‘La historia tiene los ojos puestos en ustedes’: nuevas(os) abogadas(os) externadistas
Este 9 de septiembre, la Facultad de Derecho celebró la ceremonia de grados de pregrado, un evento solemne que, más que un cierre, se convirtió en el inicio de un compromiso mayor: el de contribuir en la transformación de Colombia y el mundo.
El rector Hernando Parra Nieto abrió el acto con un mensaje que conectó la memoria histórica con el presente de las(os) graduadas(os). Recordó que las normas no se sostienen solas: requieren ciudadanos y abogados “comprometidos, dispuestos a defenderlas y, cuando sea necesario, a transformarlas”.
“El derecho colombiano, marcado por nuestra historia republicana, por las luchas sociales, por el reconocimiento de los pueblos étnicos, por la Constitución de 1991 y sus promesas, es también un reflejo de lo que somos como país”, afirmó el rector Parra.
En ese tono, el rector insistió en que llevar el sello externadista no es simplemente ejercer en un tribunal. “Significa participar activamente en la construcción de lo público, en el servicio a la nación, en la defensa de la justicia y en el fortalecimiento de nuestra democracia”, dijo. Él exhortó a las(os) graduadas(os) a mantener viva la tradición de compromiso social que caracteriza a la institución.
Carlos Chinchilla Imbett, profesor y director de la Escuela de Estudios Posdoctorales, afirmó que después de los años de estudio que cursaron nuestras(os) externadistas, ahora empieza un camino exigente, valioso y esperanzador. Destacó que este logro alcanzado es fruto de una unión de fuerzas: estudiantes, familias, profesoras(es) y la Universidad.
“Las caídas son elemento natural del proceso de construcción del carácter”, reflexionó este externadista destacado, antes de llamar a ejercer con honradez y sinceridad.
La emoción se trasladó después a la voz de Juan Alejandro Solano, quien tomó la palabra en representación de sus compañeras(os). Lo hizo con un guiño cultural: citó el musical Hamilton, recordando que “la historia tiene los ojos puestos en ti”. Y se lo recordó a todas(os): “En ustedes, mis estimadas(os) compañeras(os)”.
Solano aprovechó para rendir un homenaje íntimo. Con voz entrecortada agradeció a su madre, su hermano, su mejor amiga y a su abuela ya fallecida. “Sé que allá donde estés me estás saltando de la alegría por el logro que hoy consigo”, expresó, arrancando aplausos y lágrimas del público. Su discurso, cargado de gratitud, se extendió a amigos, docentes y a quienes compartieron cinco años de aulas y pasillos que ahora se transforman en recuerdos compartidos.
“Éramos un grupo de jóvenes venidos de distintas partes de Colombia, con un sueño, un sueño que hoy se materializa”, evocó Solano, en medio de la nostalgia por los primeros exámenes y las clases de Derecho Romano que, como él recordó con humor, reaparecieron en segundo año.
Así, entre aplausos, abrazos y fotografías, las(os) nuevas(os) abogadas(os) externadistas recibieron su título, y aceptaron una responsabilidad compartida: contar y transformar la historia de Colombia desde la justicia y la democracia.