiesta de blanco que hacía con mi familia donde veía a todos mis tíos bailando al ritmo de la banda que habían contratado en la casa de mis abuelos”, señaló.
Raíces: Diálogo de tiempos
En este espacio Ensamble Andino se tomó el escenario y, con sus sonidos tradicionales, fue tejiendo una atmósfera que remitía a las montañas y a la identidad colombiana. Entre intervenciones que mantenían el ritmo del evento, el coro dio paso a un cambio de energía con la presentación del coro quienes evocaron el himno de nuestro externado. Luego llegó la salsa, y con ella los ritmos caleños se apoderaron del espacio, los pasos precisos y la fuerza de los bailarines contagiaron al público, que siguió cada giro como si también estuviera en la pista.
Asimismo, la danza árabe transformó el ambiente con una propuesta inspirada en bailes típicos de bodas en la India: vestuarios llamativos y movimientos detallados que capturaron la atención en cada gesto. En medio de estos actos colectivos, las voces individuales encontraron su lugar con interpretaciones como Se me acabó el amor y Bring Me To Life, que generaron momentos de conexión íntima con el público. La tuna femenina y la guitarra cerraron el recorrido artístico con notas que mezclaron tradición y sensibilidad, hasta llegar a un cierre que no solo dio paso a los agradecimientos, sino que dejó la sensación de haber presenciado una celebración viva del talento.
Épocas y emociones
En el último día de estas muestras, el teatro A de la Universidad Externado se llenó de arte, memoria y reflexión durante la Muestra Cultural organizada por Bienestar Universitario. La conducción del evento estuvo a cargo de Paula Fuertes, egresada de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo, quien, en entrevista, compartió la emoción de regresar a su alma mater en un rol protagónico. “Hoy tengo la grata tarea de presentar a mis compañeros, a estas personas que han estado acá trabajando todos estos semestres”, afirmó.
Fuertes explicó que esta edición de las muestras estuvo atravesada por una línea narrativa clara: la reflexión sobre el tiempo, en el marco de los 140 años de la universidad. Según relató, las distintas expresiones artísticas permitieron materializar preguntas profundas sobre la memoria y la experiencia. “Son estas artes las que nos van a acompañar el día de hoy también a mostrarlas, a hacerlas tangibles para nosotros”, señaló.
Uno de los momentos centrales de la noche fue el lanzamiento digital de Memoria viva en el tiempo, una propuesta interdisciplinaria que reunió diversas disciplinas como dibujo, pintura, escultura, danza y videoarte. Este proyecto tuvo como punto de partida un manifiesto construido colectivamente por estudiantes del curso Arte y Pensamiento, bajo la guía de la profesora Manuela Lombana. Tal como se explicó durante la jornada, el proceso creativo integró un diálogo intergeneracional que encontró en el metalenguaje una forma de expresión capaz de ir más allá de los formatos tradicionales, condensando múltiples maneras de narrar y habitar el tiempo.
El Externado de Colombia siente orgullo al ver a las(os) estudiantes interpretar cada estrofa, pues evidencia cómo, a lo largo de los años, la cultura sigue viva en cada integrante de nuestra Casa de Estudios.