“La justicia empieza cuando se escucha al otro”: las Altas Cortes y la academia debaten sobre el sentido humano del Derecho

Nuestra Casa de Estudios se convirtió en el escenario del gran foro académico “La Justicia como vocación”, un encuentro institucional de alto nivel organizado por las Altas Cortes y la Fiscalía General de la Nación. En el marco del evento, magistradas8os), juezas(ces), fiscales, servidoras(es) judiciales, docentes y estudiantes se reunieron para reflexionar sobre el fortalecimiento de la rama judicial y el impacto de la función jurisdiccional en el desarrollo social del país.

Durante las palabras de instalación, el rector Hernando Parra Nieto, abordó el origen etimológico de la palabra vocación, vinculándola de manera directa con la evolución histórica del abogado como aquel llamado a servir y acompañar a otros en momentos de dificultad.

“El derecho no existe para sí mismo. No existe para el prestigio de quien lo ejerce ni para el lucimiento de quien lo interpreta. Existe para que una persona concreta, con un problema concreto, encuentre una respuesta. La madre que reclama una pensión, el campesino que defiende su tierra, el ciudadano que denuncia un abuso: allí, en esa escala humana, es donde el derecho demuestra para qué sirve”, precisó.

Por su parte, la presidenta del Consejo Superior de la Judicatura, Mary Lucero Novoa Moreno, destacó que la administración de justicia constituye una labor colectiva en la que interviene la sociedad en su conjunto.

“En una decisión judicial pueden estar comprometidas la libertad, la protección de una familia, la dignidad y el patrimonio de quienes buscan una respuesta justa y efectiva. Pero esa responsabilidad no recae únicamente en quienes adoptan decisiones judiciales. La justicia es una labor colectiva”, afirmó.

En esa misma línea, el secretario jurídico de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Mauricio Moncayo, hizo hincapié en el impacto institucional de la labor de los jueces: “Cuando un juez protege a una persona vulnerable, resuelve un conflicto que afecta a la convivencia o asegura que una garantía constitucional sea efectiva, fortalece algo que ninguna institución puede dar por sentado: la confianza de la ciudadanía en la justicia”.

A su turno, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis exaltó algunas de las características de quienes administran justicia: “algunos de los rasgos del carácter y cualidades personales que hacen posible que un juez desarrolle su labor de mejor manera o con mayor compromiso son: humanidad, empatía, escucha, prudencia, coherencia, sentido de justicia, laboriosidad, humildad y elocuencia”, destacó.

El cierre de la jornada puso de presente el valor insustituible de la presencia judicial en las regiones más alejadas de Colombia, donde las(os) servidores públicos sostienen diariamente el Estado social de derecho.

Como preámbulo al tributo rendido a la justicia territorial en la plazoleta del Palacio de Justicia, las(os) participantes mostraron la necesidad de consolidar espacios de diálogo permanente entre la academia y las instituciones para orientar el rumbo de la rama judicial en el país.

140 años de historia