El Externado y la Fundación Solidaridad por Colombia sellan una alianza por la educación sustentada en su programa de responsabilidad social ‘Egipto Vivo’
Con una firma cargada de convicción, nuestra Casa de Estudios extendió una beca completa a la Fundación Solidaridad por Colombia para que uno de los jóvenes que hace parte de su programa pueda cursar cualquiera de los 18 pregrados vigentes. Esta es una alianza nacida de la profunda admiración hacia una labor social que transforma vidas en los rincones donde más se necesita en nuestro país.
La Rectoría de la Universidad Externado de Colombia se transformó este jueves 16 de julio en un escenario de profunda emoción. Sobre el escritorio del rector, Hernando Parra Nieto, reposaba la Resolución Rectoral 018 de 2026, un documento que plasma un compromiso con el futuro de la juventud del país. Al otro lado del escritorio, la mirada conmovida de María Carolina Hoyos, presidenta de la Fundación Solidaridad por Colombia, reflejaba la trascendencia de ese instante. Se trató del nacimiento de una alianza soportada activamente por el programa de responsabilidad social Egipto Vivo y el área de Extensión de esta Casa de Estudios, dispuesta a dar oportunidades para quienes más lo necesitan.
Hoyos recibió este gesto conmovida, entendiendo que cada oportunidad de educación superior es una ventana que se abre para un joven que sueña con transformar su entorno. El proceso de selección de quien recibirá esta oportunidad no se dejará al azar. Detrás de cada joven hay una historia de acompañamiento que la fundación cultiva desde la niñez a través de su metodología ‘Jóvenes Solidarios’, una de las escuelas de ciudadanía global más antiguas de América Latina.
“Esta beca, como todas las que damos, son para jóvenes que conocemos al menos desde los 12 años. Conocemos sus familias y sus entornos, ofreciéndoles atención psicosocial, psicológica y coaching durante todo su proceso”, explicó María Carolina Hoyos, visiblemente conmovida por el alcance de esta nueva alianza.
Para Hoyos, la solidaridad es una vía de doble sentido, un valor heredado de su abuela, Nidia Quintero. En un mundo que a veces olvida la reciprocidad, los becarios de la Fundación tienen el deber moral de devolverle algo a su comunidad. Por ello, cada estudiante beneficiado debe diseñar y ejecutar un proyecto social a lo largo de su carrera.
“Mi abuela Nidia decía: ‘El mundo no se puede dividir entre los solidarios que dan y los solidarios que reciben’. El solidario que recibe siempre tiene que dar, y el que da siempre debe recibir”, afirmó Hoyos.
Desde la otra orilla de esta alianza, el rector Parra Nieto reafirmó el orgullo que siente la universidad de caminar junto a una organización que es sinónimo de patria y resiliencia. Para el Externado, abrir sus puertas a estos jóvenes es una forma de materializar su compromiso histórico con el desarrollo social de Colombia.
“Nos sentimos verdaderamente orgullosos de poder contribuir en algo a esa gran labor que tiene la Fundación. La beca la hemos autorizado en reconocimiento a su labor, como un aporte para que un colombiano más pueda alcanzar sus sueños en nuestras aulas”, expresó el rector.
El beneficio otorgado destaca por su flexibilidad y su enfoque integral. La beca estará abierta para cualquiera de los 18 programas de pregrado que ofrece la universidad, permitiendo que el estudiante elija libremente su camino profesional. A cambio, el Externado mantendrá un reglamento de condiciones académicas que contempla un promedio mínimo de 3,8, promoviendo la disciplina y el esfuerzo constante en las aulas de clase.
Sin embargo, el compromiso de la institución va mucho más allá de la gratuidad de la matrícula. Fiel a su filosofía humanista, la universidad asumirá un acompañamiento cercano a través de consejerías académicas y apoyos del fondo de solidaridad de Bienestar Universitario, que incluye bonos de alimentación, transporte y fotocopias. “Nosotros no otorgamos becas sin acompañamiento”, aseguró el rector, garantizando que el estudiante contará con una red de apoyo real durante todos sus estudios.
Al caer la tarde en los cerros bogotanos, la firma del documento selló más que un convenio de cooperación. En un país que clama por oportunidades, el Externado y la Fundación Solidaridad por Colombia demostraron que cuando la academia y el corazón social se encuentran, el futuro de la juventud se ilumina con la promesa de un mañana más justo y solidario.