“Debemos actuar con propósito”: Fredy Vargas en el World Economic Forum
El director del Centro de Prospectiva y Pensamiento Estratégico del Externado publicó un artículo con esta plataforma, una de las más influyentes en el debate global sobre desarrollo y futuro. Su propuesta se enfoca en el pensamiento positivo como generador de cambio.
Bajo el título ¿Por qué imaginar un futuro positivo es crucial para el progreso?, su texto defiende la necesidad de pensar en escenarios más amables y cálidos como un motor real de transformación social. Él plantea una idea poderosa: la esperanza no es ingenuidad, sino una estrategia de transformación. Desde su experiencia como académico y como miembro del Global Foresight Network del WEF, Vargas sostiene que pensar en futuros posibles —y no solo en escenarios catastróficos— es clave para construir sociedades más resilientes y propositivas.
“Lo que tenemos que lograr es que nuestros jóvenes sientan que tienen una posibilidad de ser exitosos, de ser felices, de poder enfrentar las vicisitudes que nos da la vida”, afirma Vargas.
Para él, las universidades tienen la responsabilidad de formar no solo profesionales, sino ciudadanos con visión de largo plazo, capaces de anticipar y actuar.
En una cultura acostumbrada a lo negativo, dice, el reto es contracultural: “Tenemos que generar posibilidades, que la gente sepa —y sobre todo que los jóvenes sientan— que no todo es malo, que también hay futuros buenos”. Y esos futuros deben construirse desde la acción, no desde el deseo ingenuo.
La distinción entre optimismo vacío y esperanza fundamentada es crucial en su planteamiento. Mientras el primero idealiza sin base, la esperanza —explica el profesor— parte del reconocimiento de las dificultades, pero también del convencimiento de que es posible actuar para cambiar el rumbo.
Esta mirada es especialmente relevante para América Latina, una región donde la incertidumbre suele dominar los debates sobre el futuro.
“Necesitamos incorporar la previsión y la anticipación en el diseño de políticas públicas. No basta con saber lo que podría pasar, debemos actuar en consecuencia y prepararnos”, sostiene.
Desde el Externado, el Centro de Prospectiva promueve precisamente este enfoque. “Eso es lo que tratamos de hacer nosotros día a día, tanto a nivel local como internacional. Siempre desde la idea de que hacer las cosas bien paga y da beneficios”, explica Vargas. Para él, imaginar escenarios deseables es un acto político y pedagógico.
Su trabajo con el WEF lo ha puesto en contacto con expertos globales en foresight, todos convencidos de que es urgente abrir espacio a narrativas esperanzadoras y movilizadoras. “No se trata de negar los problemas, sino de cambiar el foco: pensar en soluciones, imaginar caminos, actuar con propósito”, afirma.
El artículo publicado por Vargas en el WEF es un reconocimiento al pensamiento estratégico que se cultiva desde la Universidad Externado. En tiempos de ansiedad global, su propuesta invita a repensar el mañana desde una ética de la posibilidad.
A través del siguiente enlace puede leer el artículo completo.