Construir ciudades seguras: una meta tecnológica y un compromiso con el bienestar ciudadano

En el marco del primer foro de ‘Innovación Urbana y Tecnologías para Ciudades Seguras’, liderado por el Observatorio de Sociedad, Gobierno y Tecnologías de la Información de nuestra Facultad de Derecho, expertas(os) hablaron sobre el diseño e implementación de zonas seguras en contextos urbanos.

Durante el evento, Marco Antonio Peres, director del Observatorio, ofreció una conferencia introductoria en la que se refirió a las ciudades inteligentes. En este espacio, citó información relevante de la ONU y otras experiencias locales, para reflexionar sobre la realidad de la inseguridad en el país y cómo construir ciudades confiables desde diferentes enfoques determinados desde la política pública, la prevención del delito, la aplicación de la ley, entre otros.

«En la universidad, desde hace un año comenzamos a trabajar la noción de ciudad inteligente en tres verticales: energía, movilidad y seguridad. Este ejercicio de tener una ciudad bien vigilada lo estamos desarrollando específicamente en el ámbito de la innovación y la tecnología», afirmó.

La pregunta clave sobre cómo construir ciudades seguras fue el eje central de varias presentaciones. Se retomaron las ideas de la urbanista Jane Jacobs, quien hace 50 años ya señalaba que la seguridad de una ciudad la define su gente. “Una ciudad pensada para el bienestar y el desarrollo de sus habitantes tiene mayores probabilidades de ser tranquila”.

Durante el primer panel, titulado ‘Espacio público seguro e innovación urbana’, se destacó la importancia de un enfoque centrado en las personas, la armonía con la naturaleza y el entorno. Las(os) panelistas, líderes este tema, coincidieron en que los espacios deben ser diseñados con base en las necesidades de quienes los habitan. Además, compartieron soluciones reales, tecnologías de vanguardia y modelos colaborativos que integran la protección física y digital con participación ciudadana.

“Creo que es importante traer a colación la integración de datos provenientes de distintas fuentes: uso de cámaras, sensores, plataformas de denuncias ciudadanas, para reducir los delitos en zonas específicas de la ciudad y orientar la prevención del delito. Un ejemplo de ello es Medellín, que logró disminuir los casos en un 30 % gracias a esta integración”, señaló Carlos Medina, director del área de Convivencia y Justicia de ASOCAPITALES.

En el segundo panel, ‘Ciberseguridad, gobernanza de datos y vigilancia inteligente’, se abordaron los retos que enfrentan las llamadas ciudades inteligentes. Se resaltó que no es posible hablar de inteligencia urbana sin una base sólida de seguridad física, social y digital.

“El ciudadano puede tener la mejor experiencia digital, pero si siente temor al salir a la calle, los beneficios de la tecnología no se traducen en calidad de vida”, se enfatizó.

La conversación sobre el futuro de las ciudades seguras en Colombia es un libro abierto, pero este primer foro ha sentado las bases para un diálogo fructífero y una acción coordinada entre la academia y los sectores público y privado.

“Una ciudad segura le ofrece al ciudadano tranquilidad, un lugar donde no hay zozobra, donde al interactuar con el Estado no haya incertidumbre. Nuestro interrogante es: ¿cómo logramos que la innovación y la tecnología ayuden a alcanzar ese objetivo?”, concluyó Marco Antonio Peres.

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