Comisarios de Cundinamarca se gradúan en Derecho de Familia con una consigna: construir un país mejor

Una lluvia fina y constante caía sobre los jardines del Externado de Colombia, renovando los verdes de los cerros orientales y trayendo una quietud inusual a la tarde. Adentro, en el auditorio principal, la atmósfera era radicalmente distinta: un calor humano, solemne y festivo, rompía con la frialdad del clima bogotano.

En la pantalla gigante del escenario, una frase daba la bienvenida a los asistentes y marcaba el tono de la jornada: «Hoy culminan una etapa de formación y compromiso al servicio de las familias cundinamarqueses. ¡Bienvenidos a su graduación y felicitaciones por este importante logro profesional!».

Para los 59 hombres y mujeres que ocupaban las primeras filas, el camino hasta ese asiento no había sido sencillo. Se trataba de comisarias y comisarios de familia provenientes de los municipios más grandes, pero también de los rincones más apartados de Cundinamarca. Rostros que reflejan el día a día de Colombia; profesionales que, antes de ser especialistas, son campesinos, madres y padres cabeza de hogar que conocen de primera mano las complejidades del tejido social del departamento.

El logro colectivo fue el resultado de una alianza estratégica y de una decidida apuesta presupuestal. A través de un convenio suscrito entre la Gobernación de Cundinamarca, en cabeza de su gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, y la Universidad Externado de Colombia, estos funcionarios pudieron cursar la Especialización en Derecho de Familia del Departamento de Derecho Civil. Una inversión pública enfocada en la alta academia y el fortalecimiento institucional de la primera línea de defensa de los derechos ciudadanos en los municipios.

Durante la ceremonia, Emilssen González de Cancino, decana de la Facultad de Derecho y rectora encargada por delegación del rector Hernando Parra Nieto, ofreció un discurso que conectó el entorno natural con la trascendencia del evento. En sus palabras, destacó el impacto social de la inversión realizada por el departamento, la cual dota a los funcionarios de herramientas jurídicas avanzadas para mediar y resolver conflictos.

«Invertir una parte del presupuesto departamental en el refuerzo y profundización de los conocimientos jurídicos de los comisarios y las comisarias, se trata de una inversión con gran impacto social y provecho ciudadano», afirmó la decana.

La representación del gobierno departamental estuvo a cargo del general en retiro Luis Fernando Navarro, secretario de Gobierno de Cundinamarca. El funcionario, además de extender el saludo del gobernador Jorge Emilio Rey, se conmovió al ver a varios de los graduandos subir al escenario acompañados por sus hijos pequeños, un gesto cargado de simbolismo para una especialización dedicada, precisamente, al cuidado del entorno familiar.

«La capacitación es uno de los programas banderas del señor gobernador Jorge Emilio Rey Ángel. El señor gobernador convencido de que con educación podemos ayudar a ese movimiento y salto social que es tan importante en las sociedades. La educación es la que le abre a uno puertas, la que le marca a uno el camino y la que le ayuda a uno a forjar oportunidades y proyecto de vida», sostuvo Navarro.

El momento más emotivo llegó cuando Carlos Fernei Murcia subió al atril para hablar en representación de sus compañeras y compañeros graduandos. Evocó la dualidad de dejar temporalmente los despachos municipales, las audiencias y los expedientes acumulados para transformarse nuevamente en estudiantes, enfrentando lecturas y debates con el entusiasmo de quien sabe que el conocimiento salva vidas.

«A las aulas universitarias llegamos campesinas y campesinos, madres y padres cabeza de hogar. Ser comisario de familia no es solo un cargo público, es compromiso y devoción para proteger, orientar, sensibilizar al ciudadano desde la célula base de la sociedad y así construir un mejor país», manifestó Murcia en un discurso aplaudido con fervor.

La especialización les permitió entender que la familia no es un concepto estático de manual jurídico, sino una realidad compleja atravesada por problemáticas como la violencia intrafamiliar, la pobreza y las secuelas del conflicto. Con el diploma en las manos, estos 59 especialistas regresan a sus territorios con una sensibilidad técnica renovada para proteger a los más vulnerables.

Al cierre de la ceremonia, el ambiente de felicitaciones y abrazos confirmó que los jardines del Externado, aun bajo la lluvia, habían sido el escenario de un paso histórico para la justicia local de Cundinamarca.

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