La Constitución de 1991 es una obra viva y protectora de la dignidad humana

La Corte constitucional y nuestra Casa de Estudios se unieron para conmemorar los treinta y cinco años de la Constitución Política de 1991, un evento de enorme trascendencia institucional.

En esta particular circunstancia, es la antesala perfecta para la realización del World Congress of Constitutional Law (WCCL 2026), el evento más importante de derecho constitucional del mundo, que se desarrolla durante esta semana en nuestra Universidad.

Desde su nacimiento en medio del oscurantismo ideológico, nuestro Externado abrió espacios para amparar el libre pensamiento y el respeto por el ideario ajeno. A lo largo de la historia, ha estado presente con su halo inspirador en el desarrollo del derecho constitucional colombiano. Múltiples generaciones de docentes e investigadores aportaron a las grandes reformas y a la estructuración de las instituciones que finalmente resultaron incorporadas en la Carta de 1991. Figuras excelsas de la academia externadista, como Carlos Restrepo Piedrahita, el maestro Fernando Hinestrosa junto a su padre Ricardo, el exrector Juan Carlos Henao y el profesor Humberto Sierra, han dejado una huella imborrable en la jurisdicción constitucional.

En la instalación del evento, la magistrada Paola Meneses, presidenta de la Corte Constitucional de Colombia, contextualizó a las(os) asistentes sobre los hechos, sentencias y eventos más significativos en el camino de nuestra Carta Magna durante estas más de tres décadas.

“El reconocimiento, desarrollo y la exigibilidad judicial de los derechos fundamentales a través de la jurisprudencia de la Corte Constitucional, no es un apéndice de la historia nacional. Es el logro democrático más significativo del constitucionalismo colombiano contemporáneo”, señaló.

Por su parte, el rector Hernando Parra Nieto, destacó las cualidades, certezas y múltiples beneficios que ha traído la Carta Política tanto para el Estado como para sus ciudadanas(os).

“El mejor homenaje que podemos rendir hoy a la Constitución de 1991 no es cuestionar su fortaleza, sino renovar nuestro compromiso con sus principios, asumir la responsabilidad de hacer efectivas sus promesas y continuar construyendo, diariamente, incluso desde nuestra simple e individual actuación ciudadana, esa nación más libre, más igualitaria, más pluralista, más digna y próspera, en una palabra, más cercana a aquella que los constituyentes imaginaron para nuestra querida patria”, dijo.

A la celebración y apertura del congreso se sumó el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien insistió en la necesidad de fortalecer la autonomía regional y mantener el supremo respecto por nuestra carta de derechos.

“No existe mejor manera de honrar la Constitución, que trabajando día a día y sin descanso por hacer realidad la promesa de la descentralización y garantizar que las competencias vengan siempre acompañadas de recursos para poder cumplir el objetivo que tenemos. Así y solo así podremos transformar la vida de millones de ciudadanos de los territorios”, precisó.

El evento dejó claro que, ante las voces que invitan a cambios drásticos, la Constitución de 1991 se mantiene como una obra viva y un marco institucional sólido y estable, cuyo equilibrio y separación de poderes exigen la vigilancia constante de los jueces y de toda la ciudadanía en su defensa.

140 años de historia