De la ley a la práctica: el nacimiento de un régimen aduanero histórico y concertado
La Universidad Externado se convirtió en el escenario de un análisis crucial para el comercio exterior del país con el foro De La Ley A La Práctica: Nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero.
Organizado de manera conjunta por el Departamento de Derecho Fiscal de la institución y la Asociación Nacional de Comercio Exterior (ANALDEX), el evento se celebró apenas dos semanas después de la expedición de la Ley 2586 del 19 de junio de 2026. La jornada planteó un espacio necesario para abordar los retos y oportunidades que esta nueva normativa impone a empresas, operadores aduaneros y autoridades.
La relevancia de este encuentro radica en el profundo cambio que representa la nueva ley para la tradición jurídica colombiana. Históricamente, el régimen sancionatorio aduanero había sido una herramienta de origen ejecutivo, construida a través de decretos marco y regulaciones de la DIAN, sin pasar por el debate del Congreso. Sin embargo, este esquema se rompió tras la sentencia C-072 de 2025 de la Corte Constitucional, que declaró inexequible el Decreto Ley 920 de 2023 y ordenó al Legislativo tramitar una ley ordinaria para regular la materia.
Durante la apertura, el rector de la Universidad Externado, Hernando Parra Nieto, destacó cómo el mandato judicial se transformó en una oportunidad histórica para el país a través de un proceso de construcción colectiva de dos años. El rector enfatizó que lo que pudo ser un trámite apresurado terminó convocando a actores que rara vez coinciden:
«Un proceso de construcción colectiva que duró 2 años y convocó actores que raramente se sientan a la misma mesa con el mismo objetivo: gremios del sector productivo, academia, centros de pensamiento, Congreso de la República», dijo el rector Parra Nieto.
Por su parte, Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de ANALDEX, recordó la carrera contra el tiempo que significó el proceso, dado que la ley se sancionó apenas un día antes del vencimiento del plazo límite otorgado por la Corte Constitucional. Díaz Molina subrayó que, aunque la norma no es perfecta, su valor reside en el equilibrio alcanzado entre las distintas fuerzas sectoriales.
«Ninguno quedó contento y eso es bueno porque significa que hay un equilibrio. Ninguno sacó ventajas, cada uno tiene algún reparo, pero también cada uno tiene motivos de satisfacción de que la ley quedó ajustada a lo que quería. Entonces creo que ese descontento lo que nos muestra es que logramos el mínimo de insatisfacción de cada uno de nosotros», señaló Díaz.
Hacia el futuro, el presidente de ANALDEX advirtió que el siguiente gran desafío consiste en socializar y capacitar a los actores del sistema, haciendo especial énfasis en la rama judicial para que se apropie de la norma y se preserve su propósito original, evitando que la esencia de la ley se desdibuje más adelante mediante conceptos, circulares o regulaciones menores.
La mirada académica del foro estuvo a cargo de Olga Lucía González, directora del Departamento de Derecho Fiscal de la Universidad Externado, quien celebró la masiva asistencia y calificó la ley de «histórica», no solo por sus antecedentes jurisprudenciales, sino por la naturaleza de su concertación, la cual describió como tripartita: entre el ejecutivo, el congreso y el sector privado. González resaltó el papel del Externado como un centro de pensamiento plural e independiente en este proceso.
En su intervención, González explicó que la nueva normativa logra un balance técnico indispensable para el desarrollo económico del país al responder simultáneamente a dos frentes críticos.
«Un marco normativo que atendió a dos necesidades: a las necesidades normativas del sector privado para que permita la competitividad también transparente y legal, esas operaciones de comercio exterior que necesitan agilidad; pero también un marco normativo que le responda a las necesidades de la autoridad aduanera para controlar el contrabando, las infracciones, el incumplimiento de las obligaciones sustanciales y formales», dijo González.
El éxito del articulado final también pasó por la gestión y el respaldo político en el Congreso, donde figuras como la exsenadora Paola Holguín facilitaron el puente entre las demandas técnicas y el debate legislativo. Holguín reconoció con pragmatismo que la labor de los congresistas consistió en abrir el espacio para que los expertos de la DIAN y de los gremios (como Analdex y la ANDI) hicieran el trabajo pesado, logrando consolidar el texto a lo largo de casi 30 mesas de trabajo y más de 100 horas de debate técnico sobre el 80 % de los artículos en común.
Finalmente, Holguín valoró el nivel del consenso alcanzado y la altura del debate, destacando que cuando se prioriza la sensatez sobre la postura partidista se obtienen resultados robustos.