Desde Santa Marta, estudiantes de posgrado de FAE tuvieron una experiencia inmersiva en el puerto

En mayo de 2025, un grupo de estudiantes de los posgrados en logística (Supply Chain Management) del Externado (especialización y maestría), tuvo la oportunidad de contrastar la teoría con la práctica, en una visita al puerto de Santa Marta. El objetivo era complementar las experiencias de las materias del plan de estudios con esta actividad fuera del aula.

Santa Marta, una de las ciudades más antiguas del continente, alberga un puerto único: en forma de herradura, lo que mitiga el oleaje; con profundo calado natural, lo que elimina la necesidad de dragado y justo al lado de una población que es epicentro de atracciones turísticas. El puerto está en el extremo norte de la bahía y noroccidental de la ciudad, ubicado entre la Ensenada de Taganguilla, el Cerro Ancón y los cerros de San Martín. La profundidad del canal de acceso es de 200 pies y los siete muelles, con una pantalla de atraque de más de un kilómetro de largo, tienen profundidades diversas que alcanzan 60 pies.

Las(os) estudiantes, coordinados por el director Andrés Botero H., llegaron a la ciudad desde días anteriores, estando listas(os) para el inicio de la visita en la mañana. La experiencia incluyó un recorrido por los muelles y una aproximación a pie al extremo de la bahía. También sostuvieron una enriquecedora conversación bidireccional con la persona designada por la Sociedad Portuaria Regional de Santa Marta, en la que abordaron temas como los costos de operación y las tarifas de uso. Esta interacción permitió identificar aspectos no evidentes a simple vista y comprender con mayor profundidad los detalles de la operación logística que se desarrolla diariamente en este terminal.

El patio de contenedores, justo al lado del muelle, puede albergar y mover más de 7.000 contenedores para facilitar las labores de cargue y descargue. El puerto no solo mueve contenedores, sino otros productos como carga general (suelta, fuera de contenedores, como por ejemplo transformadores eléctricos para exportación y enormes llantas para importación) graneles alimenticios, carbón, carga rodada e incluso recibe cruceros. Por el lado terrestre, tiene acceso directo de camiones y del ferrocarril que viene desde La Dorada.

Llamó la atención la gran proporción de contenedores refrigerados en el patio (que sirven para la exportación de productos como banano y flores), la rapidez con la que las grandes cucharas mecánicas vierten toneladas de alimentos desde los buques hacia los camiones y la protección contra el viento en las zonas de almacenamiento y manipulación de carbón, que permite que las aguas se mantengan tan limpias como se pudo observar.

Después de concluir la actividad, el grupo decidió compartir experiencias en una conversación relajada en uno de los agradables restaurantes de la ciudad.

​»Quiero agradecer a la Facultad por este tipo de actividades con los estudiantes y todo el acompañamiento que tuvimos en la actividad. Son espacios muy enriquecedores, de crecimiento profesional y personal, que nos permiten tener otra perspectiva de lo que son las operaciones en puerto marítimo», dijo Angélica Carrillo (Colombia), estudiante de la Especialización en Gerencia Logística y de Comercio Internacional.

Francisco Rijo (República Dominicana), estudiante de la Maestría en Gestión de la Cadena de Abastecimiento y Logística Global, aseguró que como estudiante extranjero, siempre es fascinante conocer los procesos logísticos en otro país, aún más si es directamente del puerto.

«Fue una experiencia maravillosa y de mucho aprendizaje. Me llevo muchos conocimientos sobre el tipo de mercancía que se maneja en esta parte de la costa y las operaciones logísticas para que todo marche como planeado. La atención fue excelente y las informaciones muy acertadas. ¡Totalmente satisfecho!», puntualizó.

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