Conservadoras(es) que restauran obras de arte con excelencia ¡Feliz día!

Por: Paola Vargas

En el marco del Día Internacional del Conservador Restaurador, celebramos la destreza y delicadeza de nuestras(os) externadistas, quienes, con paciencia en medio del silencio de la concentración, entre bisturís, lupas y equipos electrónicos, permiten el renacer de grandes obras, como la pieza ‘Halley-Cometa’ de la artista Pilar Caballero Arroyo.

Este nivel de excelencia es fruto de nuestra Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural, un lugar en donde la formación de profesionales en Conservación y Restauración es primordial y donde la protección del legado nacional es una labor técnica, científica y, sobre todo, ética, que garantiza que pinturas, esculturas o ensamblajes contemporáneos se transmitan intactos a las futuras generaciones.

Como institución pionera en el país, el Externado integra las ciencias naturales con las humanidades para dotar a las(os) estudiantes de competencias en documentación e intervención. Al respecto, Diana Martínez, coordinadora del programa, señaló que el patrimonio colombiano es hoy más diverso que nunca: “En algunos casos serán bienes de colecciones de arte e historia, otras serán bienes de arte moderno y contemporáneo, elementos relacionados con prácticas y saberes de nuestras comunidades, o también colecciones científicas, y ahora, cada vez más con elementos de memoria histórica y conflicto armado”, lo que exige profesionales capaces de adaptarse a nuevos retos.

“Resaltamos mucho las posturas éticas, claramente sustentadas, que respeten la diversidad y tengan en cuenta las posturas de los diferentes actores vinculados con el patrimonio sobre el cual van a trabajar. A nivel técnico, es la fortaleza de nuestra profesión el conocer los materiales, su comportamiento y elegir las mejores prácticas para intervenirlo, siempre respetando los principios de la restauración”, afirmó.

Un ejemplo de esta formación es el trabajo de Saray Martínez, quien, acompañada por el docente Juan Sebastián Valencia, llevó a cabo la restauración de ‘Halley-Cometa’. Su primer acercamiento estuvo marcado por la curiosidad; los materiales y técnicas de la obra despertaron en ella la pasión por comprender la fragilidad de este ensamblaje.

Como resultado de este riguroso proceso, la estudiante resaltó que durante la intervención fue posible observar y documentar con mayor profundidad cada elemento, nutriendo el conocimiento sobre su técnica de elaboración y sus deterioros.

“Al ser una obra de arte contemporáneo, fue fundamental identificar cuáles eran intencionales y cuáles no lo eran para establecer criterios que marcaran una ruta de acción que no afectara la originalidad de la obra; esto con base en el modelo revisado de toma de decisiones para la conservación y presentación del arte contemporáneo del Cologne Institute of Conservation Sciences / TH Köln (2019)”, afirmó nuestra estudiante.

Este modelo permite priorizar la preservación de la obra. Entre los daños intencionales más relevantes, la estudiante identificó amplios procesos de corrosión y deformaciones en el plano de los metales oxidados. Por su parte, dentro de los daños no intencionales, se evidenciaron faltantes y levantamientos de la capa pictórica, así como corrosión en los tornillos que conforman la estructura.

“Se realizó una limpieza del acero oxidado y una intervención profunda en los tornillos. Las capas pictóricas fueron tratadas bajo principios de mínima intervención y reversibilidad, sumado a otros 15 procesos técnicos para corregir deterioros no intencionales” afirmó.

Durante su carrera, nuestras(os) estudiantes viven experiencias que les permiten conocer el mundo real y las situaciones a las que se pueden enfrentar al intervenir obras reales; experiencias que también los orientan para su vida laboral y profesional.

“Entender la complejidad que implica investigar y trabajar con obra de arte contemporáneo en el contexto nacional me permitió desarrollar la paciencia, la capacidad de observación, análisis y diálogo con los diferentes actores y con la obra, así como comprender y establecer límites”, afirmó Saray Martínez.

A la fecha, en nuestra Casa de Estudios se han intervenido más de mil bienes del patrimonio cultural colombiano, pertenecientes a más de 40 entidades ubicadas en distintos departamentos del país.

Hoy rendimos un reconocimiento a todas(os) las(os) externadistas que han hecho parte de estos procesos y que, con su labor, observación y pasión por el arte y la memoria, han demostrado que la conservación permite que la voz y los testimonios materiales de épocas, símbolos y obras de grandes artistas puedan contemplarse y sigan siendo experiencias vivas para el presente y el futuro.

“En el camino fue posible recuperar la memoria de una de nuestras artistas mujeres, que es poco reconocida en la historia del arte colombiano. Espero continuar contribuyendo y aprendiendo sobre la conservación de su legado y el patrimonio de nuestra universidad”, concluyó nuestra estudiante.

La Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural invita a conocer la intervención que ya se encuentra exhibida en el hall del Edificio A. Asimismo, las(os) convocamos a la entrega oficial de la obra, la cual se llevará a cabo el próximo 29 de enero.

Así celebró la Facultad este gran día

En un espacio de unión, el decano de la Facultad, en compañía de representantes estudiantiles, expresó a las(os) futuras(os) conservadoras(es) su satisfacción al reconocer en ellas(os) el amor por la salvaguarda del patrimonio cultural. Además, las(os) invitó a portar con orgullo los valores de esta Casa de Estudios y de su carrera.

“Quiero invitarlas(os) a valorar el trabajo que realizan, a visibilizarlo y a ejercer con orgullo los principios básicos de su profesión. Ustedes, al trabajar con entidades públicas y privadas, están preservando el legado material de la humanidad”, señaló el decano José Luis Socarrás.

Por su parte, Nicole Micolls, representante estudiantil, destacó que la importancia de ser conservadoras(es) radica en la preservación de la memoria, la identidad y aquello que nos define como colombianas(os): “Creo que es una carrera muy importante y muy bonita, porque nos ayuda a recordar quiénes somos y a preservar nuestro patrimonio para las sociedades futuras”.

Finalmente, Matías Bernal, estudiante de tercer semestre, afirmó que ser parte de esta facultad es una experiencia única y que, aunque muchas personas desconocen esta disciplina, se trata de una carrera que permite expresar el amor y la pasión por la cultura, nuestras raíces y todo lo que somos.

¡Feliz día a todas(os)!

 

140 años de historia