Mujeres Rompiendo Barreras inaugura su primera edición híbrida con una red regional de transformación

El Edificio H de la Universidad Externado de Colombia se transformó ayer, desde las cinco de la tarde, en el epicentro de un emotivo encuentro marcado por la fraternidad, la sororidad y el firme propósito de potenciar las capacidades femeninas.

Con una atmósfera impregnada de abrazos y sonrisas, se dio inicio formal a la edición 2026-II del programa Mujeres Rompiendo Barreras de la Facultad de Administración de Empresas. Esta nueva cohorte recibe a 30 destacadas profesionales dispuestas a transformar sus entornos, consolidando una trayectoria de impacto que ya acumula 10 años de vigencia en el ámbito de la educación continua.

La gran particularidad de este ciclo radica en su salto hacia la presencialidad híbrida, una innovadora apuesta metodológica que combina simultáneamente las sesiones en las aulas del campus con la conexión remota. Esta transición digital permite romper los límites geográficos tradicionales de la academia, abriendo las puertas a una diversidad cultural y territorial sin precedentes.

Durante la apertura, Liliana López, decana de la Facultad de Administración de Empresas, manifestó su profundo orgullo y entusiasmo por la solidez y permanencia del proyecto en el tiempo. La directiva resaltó que, tras celebrar el décimo aniversario el año pasado, el programa ha evolucionado con madurez hacia un modelo de corresponsabilidad financiera que garantiza su sostenibilidad y refleja el genuino compromiso e interés mutuo de la institución y sus participantes por cofinanciar espacios de crecimiento de alto nivel.

«Yo siempre he dicho que este programa es un programa en donde si el impacto no se da en números grandes, se da en transformación profunda de vidas y para varias personas en la facultad es mucho más que suficiente, eso es gratificante. Esta es una red de apoyo para sus vidas», afirmó la decana López.

El trayecto formativo se consolidará a lo largo de 14 sesiones estratégicas donde las participantes potenciarán sus competencias directivas. En este espacio, adquirirán habilidades clave en liderazgo transformacional para guiar el cambio profundo, comunicación asertiva para proyectar ideas con impacto, y gestión de equipos de alta eficiencia para optimizar el rendimiento y la competitividad en sus organizaciones. 

En términos de composición académica, las 30 mujeres que integran esta cohorte evidencian la transversalidad y el espíritu pluriexternadista promovido por la facultad. El grupo está conformado mayoritariamente por 19 estudiantes y egresadas de los posgrados de la Facultad de Administración de Empresas —cuna histórica de la iniciativa—, complementado por cuatro estudiantes de los últimos semestres de pregrado, y un valioso componente de siete profesionales provenientes de los posgrados de otras cinco facultades de la universidad como Contaduría Pública; Economía; Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales; Ciencias Sociales y Humanas; y Derecho. 

El nuevo despliegue virtual supone, de igual manera, un desafío enriquecedor para el robusto cuerpo de mentoras institucionales, tanto nuevas como antiguas. La llegada de participantes que residen en distintas regiones de Colombia, así como de mujeres colombianas radicadas en diversos países de Europa y Norteamérica, introduce una riqueza de contextos que obligará a repensar las estrategias de mentoría tradicionales frente a las marcadas realidades de la otredad.

Por su parte, María Cecilia Otoya, asesora y líder fundamental del programa Mujeres Rompiendo Barreras, mostró su emoción ante el éxito de la convocatoria y la mística del momento de encuentro. Su intervención enfatizó la importancia de la identidad y de la autopercepción en los procesos de empoderamiento, alentando a las seleccionadas a adueñarse con determinación de este entorno académico privilegiado.

«Les agradezco a cada una de ustedes, a cada mentora. Tenemos mentoras nuevas, tenemos mentoras antiguas, todas ustedes se han ganado este espacio, por eso están aquí. Tengo una felicidad que no se imaginan. Me parece una magia que esto esté pasando», dijo Otoya.

Con esta sesión inauguratoria, las participantes se integran de manera inmediata a una red de apoyo activa que supera las 300 egresadas. Al cobijo de su icónico símbolo de la mariposa, el programa reafirma que la verdadera evolución se gestiona y aprende en la cotidianidad, proyectando un semestre académico de profundas transformaciones personales y profesionales para la alta dirección del país.

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