Externadistas, nunca olviden que el derecho es el instrumento de la civilización
Llegó el día que nuestras(os) estudiantes de la Facultad de Derecho tanto soñaban: la culminación de su paso por la Universidad y el inicio de una nueva etapa, marcada por la responsabilidad de honrar el legado externadista.
Una nueva ceremonia de graduación de las(os) jóvenes del pregrado en Derecho de nuestra Casa de Estudios se llevó a cabo en el Auditorio Principal. En la mesa central, donde reposaban los diplomas que uno a uno fueron entregados a quienes hoy reciben el título de abogadas(os), se encontraban el rector, Hernando Parra Nieto; la decana de la Facultad, Emilssen González de Cancino; la secretaria general, María Julieta Villamizar; la secretaria académica, Carolina Esguerra; y la comisionada de la Comisión Nacional del Servicio Civil, Claudia Ortiz.
Luego de la presentación de las(os) graduandas(os) por parte de la decana, el juramento ante el rector y la entrega del escudo institucional —símbolo que llevarán para siempre—, el rector se dirigió a las(os) nuevas(os) profesionales. En un discurso poco convencional, se refirió al séptimo arte como una fuente inagotable de cultura, capaz de amalgamar la filosofía, la literatura y la historia, y recomendó la película Nuremberg: el juicio del siglo.
Según explicó, esta obra construye una relación fascinante y perturbadora entre un psiquiatra que debe comprender el mal para ayudar a juzgarlo y un jerarca nazi que convierte cada conversación en un tablero de ajedrez donde se juega su propia supervivencia. Allí se plantean preguntas que el derecho lleva décadas intentando responder y se reafirma una premisa vigente: incluso frente al mal más absoluto, la civilización solo puede defenderse mediante la aplicación del derecho.
“El propio Tribunal lo reconoció. Y, aun así, afirmó que la prohibición de cometer actos contrarios a la humanidad era reconocible por cualquier ser humano con conciencia moral, con independencia de su tipificación en el derecho positivo. La máxima que guio el proceso fue tan simple como desafiante: ‘La justicia debe prevalecer sobre la venganza’. Eso es civilización”, afirmó el rector.
En su intervención, también hizo un llamado a defender una de las herramientas más poderosas de los seres humanos: la palabra. “Considero importante exhortarlos a que honren su lengua, a que la cultiven con la lectura y la retórica, y a que le den el valor que tiene en la construcción del mundo”, agregó.
Como egresada destacada, la comisionada Claudia Ortiz dirigió un mensaje a las(os) graduadas(os), destacando la importancia de este momento:
“Hoy es un día que merece ser vivido con alegría, gratitud y conciencia de su significado. El título que reciben representa el cumplimiento de una meta por la que trabajaron intensamente, pero también el inicio de una responsabilidad que apenas comienza. Felicitaciones por la disciplina, la constancia, las horas de estudio, la exigencia intelectual y la determinación para superar cada reto”.
Asimismo, subrayó los desafíos que acompañan esta nueva etapa porque ser externadista es una manera de entender el derecho y de relacionarse con la sociedad. Señaló que el ejercicio de esta profesión exige valentía para sostener argumentos y actuar con excelencia y ética en cualquier ámbito. “La excelencia consiste en hacer bien cada tarea, preparar, cuidar los detalles y asumir cada responsabilidad con rigor”.
En representación de sus compañeras(os), Gabriel Buitrago destacó uno de los valores que más distinguen a las(os) externadistas: la rebeldía.
“Hoy quisiera hablar de un valor que, aunque quizá no aparezca de forma explícita en nuestros principios institucionales, nos acompaña profundamente: la rebeldía. El externadista se caracteriza por ser inconforme con el sistema, pero no desde el capricho, sino desde el pensamiento crítico. Es una rebeldía con propósito, con fundamento y con sentido”, señaló
Finalmente, se recordó a las(os) nuevas(os) profesionales el papel que asumirán en la sociedad: ser custodios de un sistema que solo funciona cuando quienes lo ejercen actúan con integridad, criterio y compromiso con la justicia.