Finalizó la VI Cumbre Académica ALC-UE: un espacio para la construcción de un Espacio Común para la educación superior

Por: Angie Suárez

El pasado 9 y 10 de octubre, nuestro Externado fue sede de la VI Cumbre Académica América Latina y el Caribe – Unión Europea (ALC-UE), un espacio de diálogo en el que académicas(os), diplomáticos y representantes de organismos internacionales debatieron sobre el papel de la educación superior en la integración birregional y en la construcción de un futuro sostenible.

En el marco de la presidencia pro tempore de la CELAC, que este año ostenta Colombia, este encuentro tuvo como propósito formular una propuesta común para los jefes de Estado y de Gobierno de ambas regiones, orientada a avanzar hacia un Acuerdo de Integración Académica para el Espacio Común ALC–UE de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación que será presentado durante la  IV Cumbre de Jefes de Estado CELAC–UE que se celebrará en Santa Marta en noviembre próximo.

En este sentido, nuestra Universidad se ha destacado por brindar una educación caracterizada por la excelencia desde una perspectiva liberal y libre pensadora por más de 139 años. En sus palabras de apertura, nuestro rector Hernando Parra Nieto destacó esta trayectoria y subrayó que la educación representa un acto de esperanza frente a la incertidumbre global y un instrumento esencial para construir sociedades más democráticas, inclusivas y conscientes de su entorno.

“En un escenario global de crecientes incertidumbres, con viejos y nuevos conflictos, y con el resurgir de nacionalismos y extremismos, la educación se convierte en un acto de resistencia y de esperanza, un instrumento esencial para la paz y para la construcción de sociedades justas e inclusivas”, manifestó el rector.

Además, hizo énfasis en la importancia de ubicar la educación superior en el centro del debate birregional, resaltando que la experiencia de integración europea ofrece una brújula para América Latina y el Caribe. “Durante más de dos décadas, nuestras universidades han tejido una red de convenios y proyectos que no solo han impulsado el crecimiento académico, sino también la innovación social, la producción científica y el diseño de políticas públicas basadas en evidencia”, dijo.

Esa misma convicción se sintió en las voces de los distintos participantes. El encuentro permitió reconocer que la cooperación académica no se construye solo desde tratados o acuerdos institucionales, sino desde la confianza y la cultura compartida. Tal como coincidieron varias de las autoridades presentes, solo a través del diálogo, el reconocimiento del otro y la formación de nuevas generaciones con sentido crítico y compromiso ético será posible levantar un futuro común.

La Cumbre también puso en el centro los desafíos de la internacionalización y la equidad en el acceso a la educación superior, junto con la necesidad de fortalecer la movilidad académica, el reconocimiento de títulos y la investigación conjunta. En este sentido, los aportes del viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno; y del presidente del Foro Académico Permanente ALC–UE y rector de la Universidad del Alba (Chile), Rafael Rosell, destacaron la urgencia de consolidar políticas públicas que traduzcan el diálogo birregional en acciones concretas, capaces de reducir las brechas entre países y garantizar oportunidades reales de aprendizaje e innovación.

“Este foro nació desde hace 12 años pensando en un futuro distinto pero aún falta el paso decisivo: el compromiso político al más alto nivel. Por eso, desde Bogotá hacemos un llamado solemne a que la IV Cumbre ponga la creación del espacio comunitario y a que los gobiernos reconozcan a un socio estratégico. A que se entienda que invertir en educación es invertir en paz, en desarrollo sostenible, en construcción social y en democracia”, resaltó Rosell.

Desde la Unión Europea, Jörg Schreiber dijo que la colaboración entre regiones no solo impulsa el conocimiento, sino que también promueve una visión compartida de sostenibilidad y justicia social, en la que la innovación y la equidad de género se convierten en ejes transversales del desarrollo. A su vez, representantes de organismos multilaterales y de gobiernos locales coincidieron en que educar es una forma de construir paz y fortalecer la democracia desde lo cotidiano.

“Contamos con la suerte desde América Latina, que nuestra región no necesita partir de cero ni repetir errores. Debemos aprender de modelos que han sido efectivos y adaptarnos a nuestras realidades.  En este sentido, el fortalecimiento de los lazos entre la UE y ALC abre una ventana de oportunidades para identificar y priorizar pilares probados y aterrizarlos en nuestros territorios”, dijo Rodrigo Peñalillo, representante del CAF en Colombia.

