Graduadas(os): “Ejerzan siempre su profesión del lado de la dignidad humana”
En nuestra Casa de Estudios, más de 86 nuevas(os) especialistas y magísteres de la Facultad de Derecho recibieron su título y celebraron el cierre de un ciclo de alta exigencia académica, así como el inicio de una nueva etapa que asumen con liderazgo para seguir afrontando los desafíos jurídicos y políticos del país.
Esta ceremonia estuvo marcada por la emoción de las familias. Algunas(os) externadistas pasaron a la tarima acompañadas(os) por sus hijas(os), mientras que otras(os), al recibir su título, miraron hacia el público para agradecer a sus padres, hermanas(os) y amigas(os), quienes las(os) acompañaron durante todo este proceso.
El rector, Hernando Parra Nieto, se dirigió a todas(os) las(os) graduandas(os) para extender sus felicitaciones y, sobre todo, recordarles los valores que convergen en esta, su alma mater. Asimismo, habló desde la experiencia que ha marcado a esta institución durante 140 años en la formación de grandes juristas que transformaron su visión del derecho en nuestras aulas y reflexionó sobre un nuevo derecho humano del siglo XXI: los derechos digitales.
“António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, lo formuló con una claridad que no admite matices: ‘La humanidad debe estar en el centro de la evolución tecnológica’. Esa frase constituye el principio según el cual la tecnología no puede avanzar por encima de los derechos de las personas y corresponde al derecho —y, en consecuencia, a los juristas— garantizar que ese centro se mantenga. Que la persona humana no quede subordinada a los algoritmos, a las plataformas y a los flujos de datos que otros controlan sin que ella lo sepa ni pueda impedirlo”, afirmó.
Asimismo, en su discurso de la tarde, el rector hizo alusión a un hito histórico y cinematográfico —el primer proceso en el que la justicia civil de un país juzgó y condenó a los jefes de su propia dictadura— para reflexionar sobre el significado de la justicia:
“El Juicio a las Juntas demostró algo que el mundo necesitaba ver: que la justicia es posible incluso cuando las circunstancias dicen que no lo es; que un Estado democrático puede juzgar su propio pasado sin destruirse; y que las palabras del derecho, pronunciadas con rigor y convicción ante un tribunal, tienen el poder de transformar la realidad”.
Fernando Alarcón y Javier Franco, en sus discursos, invitaron a las(os) graduadas(os) a mantenerse en constante actualización en el mundo jurídico para afinar el criterio y adquirir herramientas que contribuyan a la resolución de problemáticas sociales.
“La inteligencia artificial es un instrumento que sirve de ayuda para la producción intelectual, pero no debemos caer en la falacia de convencernos de que ella es la productora de conocimiento (…) Si nos convencemos de que la IA es la productora de conocimiento, vamos a dejar de imaginar, de crear, y pasaremos a una época de total ignorancia”, afirmó Alarcón.
Por su parte, el profesor y egresado Javier Franco señaló: “Los invito a tener una mentalidad de crecimiento y no una mentalidad fija, esa que, por temor a equivocarnos, nos hace perder el gusto por experimentar y, por ende, la oportunidad de un aprendizaje real”.
Andrés Leonardo Garzón y Janneth Samira Bejarano, en representación de estas nuevas cohortes, conmovieron al auditorio principal cuando evocaron los sacrificios, las noches de estudio y los lazos que fortalecieron con sus compañeras(os) durante este proceso.
“El verdadero valor del derecho no radica únicamente en interpretar normas, sino en su capacidad de proteger la dignidad humana, resolver conflictos y contribuir a la construcción de una sociedad más justa”, afirmó Garzón.
Por su parte, Samira indicó: “¿Por qué el Externado? Porque termina quedándose en quienes pasamos por sus aulas; porque el Externado no solo nos formó académicamente, sino que nos enseñó a pensar con libertad, a entender que el conocimiento sin criterio es insuficiente y que la diferencia jamás es motivo de exclusión, sino el punto de partida para el diálogo”.
Felicitamos a las(os) nuevas(os) especialistas y magísteres, quienes portan y portarán con orgullo el ADN externadista, que fomenta el debate abierto, el respeto por la diferencia y el pensamiento crítico. El Externado confía en que la rigurosidad, la justicia y la libertad seguirán siendo los faros que guíen su ejercicio profesional.
¡Esta siempre será su casa!