La profesora Nora Fernanda Martínez fue ascendida al grado de coronel
La abogada e investigadora del Centro de Paz y Seguridad de nuestra Casa de Estudios fue ascendida al grado de coronel del cuerpo de Profesionales Oficiales de la Reserva (POR) de la Policía Nacional de Colombia, el más alto dentro de esta categoría.
Este reconocimiento culmina más de dos décadas de servicio, en las que ha conjugado su vocación académica con un compromiso activo con la institucionalidad y la seguridad del país. Su trayectoria encarna el espíritu de los POR: ciudadanos que ponen su conocimiento profesional al servicio de la Nación, tendiendo puentes entre la sociedad civil, la academia y la Fuerza Pública.
El ascenso a coronel no solo honra una hoja de vida, sino que reafirma una convicción profunda: que la construcción de paz, la ética pública y el fortalecimiento institucional son tareas compartidas, y que la vocación de servir trasciende el uniforme para convertirse en legado.
En su testimonio, la coronel Martínez López reflexionó sobre el significado de pertenecer al cuerpo de Profesionales Oficiales de la Reserva.
“La Reserva no solo es un espacio de apoyo institucional, sino también un puente entre la ciudadanía y la Policía, en el que se conjugan la vocación de servicio, el compromiso con la seguridad y la capacidad técnica adquirida en distintos campos profesionales”, señaló.
Asimismo, destacó que esta condición le ha permitido, durante más de dos décadas, aportar desde su formación civil y militar al fortalecimiento de la misión policial; así como que servir a la Patria trasciende el uniforme y se convierte en un legado permanente.
La profesora Martínez pertenece desde hace 20 años al cuerpo de Profesionales Oficiales de la Reserva (POR) y señala que su cercanía con la Policía Nacional ha fortalecido en ella habilidades como el liderazgo, la disciplina y la resiliencia, competencias que hoy integra en su ejercicio profesional. Asimismo, que su propósito es continuar respaldando a la institución y demostrar que el servicio a la Patria no concluye con el paso del tiempo, sino que se renueva permanentemente a través de acciones que generen confianza y aporten al bienestar colectivo.
“Es pertenecer a una hermandad que entiende el servicio como un legado para la historia y que, a través de cada uno de sus integrantes, proyecta la misión de la Policía Nacional más allá de las fronteras del uniforme, demostrando que la vocación de servir nunca se extingue”, concluyó.