En el marco de la conferencia inaugural, Miriam Preckler, directora de Educación de la Gerencia de Desarrollo Social y Humano del CAF, presentó el compromiso del organismo con la transformación educativa, la inclusión y el desarrollo social de la región a través de sus Acciones Estratégicas en Educación 2030. Posteriormente, el panel inaugural sobre la educación superior y las relaciones ALC–UE, moderado por Héctor Casanueva, reunió a figuras clave como Salomé Burbano, Eduardo Chiliquinga Mazón, Óscar Domínguez González y Víctor Saavedra Mercado, quienes abordaron los avances y retos en la cooperación académica. Más adelante, el panel sobre experiencias de cooperación avanzada permitió conocer perspectivas de instituciones como la UNESCO–IESALC, la Fundación EU–LAC, el ILAGOP y el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo. En él, se habló sobre la relevancia de la articulación entre universidades, gobiernos y organismos multilaterales para alcanzar una verdadera integración educativa.


Bogotá como epicentro de grandes eventos

Uno de los ejes centrales de esta reunión de gran magnitud es el posicionamiento de nuestra capital como una ciudad con todas las capacidades para albergar eventos de renombre internacional.  Tal como lo destacó Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía Mayor, la educación ha sido un pilar histórico en el desarrollo de la ciudad, que desde su fundación se ha consolidado como centro de saber e intercambio cultural.

Además, este encuentro marca un hito en sostenibilidad: por primera vez, se medirá la huella de carbono de un evento de esta magnitud con el apoyo del Bureau de Convenciones de Bogotá, con el objetivo de reducir y compensar las emisiones generadas para que juntas(os) construyamos una ciudad más sostenible y limpia.

Aunque persisten retos importantes, la VI Cumbre Académica ALC–UE se erige como un espacio renovado de diálogo y construcción colectiva, que busca alinear nuestras agendas educativas y científicas con los grandes desafíos globales y consolidar una verdadera alianza birregional para la ciencia, la tecnología y la innovación.


Mesas de trabajo

Durante los dos días de la Cumbre, panelistas y moderadoras(es) realizaron un trabajo riguroso en cada una de las mesas técnicas para construir recomendaciones concretas sobre temas prioritarios como inteligencia artificial, internacionalización de la educación, financiación, medio ambiente, migración y la construcción de un espacio común ALC-UE. Estas conclusiones fueron presentadas en la jornada final del evento y serán elevadas a los Jefes de Estado en la próxima Cumbre de la CELAC, que se celebrará en noviembre en Santa Marta.

Asimismo, Donatella Montaldo, directora de la OEI en Colombia; y Anna Barrera, directora de programas de la Fundación Internacional UE- América Latina brindaron unas palabras de cierre en las que destacaron la necesidad de que los jefes de Estado escuchen los acuerdos aquí presentados y trabajen en estos intereses comunes para cada uno de los países.

Para finalizar el evento, Pierre Gerstlé, director de internacionalización y relaciones externas de nuestra Universidad, leyó la declaración de Bogotá en la que destacó los puntos más relevantes de la jornada. En primer lugar, que se ponga como máxima prioridad a la educación superior; en segundo lugar, que se acuerde la creación de un espacio común educación superior, ciencia, tecnología e innovación y, finalmente, que se cree un acuerdo de integración académica para trabajar de forma conjunta en los temas ya mencionados.

“Un mundo que enfrenta desafíos globales y que exige respuestas colectivas, los resultados de esta Cumbre tienen aún mayor relevancia. La construcción de un espacio compartido para la educación superior es una apuesta geopolítica para la cohesión social y la construcción de sociedades más justas y equiparadas para el futuro”, concluyó Carolina Esguerra, directora académica (e).

Además, nuestra Universidad recibió un reconocimiento por parte del Bureau de Bogotá por contribuir a la reducción de la huella de carbono en la ciudad permitiendo ser parte de un proyecto piloto que busca promover alternativas sostenibles de gestión de residuos. Este fue recibido por la Dra Esguerra en representación de nuestro rector.

Agradecemos a todas(os) las(os) asistentes por aceptar nuestro llamado a construir una mejor educación superior desde una visión birregional.

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