Debemos mantenernos inmunes frente a las presiones partidistas, a las ilusiones burocráticas y a los poderes políticos
En una mañana llena de emoción y orgullo, el corazón del Externado latió con más fuerza que nunca al celebrar el extraordinario logro de cuatro de nuestras(os) más ilustres egresadas(os), quienes ahora asumen el rol de magistrados en el Consejo de Estado.
El rector Hernando Parra Nieto; la decana de la Facultad de Derecho, Emilssen González de Cancino; junto con otras directivas, docentes y estudiantes de nuestra Casa de Estudios, exaltaron la trayectoria y aportes a la justicia de los consejeros de Estado: Claudia Rodríguez Velásquez, Pablo Andrés Córdoba, Diego Enrique Franco y Juan Camilo Morales.
Profundamente orgulloso de los logros alcanzados por estos cuatro ilustres externadistas, también resaltó sus trayectorias, ética y contribuciones al derecho.
“Para el Externado este es un cuádruple de éxito, un motivo significativo y muy especial de regocijo para todos nosotros. Se podría decir que el Externado ha hecho un pleno de póker en el Consejo de Estado. Son ustedes embajadores del centenario legado externadista”.
Además, exhortó a todas(os) las(os) presentes y en especial a las(os) cuatro Magistrados a fomentar los valores y el talante externadista.
«Han de ser ustedes verdaderos guardianes de la ética y el pundonor que nos ha caracterizado desde nuestra fundación. Una formación rigurosa, un compromiso inquebrantable con el Estado de derecho, una defensa de la libertad con una clara vocación de servicio público y un llamado a mantenerse inmunes frente a las presiones partidistas, a las ilusiones burocráticas y al temor reverencial de cara a quienes ejercen efímeros poderes políticos».
En ese mismo sentido, la decana de Derecho, con palabras que evocaban la sabiduría de Eduardo Caballero Calderón, les recordó a las(os) homenajeados que portan virtudes invaluables: fe en el hombre, confianza en el Estado, amor a la patria y una esperanza ciega en el porvenir.
«Estoy segura que ustedes tienen todas esas virtudes, más aquellas que han ido acendrando para el mundo de hoy y que muy seguramente lucirán en su ejercicio como magistrados», les dijo, con la certeza de que su trabajo será un faro de luz en estos tiempos turbulentos.
Cada uno de las(os) nuevas(os) magistrados agradeció a sus familias y sobre todo a su hogar intelectual, que las(os) formó y vio crecer profesional y personalmente.
La magistrada Claudia Rodríguez en sintonía con la actualidad del país y su Casa de Estudios, señaló que ella es el resultado de la formación que recibió en estas aulas.
«Mi hoja de ruta en el ejercicio profesional ha sido la frase celebre del Dr. Hinestrosa: «el derecho es sentido común, lógica y equidad», ese paradigma lo he aplicado y me ha favorecido para ejercer el derecho de una manera pulcra y constitucional. Espero ahora honrar a la comunidad jurídica generando fallos justos, jurídicos, constitucionales y claros».
El magistrado Juan Camilo Morales aceptó la designación del Rector al nombrarlos embajadores de nuestra Universidad y precisó: «entiendo la responsabilidad que implica ser embajador de nuestra Universidad, sobre todo en los tiempos que estamos pasando, que lastimosamente no son nuevos en nuestra historia republicana y para lo cual el Externado siempre ha estado ahí para asumirlos y ponerle el pecho a las afugias de una República todavía en construcción».
El magistrado Pablo Andrés Córdoba, agradeció a su familia y a la comunidad externadista por su formación y ser el profesional que es hoy en día.
«Con su ejemplo, con su conocimiento, con su actitud frente a la vida y ante la defensa de las instituciones, indudablemente considero que contamos con los instrumentos necesarios para la defensa de la institucionalidad, de la democracia y de la libertad. Estamos unidos en esa defensa y en esos principios aprendidos en estas aulas».
El magistrado Diego Enrique Franco exaltó todo lo que nuestra Universidad le ha dado a su vida y agradeció por este campus que ha sido el refugió de sus ideas, amores y triunfos.
«El Externado nos formó para que fuéramos docentes, investigadores y para que contribuyéramos al país, para compartir los valores democráticos, la tolerancia y el respeto con entereza. Las palabras a veces son precarias e insuficientes, pero los hechos son más contundentes, por eso les pido que me permitan que con los hechos pueda seguir expresando mi gratitud a esta Casa».
Al concluir este homenaje quedó un claro mensaje: pese a que el Estado de derecho en Colombia está atravesando por una de sus más turbulentas jornadas, la nación entera confía en la rectitud de sus jueces, en su firme carácter y, ante todo, en su único e incondicional compromiso con la justicia.