Encuentran tumbas de más de 2.300 años de antigüedad en Cajamarca, Tolima
Entre los hallazgos se destacan aproximadamente 4.000 dientes, textiles, piezas cerámicas y restos humanos que plantean algunos interrogantes sobre los rituales funerarios de la época y dan pistas sobre la vida de los habitantes prehispánicos de la zona.
Mientras trabajadores de la reconocida cadena de restaurantes Creppes & Waffles excavaban para iniciar la construcción financiada por el Ministerio de Educación de la Institución Educativa La Leona en la vereda El Cajón-La Leona, en el municipio de Cajamarca, encontraron algo que les llamó la atención. Catorce tumbas que contenían restos de nuestros antepasados y que los conectaron con un simbolismo que permanece a pesar del paso del tiempo.
Angustiados, y sin saber cómo proceder, los trabajadores de la compañía acudieron a la egresada y docente externadista, de la Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural, María Paula Álvarez y su equipo de la Corporación Proyecto Patrimonio, conformado por restauradores como Yehison Chavarro, Lina Castillo, David Gaitán y artistas plásticos como Camilo Betancur, quienes trabajaron para documentar, trasladar y re-enterrar las tumbas. «Fue un trabajo en equipo constante», explica María Paula, «coordinamos con el equipo de Crepes y Waffles, ingenieros, arquitectos y arqueólogos para asegurar que todo el proceso se hiciera de la manera adecuada».
Su experiencia en conservación arqueológica, especialmente en sitios como San Agustín, la convirtió en la persona ideal para guiar este proyecto que permitió la documentación y adecuada protección de las catorce tumbas y sus particulares características, así como la conservación de un textil funerario. «Realizamos análisis científicos de los materiales constitutivos de las tumbas y Lina Castillo se encargó de la restauración del textil», comentó.
Los análisis también revelaron que el sitio fue utilizado como cementerio en diferentes momentos, lo que resalta su importancia simbólica a lo largo del tiempo. «Usualmente, en Colombia cada tumba tiene un muerto, dos o tres, pero en las tumbas especiales halladas en la Leona se encontró un número mucho mayor de individuos enterrados y una cantidad inusual de piezas dentales. Lo que lleva a preguntarnos: ¿Cuál ritual tendrían? ¿O por qué hay tantos dientes en una sola tumba?».
“Realicé el primer acercamiento al yacimiento, donde ya se habían excavado tres tumbas. Hice el levantamiento del estado de conservación, el diagnóstico y, junto con el equipo, propusimos los lineamientos para su traslado. También realizamos la documentación tridimensional, el reentrenamiento de las estructuras, así como el ajuste de la documentación 3D para facilitar su difusión y apropiación por parte de los interesados en este hallazgo en página web”, señaló Yehison Chavarro, docente del Externado.
Durante el proceso de investigación, también notaron que, este sitio ilustra una continuidad en el uso de los recursos naturales, particularmente en relación a la comida. Gracias al análisis de isótopos y marcadores en los huesos se descubrió que la dieta de los habitantes prehispánicos en esta zona incluía alimentos como arracacha, maíz y otras plantas que aún se consumen en la región.
Difundiendo nuestra historia
El proyecto no solo se centró en la excavación y conservación de las tumbas, sino también en la divulgación de los hallazgos. Se crearon contenidos para la página web y materiales educativos para niños, con el fin de acercar a la comunidad al conocimiento de su pasado. “En el proyecto buscamos sembrar el interés para que la zona se siga investigando en el futuro y aunque no se logró exhibir parte de los materiales hallados in situ, se generó la información para que la gente pudiera comprender el proyecto. Son hallazgos de gran importancia porque aportan al entendimiento de la arqueología de la zona», explica María Paula.
Actualmente, la Institución Educativa La Leona se ha convertido en un espacio de aprendizaje sobre el patrimonio arqueológico para los niños de la región, además de ofrecer un entorno donde puedan crecer personal y académicamente, y contribuir a la vocación agrícola de la zona. «Queremos que los niños se sientan orgullosos de su historia y la construyan, que valoren la importancia de conservar nuestro legado ancestral», señaló María Paula.
Este proyecto ejemplifica cómo la colaboración entre la empresa privada, la academia y la comunidad puede generar un impacto positivo en la comprensión, conservación y divulgación del patrimonio cultural. La historia de las tumbas de Cajamarca es un recordatorio de que nuestro pasado siempre tiene algo que enseñarnos.
Video: Cuenta de YouTube Crepes – Waffles