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Homenaje a uno de los padres de la Contaduría Pública en Colombia

La Facultad de Contaduría Pública rindió un sentido homenaje al maestro Francisco de Paula Nicholls, pionero en dicha profesión en el país y decano y docente por cerca de 20 años de nuestra Universidad.

“El contador público debe ser, antes que nada, un ciudadano de su nación; al servicio de los intereses de ella, leal consigo misma, con su comunidad y con su carrera. Una persona culta que trascienda la destreza de su quehacer con criterio humanístico, grande en su pensar y en su actuación. Por ello, creemos que el contador público de hoy y el de los próximos años debe tener una educación que le permita actuar en un medio eminentemente cambiante e interdisciplinario”. En este párrafo se puede resumir el legado del maestro Nicholls a varias generaciones de contadores públicos que se han formado en nuestra institución.

Nicholls es uno de los pioneros en la profesionalización de la Contaduría Pública en el país, e, incluso, a nivel latinoamericano; además, fue fundador y promotor de la Asociación Colombiana de Facultades de Contaduría Pública (Asfacop).

En el marco de la conmemoración, se presentó la Red Interinstitucional de Museos Contables, con la participación de la Universidad de Medellín, la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior, CUN y el Externado.

A propósito de la presentación de la Red, María Elena Escobar, directora académica y de investigación de la Facultad de Contaduría Pública del Externado, comentó que esta cuenta con el primer museo contable virtual en Colombia y agregó: “es muy importante tener al doctor Nicholls enmarcado dentro de ese escenario en el que estamos rescatando la historia nuestra, la historia de la contabilidad, para que sirva de instrumento o de mediador pedagógico”.

El reconocimiento al doctor Nicholls era un compromiso de tiempo atrás de la Facultad. Para él, el homenaje significó mucho y lo llenó de emoción, que plasmó en sus palabras de agradecimiento: “es un hecho que me conmueve en lo más profundo, me invade de íntima satisfacción, y me genera una incancelable deuda de gratitud para con todos ustedes. Gracias, muchas gracias por ese acto que me permite fugaz y felizmente, una corta ausencia de mi actual y permanente retiro.

Esta ‘Casa de Estudios’ como solía llamarla el doctor Fernando Hinestrosa, la considero yo mi segundo hogar, aquí pasé veinte largos y fructíferos años de mi vida, aquí estudiaron varios de mis hijos, aquí tuve la oportunidad, con el respaldo total y absoluto de la Rectoría, de trabajar por la Contaduría Pública, tanto en lo académico, como en lo institucional y lo legal”.