Editorial
Humberto Sierra Porto Director del Departamento de Derecho Constitucional

Quienes lean este número de la Revista Experto de la Universidad Externado de Colombia encontrarán un número dedicado a la reflexión y comprensión de los temas más relevantes y apremiantes de nuestro sistema constitucional. El Departamento de Derecho Constitucional y el equipo organizador del Congreso Mundial de Derecho Constitucional 2026 invita a los lectores y las lectoras a pasearse por los textos que conforman esta edición con curiosidad, una mirada crítica y la comprensión de la realidad que ofrece el constitucionalismo colombiano y global.
Particularmente, se me ha otorgado el honor de elaborar el prefacio de esta edición y me han permitido extender una invitación al Congreso Mundial de Derecho Constitucional 2026. Este Congreso representa una oportunidad invaluable para el constitucionalismo colombiano. Este evento, centrado en el “constitucionalismo sostenible” y la búsqueda de respuestas para un mundo cambiante, ofrece un escenario propicio para que Colombia no solo exponga sus logros y desafíos en la materia, sino que también se nutra del diálogo global para fortalecer su marco jurídico, democrático y social frente a las complejidades del siglo XXI.
El constitucionalismo colombiano, a lo largo de su historia, ha realizado contribuciones significativas al panorama mundial del derecho constitucional. La Constitución de 1991, en particular, ha resaltado por su enfoque progresista y su amplio catálogo de derechos fundamentales, su justicia constitucional de vanguardia y la innovación que ha permitido en materia de derechos fundamentales como ocurre, por ejemplo, con la acción de tutela, mecanismo innovador y efectivo para la protección expedita de los derechos. Lo anterior, sin que ello sea óbice para aprovechar esta oportunidad y plantear las necesarias reflexiones sobre la efectividad material de estos mecanismos, o la conveniencia -o no- de adoptar textos constitucionales con un amplio haz de garantías y derechos. Asimismo, la jurisprudencia de la Corte Constitucional ha generado un cuerpo doctrinal robusto, objeto de estudio y debate, no solo en el ámbito doméstico sino también en el internacional.
Colombia, además, ha experimentado una reciente transición hacia la paz a través de mecanismos constitucionales novedosos que han puesto a prueba la capacidad del derecho para construir y mantener la convivencia en sociedad de posconflicto. La incorporación de acuerdos de paz al ordenamiento jurídico, la adopción de un novedoso sistema de justicia transicional y la búsqueda de mecanismos para la reparación de víctimas son ejemplos de cómo el constitucionalismo colombiano ha buscado adaptarse y ofrecer respuestas a situaciones de la mayor importancia.
El Congreso Mundial de Derecho Constitucional 2026 brindará una plataforma para que académicos, estudiantes y profesionales colombianos compartan estas experiencias, debatan los éxitos y limitaciones, y propongan nuevas aproximaciones a los desafíos constitucionales contemporáneos. La visión colombiana sobre la relación entre el derecho constitucional y la sociedad, construcción de paz, protección de biodiversidad a través de mandatos constitucionales, o la inclusión de derechos étnicos y culturales son aspectos que necesariamente resuenan cuando de constitucionalismo sostenible se trata, lo cual enriquecerá la discusión global sobre cómo el derecho puede contribuir a sociedades más justas y resilientes.
A pesar de sus agigantados avances, el constitucionalismo colombiano enfrenta diversas problemáticas que demandan atención y soluciones innovadoras. La sostenibilidad constitucional es particularmente pertinente para el constitucionalismo global y doméstico, pues no solo se trata de cómo el derecho constitucional puede fomentar una sociedad sostenible, sino también de cómo el propio constitucionalismo puede mantenerse y ser resiliente ante el contexto de cambios acelerados y desafíos persistentes de nuestra actualidad. Esto supone, además, la posibilidad de fomentar profundos debates sobre la brecha entre la Constitución formal, y los obstáculos que enfrenta la existencia de un texto progresista con su implementación efectiva en países donde temas como la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la persistencia de la violencia en regiones del país hacen parte del día tras día.
Por supuesto, un desafío crucial que será objeto de estudio y reflexión es el deterioro de la democracia y el Estado de derecho, reflejado en el aumento de la polarización política, el cuestionamiento a las instituciones y las prácticas de constitucionalismo abusivo. Esto permitirá conversar sobre la autonomía judicial, las maneras de fortalecer esta rama del poder público y su protección ante presiones políticas y mediáticas. Asimismo, temas como el filibusterismo parlamentario, fenómeno que ilustra las disfuncionalidades del sistema político y constitucional, serán de primer orden. La exacerbada polarización política, la baja confianza en las instituciones democráticas y la ralentización o paralización de la agenda legislativa son circunstancias que permean la práctica política global y requieren de reflexiones y propuestas para su superación.
El Congreso Mundial de Derecho Constitucional 2026 ofrecerá un espacio ideal para buscar soluciones a estas problemáticas y muchas más, que serán tratadas en los diferentes workshops, inspirándose en el diálogo interdisciplinario y las experiencias globales. Muy seguramente, esta será una oportunidad para revisar y fortalecer los mecanismos de implementación de los derechos fundamentales, a partir de las experiencias compartidas y comparadas. De allí, que los debates giren también en torno a los temas más recurrentes de justicia social y económica, explorando cómo el derecho constitucional puede ser una herramienta más eficaz para reducir la desigualdad y la pobreza.
Tratándose del Estado de derecho y la estabilidad democrática, lo cierto es que este evento académico permitirá explorar reformas que fortalezcan la división de poderes, reduzcan la influencia política indebida y conlleven a la reflexión sobre los procesos de nombramiento de autoridades judiciales o de control, inclusive en el ámbito regional como, por ejemplo, respecto de los procedimientos internos de escogencia a nominados a tribunales o comisiones internacionales de derechos humanos.
En fin, el Congreso Mundial de Derecho Constitucional 2026 será una oportunidad crucial y sin igual. La comunidad académica colombiana debe aprovechar la oportunidad para explorar cómo las metodologías interdisciplinarias pueden enriquecer la interpretación y aplicación del derecho constitucional, ofreciendo una comprensión más profunda de los contextos sociales, políticos y culturales que influyen en los fenómenos que aquejan al derecho constitucional del siglo XXI. Este diálogo global permitirá no solo nutrir a Colombia de las experiencias de otros países que han enfrentado retos similares y la construcción de respuestas para un mundo cambiante, sino ubicar a la academia, sociedad civil y órganos estatales colombianos en sintonía con los debates más apremiantes de nuestra sociedad, para construir, de manera colectiva, un constitucionalismo sostenible que sea capaz de garantizar la resiliencia de la democracia y la protección efectiva de los derechos.