“La sociología y la música como puentes para transmitir el conocimiento y conectar con las regiones del país”: Sergio Tuntaquimba
En la Universidad Externado de Colombia se encuentran historias que entrelazan la tradición, el conocimiento y la firmeza. Una de ellas es la de Sergio Daniel Tuntaquimba Mesa, egresado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas y miembro del Programa de Interacciones Multiculturales (PIM), quien lleva con orgullo la herencia del pueblo indígena Kichwa Otavalo, originario de Ecuador y con fuerte presencia en Bogotá.
Sergio, cuya ascendencia paterna proviene del pueblo Kichwa Otavalo de Ecuador, y cuya madre es bogotana, ha vivido siempre arraigado a las tradiciones transmitidas por su familia. Desde temprana edad, sintió interés en aportar a las necesidades de su comunidad, su fortalecimiento y la visibilización de los pueblos, motivo que lo impulsó a estudiar Sociología como una forma de construir puentes entre los conocimientos de su pueblo y el mundo académico. “Había una necesidad de tener profesionales que pudieran dialogar desde nuestros saberes, que pudieran representar a nuestras comunidades en otros escenarios”, recuerda.
Sergio ingresó al Externado en 2011. En la universidad encontró un espacio que valoraba la diferencia y promovía el pensamiento crítico. Recuerda con gratitud el acompañamiento de Lucero Zamudio (Decana de la Facultad entre 2002 y 2019), quien alentaba a los estudiantes a investigar sobre sus raíces, a no silenciar su historia y a apropiarse del conocimiento como herramienta de transformación.
“Ella le insistía mucho en la importancia de la investigación, la lectura y en que uno tenía que hablar de lo de uno y no quedarse callado. Nos daba citas, recomendaba libros y consejos. Eso me hacía sentir en casa, y más viniendo de la Decana”, afirmó.
A través del PIM, Sergio vivió experiencias que ampliaron su visión del país y del continente. Viajes a regiones como el Cauca, Putumayo, Nariño, La Guajira y hasta Otavalo —su tierra ancestral— le permitieron conocer otras comunidades y compartir saberes con pueblos diversos. “La universidad es más que un aula, hay diversas miradas de los territorios. Llevamos la universidad hacia el territorio, y esas experiencias me ayudaron a ver cómo, desde la sociología, somos responsables de lo que ocurre en nuestros contextos”, afirmó.
La música como voz de unidad e identidad
Más allá de su formación académica, Sergio ha cultivado con pasión la música andina y tradicional de su pueblo. Es director de la agrupación Ukamau Colombia, un proyecto musical que ha ganado reconocimiento en festivales como Colombia al Parque. Su música recoge ritmos de los Andes y transmite mensajes de identidad, unidad y memoria.
“El mensaje principal es el de la hermandad entre pueblos. Antes de la colonización, los territorios andinos estaban conectados culturalmente. Queremos recuperar esa unidad que las fronteras intentaron borrar”, explica Sergio.
El nombre de su agrupación, Ukamau, proviene del aymara de Bolivia y significa o simboliza “Así es” o “Así somos”, y en ese hacer está el volver a retomar nuestros ritmos tradicionales. En eso está la unidad, la identidad y el reconocimiento que hay esas músicas dentro de los territorios.
El PIM: un puente para la formación intercultural
Sergio describe el PIM como “una mano muy poderosa para poder enlazar” sus dos saberes: el académico y el tradicional. A diferencia de otras becas, el PIM ofrecía una apuesta diferente, un espacio donde la Universidad se abría para recibir y comprender las realidades de los pueblos indígenas. Recuerda con emoción cómo su cabildo llegó a realizar una asamblea en la universidad, un encuentro que marcó el inicio de su relación con el programa.
Actualmente, Sergio Daniel continúa su labor en el Externado, apoyando la coordinación del Programa de Interacciones Multiculturales. Esta decisión, para él, es una forma de retribuir a la universidad y al PIM todo lo que le han brindado a él y a su familia.
A los jóvenes indígenas que sueñan con acceder a la educación superior, les deja un mensaje poderoso: “Pregúntense siempre quiénes son. Estudiar no es alejarse de la comunidad, sino encontrar caminos para aportar desde el conocimiento. No dejemos que nuestros saberes se pierdan. Aprendamos para servir”.
Su mensaje para los jóvenes indígenas que buscan ingresar al PIM y a la educación superior es claro: preguntarse siempre “¿quiénes somos?” es llevar esa insignia en todo lo que deseen hacer; es tener la responsabilidad de llevar el conocimiento propio. “Realizarnos esta pregunta nos lleva a adentrarnos en nuestros orígenes, cuál es nuestra vivencia y cómo lo que voy a aprender lo voy a poner en función de mi pueblo y de mi territorio”. Así mismo, reconoce los desafíos de la pérdida de identidades en algunas comunidades, pero también subraya el valor de salir de los territorios para fortalecerse desde otros ángulos y lograr un equilibrio.
La historia de Sergio Daniel Tuntaquimba Mesa es un claro ejemplo de cómo la academia, cuando se conecta con las raíces y las necesidades de los pueblos, puede convertirse en una poderosa herramienta para la visibilización, el diálogo y la construcción de un futuro equitativo, respetuoso y de libertad con la diversidad cultural.
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