Educar para transformar: el compromiso ético y social que ustedes, graduadas(os), se llevan del Externado
La Facultad de Ciencias de la Educación y el Centro de Idiomas y Cultura celebraron la graduación de una nueva cohorte de especialistas y magísteres quienes, comprometidas(os) con el legado externadista, llevarán a las aulas el conocimiento adquirido para que las(os) jóvenes lo reciban y vean en la educación un motor de cambio.
Durante su discurso, nuestro Rector trajo a colación a Alexander Sutherland Neill y su escuela Summerhill, con la frase: “Preferiría ver que una escuela produce un barrendero feliz, antes que un primer ministro neurótico”, para dejar un mensaje claro a las(os) graduadas(os) sobre la educación: una que valora la libertad, la felicidad y la autonomía de las(os) jóvenes. Este principio de libertad y autonomía es también el que ha guiado la formación de ustedes, graduadas(os).
«Trabajen por formar estudiantes felices, sin miedo; trabajen por formar buenas(os) ciudadanas(os), pero, ante todo, trabajen por formar buenas(os) seres humanos. A esos buenos seres humanos que reúnen las características que mencioné, los necesita nuestro país y los necesita el mundo», afirmó.
Ana Melisa Petro, rectora del Colegio Moderno John Dewey y egresada de la Maestría en Evaluación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación, se dirigió a sus colegas y expresó su satisfacción y orgullo por haber recibido esta invitación de parte de su alma mater para representar, no solo a las(os) egresadas(os) destacadas(os), sino también a quienes, como ella, han soñado con transformar realidades a través del aprendizaje.
“En estas aulas no solo adquirí conocimientos y herramientas académicas de primer nivel, sino que también encontré inspiración, propósito y la firme convicción de que la educación tiene el poder de cambiar el mundo. Cada decisión que tomo, cada proyecto que lidero y a cada docente que acompaño lleva impregnado el sello externadista”, afirmó.
En nombre de las(os) graduandas(os), Carolina Guevara agradeció a cada una(o) de sus compañeras(os) que hicieron parte de este camino que recorrieron en su Casa de Estudios y expresó lo que significa para ella este gran logro.
“Ser docente hoy no es fácil; las aulas nos confrontan con realidades que desbordan cualquier teoría, pero también nos regalan momentos de sentido profundo. En esta maestría no solo encontramos las herramientas para afrontar estos desafíos, sino también algo igual de valioso: el apoyo incondicional de compañeras(os) que se volvieron red, cómplices y refugio en esta travesía. Aquí nacieron amistades que seguramente irán más allá de estas aulas”, señaló.
Es imposible imaginar un mundo sin educación, sin docentes que inspiren a ser mejores, que fomenten el pensamiento libre y crítico. Docentes que no solo transmiten contenidos, sino que forman y cultivan valores como la excelencia, la empatía y la responsabilidad, preparando a las(os) jóvenes no solo para vivir en sociedad, sino para transformarla en un lugar más justo e inclusivo. La educación es el pilar fundamental del desarrollo humano, el medio a través del cual construimos conciencia, equidad y esperanza para el futuro.
Es por ello que, desde hace más de 139 años, en el Externado se honra la labor de las(os) maestras(os), quienes lucharon por la fundación de esta institución con la convicción de que la única forma de garantizar la salvaguarda de la libertad era por medio de la educación.
Nuestra Casa de Estudios seguirá garantizando que nuestras(os) graduadas(os) externadistas no solo sean personas íntegras, con pensamiento crítico y comprometidas con la sociedad, sino también quienes dejen huella, inspiren caminos y siembren el conocimiento que transforma la vida de las(os) colombianas(os).
¡Felicidades, maestras(os)! 🎓