Finaliza con éxito nuestro encuentro de Espacios de Ciencia y Saberes 2025
La primera edición de los Espacios de Ciencia y Saberes 2025 convocó, durante tres días, a investigadoras(es), doctorandas(os), estudiantes de pregrado y posgrado, para participar en actividades académicas que giraron en torno a tres grandes ejes: espacio de conocimiento, reconocimiento y formación.
Durante el acto inaugural, el rector Hernando Parra Nieto hizo un llamado a las(os) presentes a pensar en la Universidad para que se fortaleciera, brillara y se convirtiera en una referencia en materia de investigación. En este espacio resaltó pilares como la importancia de investigar, cómo hacerlo, integrar los saberes y generar impacto social, entre otros.
“El primer punto que quiero destacar es la importancia de la investigación en las universidades y, por lo tanto, en la nuestra. La única manera de generar conocimiento y de encontrarnos integrados al estado de la sociedad actual es investigando. La investigación nos permite posicionarnos y producir nuevas líneas de divulgación de la docencia”, afirmó.
En la misma línea, el director general de Investigación, Raúl Trujillo Cabezas, se refirió a la Política de Investigación de la Universidad, la cual contempló dos aspectos esenciales: fortalecer la articulación de 82 actores y dar respuesta a 83 recomendaciones que invitaron a acercarse, complementarse e impulsar nuevas formas de enriquecer el quehacer investigativo.
Bajo la modalidad de congreso, grupos de investigación de las facultades de Ciencias Sociales y Humanas, Derecho, Economía, Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras, entre otras, presentaron sus objetivos, avances, participaciones y contribuciones académicas, así como la colaboración entre los diferentes actores, sus agendas de investigación y las novedades editoriales.
Asimismo, la comunidad externadista también participó en conversatorios sobre temas clave como la divulgación para públicos no especializados, la publicación en revistas indexadas y los derechos de autor en la producción académica.
Saber comunicar para atraer a los medios
Uno de los espacios más enriquecedores de este encuentro fue la charla impartida por Ángela Calderón, directora de Comunicaciones del Externado, y Nelson Gómez, jefe de Audiencias y Contenidos, quienes compartieron algunos consejos basados en su amplia experiencia en medios de comunicación para divulgar de manera efectiva las investigaciones.
Con la libertad de expresión como pilar, y con el objetivo de posicionar a la Universidad como un referente académico gracias a las voces de expertas(os) en diferentes áreas, la Oficina de Comunicaciones trabajó día a día por identificar, construir y difundir historias que conectaran con el interés público, más allá de una simple búsqueda de noticias.
Sin embargo, este no debía ser el fin último de las estrategias de comunicación institucional, porque la comunicación fue transversal y un arte; de manera que comunicar de manera efectiva resultó similar a una ciencia que debía contemplar tres componentes: lo emocional, lo racional y lo experiencial.
“Todo el ejercicio que tienen los profesores de la Universidad ya tiene el componente racional. Lo que debemos pensar es en dónde hay un punto de interés general o emocional donde se puedan cruzar para que la gente y los medios se incline a leer y conocer esos temas”, dijo Nelson Gómez.
Espacios de conocimiento para grandes investigaciones
Durante estos espacios investigadoras(es) presentaron ponencias sobre narrativas culturales, conflicto armado, justicia restaurativa, transformaciones en Colombia, gobernanza nacional, justicia por mano propia, economías de comunidades negras, entre otros temas.
Las ponencias presentadas también abordaron reflexiones en torno a los retos contemporáneos de la sociedad desde múltiples enfoques. Se discutieron temas que van desde el papel de los algoritmos y las ciencias del comportamiento en la formulación de políticas públicas, hasta los cambios en las formas de comunicación en la era digital. También se analizaron problemáticas relacionadas con la financiación de la educación superior y la manera en que los recursos públicos pueden impactar la calidad académica en Colombia. Estas investigaciones permitieron abrir un espacio de debate sobre cómo la tecnología, la economía y la comunicación están transformando las dinámicas sociales.
En un segundo momento, los aportes se enfocaron en la gobernanza, la cultura y la sociedad, destacando experiencias locales y globales. Se exploraron alternativas productivas en territorios como el Guaviare, las tensiones en torno a la sostenibilidad cultural y la importancia de la publicidad responsable en la toma de decisiones de consumo.
Además, se presentaron estudios históricos y diagnósticos participativos sobre comunidades locales, junto con reflexiones acerca del papel de las mujeres en la cooperación internacional.
Ética en los procesos de investigación
Los profesores Bernardo Vela y Patricia Herrera conversan con el docente Carlos Molina acerca de la línea de tiempo de la ética, los principios básicos y la relación de este tema con el campo social de la salud y el comportamiento ético de las personas.
En este espacio de formación y reflexión, el profesor Carlos Molina hizo un recorrido histórico que mostró cómo desde la Grecia antigua, con el juramento hipocrático y el principio de no maleficencia, hasta la Edad Media, el Renacimiento y la modernidad, la ética médica ha estado atravesada por contextos culturales, políticos y religiosos que han delimitado lo que se entiende por “no hacer daño” y a quiénes se aplica ese principio, evidenciando tanto avances como exclusiones que marcan la discusión actual sobre la ética en la investigación.
Así mismo, el profesor Bernardo Vela señaló las reglas pilares que los científicos deben tener en cuenta y que hacen parte de su código de ética, entre ellas la libertad de pensamiento y la responsabilidad con el sujeto de investigación.
“Primera regla del científico: ser libre para pensar. Segunda: tengo el deber de respetar la opinión ajena. Y tercera: debo sustentar racional y empíricamente mi propia opinión. A partir de estas reglas nacen los códigos de ética”, afirmó.
Estas jornadas concluyeron con reflexiones sobre la importancia de fortalecer la voz de las mujeres rurales y campesinas, así como la necesidad de comprender cómo el crimen organizado ha moldeado la dinámica y estructura de los grupos delincuenciales. Los aportes de este espacio al diálogo académico y social resultan de gran relevancia, en tanto permiten reconocer el papel de la academia en la construcción de un análisis crítico de la realidad social.
Agradecemos a las(os) asistentes, ponentes y organizadores que hicieron posible este encuentro de Ciencia y Saberes, el cual se consolidó como un escenario para la investigación, el intercambio de conocimiento y la formación de nuevas perspectivas.