Magistrados

Alfonso Reyes Echandía

Es recordado como un jurista que vivió con pasión su vocación por la justicia, la academia y la familia. Su vida estuvo marcada por la entrega total a la ley y al conocimiento. La vida familiar de los Reyes estuvo siempre unida al Externado, tanto que las aulas y patios de la Universidad fueron escenario de los juegos de infancia de Yesid Reyes (su hijo) Pese a las responsabilidades de su padre, la cercanía en el hogar era constante, hasta que la tragedia interrumpió ese equilibrio el 6 de noviembre de 1985, cuando la violencia se llevó al presidente de la Corte Suprema de Justicia durante la toma del Palacio de Justicia. Aquella jornada marcó para siempre la historia del país y la del Externado.


Fabio Calderón Botero

Es para su familia una voz interna que orienta, que sugiere caminos. La familia, con fe y dignidad, ha sabido atravesar el dolor. Pero para los suyos, para quienes lo amaron, sigue siendo el padre que escondía tesoros en la sala de la casa, el esposo enamorado, el externadista eterno. Uno que defendía sus ideales y que encontró en la Universidad Externado de Colombia una casa de estudios para darle vuelo a sus pasiones, retar su intelecto y convertirse en un abogado que hasta el día de hoy es recordado con cariño.

“Mi papá nunca ha estado ausente. Siempre hemos sentido su presencia. Su asesinato no lo quitó de nuestra esfera. Era tan profundo, tan cercano, que nunca se ha ido”, afirma con absoluta convicción Camilo Calderón, su hijo.


Carlos Medellín

Fue el segundo de cuatro homónimos en una misma familia. Cuatro, en un siglo. Su visión humanista y estética del derecho lo llevó a ocupar importantes cargos en el sector de la justicia, pero el que más satisfacción le dio fue el de maestro: maestro en su Claustro Moderno, maestro en el Externado y maestro de la vida misma.

Aunque su ausencia dejó una huella imborrable en su familia, amigos y alumnos, su memoria persiste en su poesía, en su colección de música, en las cartas que escribió a mano a sus hijos desde su estudio, en las fotografías que aún reposan en su casa y en el yacimiento de agua que conduce a su propia eternidad.

Carlos creía en la justicia como fin superior al derecho, y aunque sus hijos aún luchan por hacer cumplir esa promesa en su caso, su legado es inquebrantable. Carlos, su hijo, lo describe como un hombre que entendía la educación como ejemplo, la palabra como legado y la paternidad como un acto profundo de presencia, sensibilidad y formación.


Ricardo Medina Moyano

El magistrado Ricardo Medina Moyano era un hombre a la vanguardia de su época. Coleccionista de arte, vegetariano, meditaba y estaba interesado en el budismo. En la Universidad Externado de Colombia encontró la oportunidad de cumplir un propósito superior: enseñar a sus alumnos a ser personas diferentes para transformar el país en un lugar mejor.

Su familia lo describe como un semidiós, un ser con una virtud sobresaliente, una pasión por enseñar y un interés genuino por el desarrollo personal. La ausencia de Ricardo Medina Moyano ha sido un dolor silencioso y no sanado para la familia, un vacío que ha sido difícil de llenar. Sin embargo, su legado continúa vivo en sus hijos, dos de los cuales siguieron sus pasos y estudiaron derecho, y en sus nietos, quienes heredaron de su abuelo el interés y el amor por la lectura.

Todos ellos son eternos…

140 años de historia