Halley-Cometa (1986): una obra que conecta arte, cultura y memoria externadista
La Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural realizó la entrega formal de Halley-Cometa (1986), obra emblemática de la artista colombiana Pilar Caballero Arroyo, a nuestro rector, Hernando Parra Nieto. La pieza, que hace parte de la colección artística de la Universidad, fue restaurada en el marco de un proceso académico desarrollado por estudiantes y docentes del programa de Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble.
Durante el acto, el rector destacó el valor simbólico e histórico de esta obra para la Universidad y señaló que la entrega de Halley-Cometa permite visibilizar la obra de Pilar Caballero y el papel fundamental de las mujeres en el arte contemporáneo colombiano.
Pilar Caballero fue una figura clave de la escena cultural del país, con aportes relevantes tanto en las artes escénicas como en el arte contemporáneo. Formada inicialmente en Colombia y posteriormente en Italia y Brasil, fue alumna de maestros como Edgar Negret, Carlos Rojas y Marta Traba, y contemporánea de artistas como Luis Caballero y Beatriz González. Su obra se caracteriza por un lenguaje propio y audaz, evidente en la selección de materiales industriales, la chatarra y el óxido, elementos que dialogan con la astronomía y que están presentes en Halley-Cometa.
El rector recordó, además, el vínculo de la artista con la Universidad: «Pilar Caballero era hija del abogado externadista Enrique Caballero Escovar, y se presume que esta obra fue donada por su familia en 1986, en el marco de la celebración de los cien años del Externado y coincidiendo con el avistamiento del cometa Halley, acontecimiento que inspiró esta serie de obras», indicó.
El decano de la Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural, José Luis Socarrás, resaltó el valor de este tipo de procesos para la construcción de la memoria institucional. “Es una experiencia maravillosa porque nos permite acercar la memoria familiar con la memoria institucional, entender cómo se transforman los espacios y cómo algunas obras materiales se convierten en referentes simbólicos dentro de ellos, como ocurre con esta obra de Pilar Caballero”, señaló.
Asimismo, destacó el papel de la Facultad en el acompañamiento técnico y académico de este tipo de intervenciones. “Desde la Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural trabajamos en la reconstrucción de la memoria institucional de la Universidad, de la mano de nuestro museo, aportando desde nuestro saber experto a la intervención de las distintas obras de arte y bienes culturales que habitan el campus”, afirmó el decano, quien también subrayó la importancia de la labor de los conservadores y restauradores como intérpretes de la intención de los artistas y guardianes de un patrimonio que pertenece a todas(os).
El proceso de conservación y restauración fue desarrollado por Saray Martínez, estudiante del programa de Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble, como opción de grado, bajo la dirección del profesor Juan Sebastián Valencia. La intervención respondió a un deterioro prematuro identificado en la obra, particularmente en zonas de desprendimiento de la capa pictórica asociadas al paso del tiempo.
De acuerdo con el profesor Juan Sebastián Valencia, la decisión de intervenir Halley-Cometa se venía considerando desde antes de la pandemia, cuando comenzaron a evidenciarse los primeros problemas de conservación. Con la formalización de la modalidad de prácticas de intervención como opción de grado, fue posible adelantar el proceso con una estudiante interesada en trabajar con arte moderno y contemporáneo, y aprovechar que la obra hacía parte de la colección de la Universidad.
“El proceso completo tomó alrededor de un año y medio, desde las gestiones administrativas hasta la finalización de la intervención”, explicó el docente. Los primeros seis meses se dedicaron a estudios minuciosos de carácter estético, histórico y científico, que permitieron construir un diagnóstico preciso. Posteriormente, durante los últimos seis meses, se desarrolló el proceso formal de intervención en un espacio especialmente acondicionado dentro de la Universidad.
Saray Martínez explicó que la intervención se planteó desde el respeto por la estética y la intención original de la artista. Pilar Caballero, fallecida hace una década, desarrolló una propuesta visual marcada por el uso intencional del óxido y materiales industriales, por lo que el proceso conservó los deterioros intencionales propios de la obra y se concentró en restaurar aquellos daños no intencionales. Para ello, fue necesario desmontar completamente la pieza, lo que permitió comprender su estructura y su sentido conceptual.
“Esta obra permanecerá y nos acompañará por muchos años más esperando que sea apreciada y haga parte del legado”, dijo la estudiante.
Halley-Cometa permanecerá en la Universidad como una obra patrimonial activa, cargada de significado histórico, artístico e institucional, y como testimonio del diálogo entre arte, ciencia, memoria y formación académica, llamada a seguir acompañando a la comunidad universitaria durante cuarenta años más.