Sostener a quien defiende: estrategias de autocuidado para el futuro del ejercicio legal

El tránsito entre la formación académica y la práctica profesional constituye uno de los hitos más significativos para las(os) estudiantes de Derecho. En este contexto, el ingreso al Consultorio Jurídico representa el primer acercamiento directo con el ejercicio de la abogacía y, también, una experiencia de inmersión en diversas realidades sociales.

Conscientes de la importancia de acompañar integralmente esta transición, Bienestar Universitario llevó a cabo una jornada formativa orientada al cuidado de la salud mental y la gestión emocional, titulada “Sostener a quien defiende: estrategias de autocuidado para futuros abogados”.

Durante la sesión, los profesionales de la salud resaltaron que enfrentarse por primera vez a la atención de usuarios e historias de vida complejas puede generar desafíos de adaptación y manejo del estrés.  

“Ustedes se van a encontrar con todo tipo de historias. Evidentemente sabemos que hay varias salas y que no todas tratan temas tan personales. Hay otras en las que ustedes efectivamente se van a ver mucho más expuestos y expuestas a esas realidades humanas y de situaciones que ocurren en nuestra sociedad”, dijo David Antonio Osorio Bermeo, psicólogo orientador del equipo.

Frente a la exigencia propia del entorno formativo, en el diálogo participativo se abordó de manera abierta la relación entre la percepción de las cargas cotidianas y las respuestas fisiológicas del organismo, tales como la tensión, el cansancio o las alteraciones del sueño. Sobre este aspecto, el psicólogo Osorio enfatizó la intención de ofrecer recomendaciones prácticas para el día a día.

Por su parte, el estudiantado tuvo la oportunidad de expresar las percepciones y sensaciones que emergen durante la distribución de sus horarios de estudio, práctica laboral y descanso personal. Algunas de las intervenciones permitieron visibilizar la dificultad que surge al intentar desconectarse de los deberes formativos durante el fin de semana, manifestando una sensación recurrente de culpa al descansar o la percepción de que la gestión del tiempo y los trámites administrativos pueden percibirse abrumadores. Esta retroalimentación pone de manifiesto la relevancia de seguir afianzando canales de escucha bidireccionales sobre la vivencia estudiantil en las prácticas.

Atendiendo a esta realidad, desde la perspectiva clínica de Bienestar Universitario se enfatizó que el proceso del Consultorio Jurídico es, ante todo, un escenario pedagógico en el que la curva de aprendizaje es natural y progresiva. Leidy Dorado, psicóloga clínica, destacó el carácter formativo de esta etapa al señalar:

“Los estudiantes atraviesan una etapa como practicantes que todavía están estudiando, aprendiendo y adquiriendo nuevas competencias, por ende, es absolutamente comprensible que en ese proceso enfrenten situaciones retadoras, y en las cuales quizá se frustren por no tener la suficiente experiencia para hacerlo. Pero justamente esta clase de espacios pretenden proporcionarles herramientas que les ayude a llevar el proceso de la mejor manera”.

Como parte central del taller, la psicóloga Dorado compartió un esquema práctico de autorregulación consciente, guiado por pautas de introspección para aplicar en momentos de alta exigencia:

  • Detente por un momento y pregúntate: ¿qué siento en mi cuerpo?
  • ¿Qué estoy sintiendo emocionalmente?
  • ¿Qué necesito en este momento?
  • Frente a lo que está ocurriendo, ¿qué puedo hacer?
  • Elige dos o tres opciones viables y decántate por la más viable.

Estas pautas de autoevaluación buscan que las(os) futuros juristas incorporen herramientas de pausa cognitiva que les permitan canalizar la frustración y la presión del trabajo en tiempo real, priorizando su estabilidad física y psicológica sin desatender sus responsabilidades académicas.

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