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Programa de Arqueología: balance, retos y perspectivas a 10 años de su creación

El pasado jueves 31 de enero, estudiantes del pregrado de Arqueología y algunos profesores asistieron a una reunión con el director del programa cuyo propósito fue presentar un balance a 10 años del inicio de la carrera. El espacio también sirvió para evaluar los retos y perspectivas con miras a su consolidación como una escuela de arqueología, con programas de formación en pregrado, posgrado y de educación continuada.

El programa de Arqueología de esta Casa de Estudios es el primero que ofrece formación de pregrado en el país en 2008. En 2013, con ocasión de la renovación del registro calificado ante el Ministerio de Educación Nacional se hizo una revisión del perfil profesional del arqueólogo externadista y por consiguiente se ajustó del plan de estudios. Además de formarse como investigadores -eje esencial de formación-, los egresados del programa adquieren competencias relacionadas con la gestión y divulgación del patrimonio cultural y arqueológico. Este cambio en el currículo obedeció a la necesidad de formar profesionales integrales capaces de asumir los retos asociados con el papel cada vez más preponderante que tiene el patrimonio cultural en nuestra sociedad.

Para llevar a cabo su misión en los ámbitos de formación, investigación y relación con entidades públicas y privadas y comunidades, el programa cuenta con un equipo de profesores, la mayoría de ellos con doctorados y maestrías en universidades nacionales e internacionales (aproximadamente el 78% del personal docente). Arqueólogos, conservadores-restauradores, economistas, museólogos, historiadores, abogados y filósofos, son algunos perfiles del cuerpo docente adscrito al programa y a la Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural.

Actualmente el pregrado cuenta con casi un centenar de estudiantes, distribuidos en 10 semestres. De estos cerca, del 20% se encuentran en proceso de realización de su trabajo de grado, requisito parcial para la obtención del título profesional de arqueólogo o arqueóloga, cumpliendo así con los requerimientos para ser inscrito en el Registro Nacional de Arqueólogos (RNA) del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).

Una de las fortalezas del programa se relaciona con el manejo de la deserción estudiantil. Según las cifras analizadas entre 2014 y 2019, las tasas de retención son cercanas al 72%. Este es el resultado de un trabajo coordinado entre el programa y áreas como Bienestar Universitario y el área de apoyo a estudiantes de Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. Se sigue trabajando en el manejo de la deserción en los primeros semestres.

Otra fortaleza del programa de Arqueología es la diversidad regional presente en sus aulas, de la cual hacen parte cerca de 10 estudiantes del programa de Interacciones Multiculturales originarios de pueblos como Arhuaco, Misak, Pijao, Pasto y Uitoto. Así mismo, cursan sus estudios en arqueología estudiantes del Valle del Cauca, Cundinamarca, San Andrés Islas, Huila, entre otros. Una de las metas a mediano plazo es que estos alumnos como egresados contribuyan a la investigación, gestión y puesta en valor del patrimonio arqueológico de sus regiones de origen.

Entre los retos más inmediatos del programa de Arqueología en 2019 se encuentra la renovación del registro calificado y la evaluación de las condiciones de calidad en todos sus procesos con miras a la obtención de la acreditación de alta calidad del programa.

Así mismo, se prevé la expansión hacia programas de posgrado, en el cual ya se dio el primer paso con la Especialización en Patrimonio Cultural Sumergido, primer programa de posgrado no sólo en Colombia sino también América Latina.

El espacio también se escucharon las inquietudes de los estudiantes en referencia a temas como espacios físicos, investigación y docentes.

Al finalizar la reunión, el director del programa hizo un llamado a sentirse orgullosos de ser parte de la creciente comunidad de futuros arqueólogos y arqueólogas externadistas. Es el llamado para consolidar una verdadera escuela de Arqueología, en la que tienen cabida múltiples perspectivas de la disciplina en Colombia.