Bienestar también para quienes cuidamos el bienestar
Durante el periodo intersemestral, el equipo de Tu Bienestar se dedica no solo a las tareas administrativas que garantizan la calidad de nuestros servicios, también a fortalecer su propio bienestar. Porque cuidar también implica cuidarse.
El periodo intersemestral es, para el equipo de Bienestar Universitario, una oportunidad valiosa. Nos permite ponernos al día con aquellas tareas que, si bien pueden parecer más “operativas”, son esenciales para la calidad del trabajo que realizamos. Es el momento en el que generamos indicadores, consolidamos información clave sobre la participación y el impacto de nuestras acciones, y dejamos listo todo lo necesario para responder a los requerimientos de las visitas de acreditación, los informes de gestión y el inicio de un nuevo semestre académico.
Pero no todo se trata de números y reportes. Este receso académico también nos recuerda algo fundamental: quienes trabajamos por el bienestar de otros también necesitamos cuidar del nuestro. En estos días de menor demanda por parte de la comunidad estudiantil, podemos dedicar tiempo a fortalecer nuestros propios hábitos de autocuidado y a reencontrarnos como equipo. Volvemos a disfrutar con calma de las pausas activas de los viernes, de las clases semanales de baile, yoga o entrenamiento intensivo, de las celebraciones de cumpleaños compartidas, de las jornadas solidarias, del día de descanso dedicado a la familia, entre otras actividades.
Lejos de ser tiempo “muerto”, este periodo nos recuerda que no podemos ofrecer aquello que no cultivamos en nosotras y nosotros mismos. Que el bienestar no se reduce a servicios programados ni a eventos en la agenda, sino que también se vive y se construye en los vínculos, en el reconocimiento mutuo y en las experiencias sencillas que nos permiten respirar distinto, mover el cuerpo, reír juntos o simplemente hacer una pausa con sentido.

Cuidar de quienes cuidan no es una frase hecha. Es una convicción que atraviesa nuestro quehacer cotidiano y que, en tiempos de menor agitación, se vuelve aún más visible.
El bienestar también se cultiva en comunidad, en esas acciones cotidianas que nos recuerdan que el trabajo que hacemos importa, pero que solo puede sostenerse si también nos cuidamos entre pares.
¡Vive la U, vive Tu Bienestar!