Un cierre de año que celebró la diversidad, los logros y las voces del Centro de Idiomas y Cultura
El Centro de Idiomas y Cultura (CIC) de la Universidad Externado celebró su cierre de año, un encuentro fraterno que reunió a todas y todos sus profesores para hacer balance, agradecer el trabajo colectivo y proyectar los retos académicos y culturales que llegarán en 2026. El espacio, liderado por Maite Mariño Thompson, directora del Centro, se convirtió en un momento de comunidad y reconocimiento mutuo.
Desde el inicio, el ambiente estuvo marcado por la cercanía. Los docentes se dividieron en grupos para conversar sobre los logros que alcanzaron a nivel profesional y personal, los momentos más significativos del año y aquellos aprendizajes que fortalecieron su labor pedagógica. Para varias personas del equipo, incluso fue una oportunidad para conocerse entre sí y compartir historias que no siempre caben en la rutina académica.
Maite Mariño Thompson dio una reflexión que resonó: “Culminamos el año con un profundo agradecimiento por este maravilloso equipo diverso, comprometido con el aprendizaje de los idiomas y de muchos otros aspectos que crean un aprendizaje holístico sobre culturas e idiomas”.
Sus palabras dieron paso a una conversación colectiva sobre el rol del CIC como un espacio de diálogo, diversidad lingüística y construcción intercultural.
El encuentro también permitió destacar los avances del año y las iniciativas que fortalecieron la identidad académica del Centro. Los docentes celebraron la masiva participación estudiantil en los cursos de idiomas, la consolidación de tutorías y asesorías académicas, y la participación activa del CIC en proyectos ODS, en congresos internacionales y en actividades culturales que acercaron a la comunidad externadista a múltiples lenguas, narrativas y formas de entender el mundo.
Uno de los hitos más celebrados fue la creación del Curso de Lengua de Señas Colombiana (LSC), un proyecto que surgió en 2025 con el propósito de promover la inclusión, ampliar la comprensión del lenguaje como puente humano y abrir espacios para el reconocimiento de la diversidad comunicativa. Su integración al currículo fue aplaudida como un paso significativo hacia una universidad más accesible y plural.
Los docentes también compartieron las experiencias derivadas de proyectos como English for Egipto, People and Stories o Idiomas a la Carta, espacios que fortalecieron la relación entre el aprendizaje de idiomas y la comprensión cultural, llevando el quehacer del CIC más allá de los salones de clase y vinculándolo con comunidades, iniciativas de bienestar y propuestas pedagógicas innovadoras.
En medio de las conversaciones, surgieron reflexiones sobre el impacto del trabajo formativo realizado en 2025: talleres de capacitación docente, colaboraciones internacionales, renovación de programas académicos y el diseño de nuevas estrategias de acompañamiento para estudiantes con dificultades en el aprendizaje del inglés. Cada avance fue leído como un paso hacia un 2026 más articulado, inclusivo y colaborativo
A medida que avanzaba la jornada, el salón se llenó de risas, anécdotas y una sensación de cierre compartido. Se habló de los retos, sí, pero también de la motivación que cada persona encuentra en sus estudiantes, en la investigación, en las aulas y en los proyectos que hacen del CIC un espacio vivo y en permanente transformación.
El encuentro finalizó con un mensaje de gratitud y un compromiso renovado: seguir construyendo, desde las lenguas y las culturas, una comunidad académica que celebra la diversidad y proyecta nuevos caminos para el aprendizaje en la Universidad Externado.