El WCCL 2026 dialogó sobre el legado de la Constitución de 1991 de Colombia y los retos globales de la salud en el WCCL2026

En el marco del Congreso Mundial de Derecho Constitucional (WCCL2026), la Universidad Externado de Colombia se convirtió ayer en el epicentro de profundas reflexiones jurídicas e históricas. A través de dos eventos de alto nivel, destacados académicos y protagonistas de la historia política nacional e internacional analizaron el impacto de las reformas institucionales y la evolución de los derechos fundamentales en el mundo contemporáneo.

El auditorio 1 del edificio H acogió el panel “Balance histórico de la Constitución colombiana de 1991”, un espacio que, en palabras de su moderador y director académico del congreso, Humberto Sierra Porto, buscó realizar una «reflexión integral de la evolución de la Constitución de Colombia» dividida en tres momentos: el país imaginado, el construido tras 35 años y las perspectivas de futuro.

Humberto de la Calle, ministro de Gobierno durante la Asamblea Nacional Constituyente, rememoró el espíritu integrador de la carta política, enfatizando que el proceso «genuinamente nació en las universidades» bajo la premisa de buscar consensos en medio de una profunda crisis de violencia.

«Cuando Latinoamérica en estas circunstancias caóticas siempre piensa en la autoridad, en la apelación a los militares, en Colombia lo que hicimos fue buscar más libertad, más derechos; me parece que ese contraste es fundamental», destacó De la Calle.

Por su parte, Andrés González, director del Centro de Paz y Seguridad de la Universidad Externado, coincidió en el valor del acuerdo frente a la adversidad y defendió el poder transformador de las instituciones. Sin embargo, González advirtió que el desarrollo territorial sigue siendo una de las grandes deudas del modelo actual. «Seguimos frente a un gran desequilibrio regional. Es lo que hemos mencionado como la diferencia entre Chocó y el Chicó», señaló, haciendo un llamado a repensar la arquitectura fiscal y el apoyo a los municipios más afectados por la pobreza extrema y el conflicto armado, sin descuidar la defensa irrestricta de la independencia judicial.

Desigualdad y salud: la evolución de los Derechos Humanos en debate

En paralelo, se llevó a cabo la presentación del libro ‘Cuando el infortunio se convierte en injusticia. La evolución de las luchas por los Derechos Humanos en favor de la salud y la igualdad social (2026)’, de la autora Alicia Ely Yamin. El panel contó con la participación de destacadas expertas como Alma Beltrán, Catalina Martínez, Thalia Viveros y Natalia Ángel Cobo.

La obra plantea un cambio de paradigma en la defensa de los derechos sociales, invitando a transitar de las organizaciones profesionalizadas hacia un mayor protagonismo de los movimientos de base frente a fenómenos complejos como la corrupción institucionalizada.

«Tenemos que enfocarnos en las desigualdades, no solo la pobreza que nos limita una visión de suficiencia… me parece que hay un papel central para los movimientos sociales, o sea, tenemos que bajar esta narrativa de derechos humanos de dignidad a los movimientos sociales», afirmó la autora Alicia Ely Yamin durante su intervención.

La magistrada de la Corte Constitucional, Natalia Ángel Cobo, elogió la empatía, la rigurosidad y el valor personal de la publicación, destacando que el texto eleva la discusión constitucional tradicional del siglo XX sobre la pertinencia o la justiciabilidad de los derechos económicos y sociales.

«El verdadero desafío consiste en comprender qué significa en términos institucionales y democráticos tratar a la salud como un derecho», concluyó Ángel Cobo, resaltando la sofisticación y el carácter profundamente humano de la obra de Yamin.

Ambos encuentros reafirmaron el papel de la academia en el WCCL2026 como un escenario clave para evaluar cómo el constitucionalismo, tanto a nivel local como global, debe adaptarse a las realidades, grietas y desafíos del siglo XXI.

140 años de historia