El lado oscuro del deporte: el Departamento de Derecho Constitucional debate los desafíos jurídicos del amaño de competencias deportivas

Nuestro Instituto de Estudios Constitucionales ‘Carlos Restrepo Piedrahíta’ fue el escenario del cuarto Seminario de Profesores del Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Externado de Colombia.

En esta ocasión, el Dr. Pablo Andrés Vanegas Santana, docente del Departamento y director académico de la Especialización en Derecho Deportivo, presentó su más reciente obra académica, ‘El lado oscuro del deporte’, escrita en coautoría con Fátima Pérez López. La sesión fue moderada por la Dra. Xiomara Romero, también docente del Departamento.

El Dr. Vanegas situó su investigación dentro del marco de la integridad en el deporte, entendida como el conjunto de valores y principios que orientan la práctica deportiva. Dentro de las principales amenazas a esa integridad —el dopaje, la corrupción institucional y la violencia en el deporte— destacó el amaño de competencias deportivas o match fixing como el fenómeno más extendido y de mayor crecimiento en la actualidad.

Con apoyo en datos del informe 2025 de las Loterías Unidas por la Integridad en el Deporte y de Sport Radar, el ponente reveló que de cerca de un millón de eventos deportivos monitoreados anualmente, más de mil fueron catalogados como sospechosos de amaño, con un incremento del 49% respecto al año anterior. El fútbol encabeza la lista de deportes afectados, seguido del baloncesto y el tenis. A escala regional, Asia, Europa del Este y Sudamérica concentran el mayor número de alertas. En el plano económico, estimaciones de la Federación Asiática de Carreras sitúan el lavado de dinero a través de apuestas deportivas en más de 140 billones de dólares anuales, con un mercado ilegal de apuestas que supera los 1,7 trillones de dólares al año.

El ponente recordó que el amaño no es un fenómeno reciente: ya en los Juegos Olímpicos de la Antigüedad existían casos documentados y sancionados, con monumentos llamados Zanes erigidos a las afueras de Olimpia para escarmentar públicamente a los infractores.

Los cuatro desafíos jurídicos

El núcleo de la conferencia giró en torno a cuatro grandes desafíos que enfrenta el derecho deportivo en la regulación del amaño de competencias:

El primero es el dilema que plantean las apuestas deportivas: siendo simultáneamente el principal factor criminógeno del amaño y una fuente esencial de financiación del deporte y de causas sociales —incluida la salud pública en Colombia—, no es posible simplemente prohibirlas. La propuesta del ponente apunta a integrar a los operadores de apuestas legales como actores activos del sistema de prevención, dado que son los primeros en detectar patrones anómalos de comportamiento y tienen incentivos propios para combatir el fraude.

El segundo desafío es la eficacia real del Convenio de Macolin (2014), el principal instrumento internacional en la materia. Solo Australia y Marruecos lo han ratificado fuera del ámbito europeo, y Colombia no hace parte de él. Su mayor debilidad, a juicio del ponente, es la obligación que impone a los estados de tipificar penalmente el amaño, en contraste con la Convención de la UNESCO contra el dopaje (2005), que dejó a los estados en libertad de elegir el mecanismo sancionatorio más adecuado. El caso de Suiza —primer firmante, sede de la FIFA y del COI— ilustra lo que el Dr. Vanegas denomina «cumplimiento de papel»: una tipificación parcial, sin investigaciones reales ni condenas efectivas.

El tercero y más central de los desafíos es la pregunta sobre si debe ser el derecho penal o el derecho disciplinario el llamado a hacerse cargo del problema. El ponente fue categórico: conforme a los principios de fragmentariedad, subsidiariedad y ultima ratio, el derecho penal no debe ser la respuesta primaria. Los procesos penales son lentos, las condenas casi inexistentes, y cuando llegan lo hacen años después de que el deportista ya terminó su carrera. El derecho disciplinario deportivo, en cambio, opera con la celeridad que el deporte exige y cuenta con la sanción más disuasoria: la inhabilitación permanente, que priva al deportista de su medio de vida. El ponente advirtió, no obstante, que el régimen disciplinario también tiene límites: no alcanza a las redes externas —mafias, lavadores de dinero, operadores ilegales— que es precisamente donde el derecho público sí tiene un papel legítimo.

El cuarto desafío atañe a las pruebas y la prevención efectiva. Probar la intencionalidad del amaño es extraordinariamente difícil: el estándar de la «satisfacción cómoda» fijado por el Tribunal Arbitral del Deporte es de aplicación subjetiva, y distinguir un error humano de una acción fraudulenta a partir de una jugada aislada resulta, en la práctica, casi imposible sin confesión o testimonio. En materia de prevención, el ponente identificó tres ejes fundamentales: garantizar condiciones laborales dignas a los deportistas —la precariedad contractual es el principal vector de captación por parte de las mafias—; fortalecer la educación en integridad deportiva al interior de los clubes; e implementar programas de compliance institucional que incluyan el amaño como riesgo específico a gestionar.

Un debate académico de alto nivel

La sesión generó un animado debate entre los asistentes, con intervenciones que abordaron la influencia de los modelos norteamericano y europeo de organización deportiva, los límites de la autonomía de organizaciones transnacionales como la FIFA frente al derecho público, la regulación de la publicidad de las apuestas dirigida a menores de edad, y la violencia vinculada al amaño en el contexto colombiano.

Relatoría Seminario N°4

Una especialización única en el país

Al cierre del seminario, la Dra. Romero destacó que el Departamento de Derecho Constitucional acaba de obtener el registro calificado por siete años adicionales de la Especialización en Derecho Deportivo, programa único en Colombia, del que el Dr. Vanegas Santana es director académico. Se trata de un programa abierto no solo a abogados, sino a gestores deportivos, entrenadores y cualquier profesional vinculado al mundo del deporte que desee comprender los nuevos desafíos regulatorios de esta disciplina en crecimiento.

140 años de historia