“La formación en humanidades es crucial para incorporar cualquier cambio tecnológico”
Nuestro rector, Hernando Parra Nieto, participó como panelista en el foro ‘Educación y tecnología: hacia el cierre de la brecha social’, un espacio convocado por Cambio Colombia que reunió a líderes del sector educativo para reflexionar sobre el papel de las universidades en la democratización de la información y la generación de capacidades para construir un mejor futuro.
La tecnología llegó para quedarse. Ha permeado todos los aspectos de nuestra vida diaria: desde cuando nos despertamos y revisamos las noticias más importantes de la mañana, pasando por las actividades laborales o académicas, hasta los momentos más íntimos, que ahora compartimos por medio de videollamadas. Las universidades no han sido ajenas a esta transformación. Hoy, sus planes de estudio incluyen herramientas tecnológicas —como la inteligencia artificial— y promueven debates sobre los dilemas éticos que estas implican.
Frente a esta realidad, expertas(os) en el sector discutieron también sobre los modelos pedagógicos actuales relacionados con el uso de la tecnología, el rol de la educación superior en la reducción de desigualdades sociales y la importancia de la articulación entre los sectores público y privado para potenciar el desarrollo de las TICs.
Educación superior: el motor transformador del mañana
Entre las(os) invitadas(os) a este panel, que se llevó a cabo a lo largo del foro, estuvieron el Padre Harold Castilla, rector general de la Universidad Minuto de Dios; Pablo Vera Salazar, rector de la Universidad del Magdalena; Adriana Correa, gerente general de Meltec; el Hno. Niky Alexánder Murcia Suárez, rector de la Universidad de La Salle; Margarita Áñez Sampedro, rectora de la Fundación Universitaria Compensar; y nuestro rector, Hernando Parra Nieto.
Durante su intervención, subrayó que la transformación tecnológica no puede separarse de una formación crítica y humana. “Creo en la educación presencial, pero eso no quiere decir que esté descartando la tecnología. Si el estudiante recibe una sólida formación en humanidades, puede usar cualquier herramienta que venga”, afirmó.
Asimismo, destacó la importancia del aprendizaje continuo e insistió en la necesidad de renovar el vínculo entre las(os) jóvenes y la educación:
“Tenemos que enamorar a los estudiantes de la educación. Muchos han perdido el interés, en parte por la forma en que se han relacionado con la tecnología. Por eso es necesario formar con propósito y para toda la vida”, afirmó.
También expresó su preocupación por las barreras económicas que han limitado el acceso a la educación superior y cuestionó al gobierno al afirmar que: “no se está cumpliendo a cabalidad la obligación constitucional de garantizar ese derecho para todos”, teniendo en cuenta los recientes recortes y cambios en el Icetex, que han obligado a varias Universidades a buscar fuentes de financiación adicionales para las(os) estudiantes más vulnerables.
No obstante, también destacó experiencias positivas como Jóvenes a la E, un programa que ha permitido que muchas(os) jóvenes con buen desempeño puedan acceder a la universidad. “En el Externado, además, creamos un fondo de solidaridad externadista, gracias al cual hemos logrado financiar transporte, vivienda y alimentación de estudiantes que lo necesitan para continuar sus estudios. Así les ayudamos a cumplir su sueño”, dijo.
Para cerrar, recordó que las universidades deben seguir siendo espacios de transmisión de conocimiento, transformación social, formación de ciudadanas(os) con pensamiento crítico y ético, y capaces de transformar la realidad. “Solo así podremos cerrar las brechas y construir un país más justo”, concluyó.