Un reconocimiento a la trayectoria de Felipe Navia en el Derecho Civil
Nuestro Departamento de Derecho Civil presentó, en el último día de la Feria Internacional del Libro, la obra Derecho privado, teoría y práctica, un compilado escrito por alumnas(os) del profesor, abogado y árbitro Felipe Navia Arroyo.
Esta publicación reúne una selección de 36 artículos de investigación que exploran diversos ejes temáticos del Derecho Privado, relacionados con los campos de estudio y práctica del profesor Navia Arroyo. Las contribuciones se agrupan en secciones esenciales del Derecho Civil, incluyendo civil general, obligaciones, negocio jurídico y responsabilidad civil. Asimismo, incluye una sección sobre asuntos procesales del derecho civil.
Este libro también hace parte del homenaje que un amplio grupo de docentes-investigadores del Externado, junto con académicas(os) de prestigio de Chile y Francia, quisieron rendir a su trayectoria y a sus aportes al derecho civil en nuestro país. La publicación fue consolidada gracias a la profesora Milagros Koteich Khatib y editada por los profesores Juan Felipe Navia Revollo y Daniel Rojas Tamayo.
“Para mí es de lo más satisfactorio poder contar, dentro de mi lista de alumnos, con personas tan importantes y destacadas. Tiene un significado enorme, porque es un reconocimiento a esa dedicación y a más de 35 años de profesorado”, dijo el profesor Navia.
En la presentación de su libro también estuvieron presentes la decana de la Facultad de Derecho, Emilsen González de Cancino; la directora del Departamento de Derecho Civil, María Eugenia Gómez; y las docentes Martha Lucía Neme y Anabel Riaño. Ellas acompañaron, junto con los editores, la conversación con el profesor sobre la aplicación del derecho privado en la teoría y en la práctica, así como la importancia de este libro para el derecho civil.
“Como abogados y como profesores hemos seguido sus pasos y sus enseñanzas. Cuando se abrió la convocatoria para hacerle este homenaje, tuvo una gran acogida. Esta es una forma de decirle gracias y de dejar también un legado que continúa siendo una enseñanza en nosotros como profesionales”, afirmó la directora del Departamento.
Asimismo, el Dr. Navia estuvo acompañado por su familia, quienes demostraron su orgullo y felicidad al acompañarlo en este homenaje. Silvia, su esposa, agradeció a las(os) presentes y a la Universidad por este espacio, y manifestó que se sentía muy conmovida.
La Dra. Emilsen González, quien fue profesora de Navia, compartió su emoción y gratitud al ser invitada a este homenaje y poder reencontrarse con él. “Fue mi alumno hace bastantes años, pero luego hemos adelantado proyectos en común, como profesores en el mismo curso, por ejemplo. Tengo mucha satisfacción, y es muy grato para mí que le hagan un homenaje de estos a Felipe. Se lo merece”, manifestó.
La voz de las(os) autoras(es)
Las(os) autores agradecieron al profesor por permitirles participar en el libro y señalaron que encontraron en él una fuente de inspiración para la preparación de sus clases. Coincidieron en que lo que los motivó a participar fue el sentimiento de gratitud hacia él y la libertad creativa que les brindó al escribir.
“El hecho de que estemos plasmando allí buena parte de ese acervo que pudimos construir gracias al apoyo y a la generosidad de la Universidad y del profesor Navia es ya algo muy importante. Creo que el enfoque, incluso al estudiar materias clásicas como obligaciones y responsabilidad, aborda otros temas como la perspectiva procesal o el derecho de familia. Esto hace que la obra constituya un aporte esencial, pues presenta lecturas renovadas a problemas que él históricamente ha trabajado”, dijo la profesora Natalia Rueda.
Además, expresó que este libro también tiene un componente metodológico: “varios de nosotros abordamos el ejercicio de dialogar con los textos del profesor Navia. Son textos que ofrecen una reinterpretación de su obra”.
Este es un homenaje al docente que ha dedicado su vida al estudio del derecho civil. Gracias por enseñarnos que el derecho es dinámico, que se transforma y que no solo se teoriza. Ahora es nuestra responsabilidad, como abogadas(os), aplicar la jurisprudencia en la vida diaria, porque, como lo expresó el profesor Navia: “El abogado que solo ejerce y no estudia ni profundiza es como un tinterillo”.