La Cátedra UNESCO del Externado presente en el III Foro de transición energética y gestión del agua

El titular de la Cátedra UNESCO en Estudios de Futuros, Francisco José Mojica, fue invitado a dictar la conferencia “El futuro de la transición energética en Colombia”. Esta intervención se basó en el estudio prospectivo liderado por Mojica, con la colaboración de la profesora Ana Paola Gutiérrez, el apoyo de Luis Ferney Moreno, del Departamento de Derecho Minero Energético, y el aporte de las maestrandas en Pensamiento Estratégico y Prospectiva, María de los Ángeles Pinto y Andrea Pareja.

Durante su conferencia, Mojica explicó que la transición desde las energías fósiles es una necesidad a nivel mundial, debido a la creciente conciencia sobre la urgencia de descarbonizar la economía y reducir el calentamiento global. En ese sentido, señaló que el mundo ya viene impulsando un cambio hacia fuentes como la energía fotovoltaica, la eólica y la geotermal, que generan un impacto ambiental menor.

En el caso colombiano, el panorama energético muestra señales mixtas. Por una parte, las reservas petroleras alcanzarían para 7,6 años, según Ecopetrol. Por otra, la inversión en energías renovables empieza a tener un mayor peso. De acuerdo con Portafolio, Colombia es el tercer país de América Latina en atracción de inversiones en este campo, después de Brasil y Chile, y se espera alcanzar una meta de 2,5 gigavatios provenientes de fuentes solar y eólica en el futuro cercano.

Aun así, la diferencia entre energías fósiles y renovables en el mundo sigue siendo considerable. Según REN21, las energías fósiles representan el 79,9 % de la producción energética mundial. La energía nuclear equivale al 2,2 %, la biomasa tradicional (madera y residuos vegetales como el bagazo de caña) representa el 6,9 %, y las renovables llegan al 11 %, dentro de las cuales se incluyen la eólica (2,1 %), la hidroelectricidad (3,6 %) y la solar fotovoltaica y geotermal (4,3 %).

En este contexto, el camino que Colombia ha venido tomando hacia las energías renovables es positivo, aunque también plantea retos económicos, sociales, culturales y jurídicos. Este análisis busca aportar claridad sobre ese proceso, usando una mirada de futuro para comprender mejor el presente e identificar los cambios que el país necesita para avanzar.

El estudio presentado se desarrolló desde el enfoque de la prospectiva estratégica, una disciplina que explora diferentes escenarios de futuro, los compara y ayuda a elegir el más conveniente para construirlo con acciones concretas. A ese futuro elegido se le conoce como “escenario apuesta”. Desde esta visión, el futuro no aparece por sí solo: se construye con estrategia. La prospectiva ayuda a definir el rumbo y la estrategia define cómo llegar.

Mojica también explicó que este tipo de ejercicios no se hacen únicamente desde el equipo técnico: requieren participación de los actores involucrados en la transformación energética, como el Ministerio de Minas y Energía, Ecopetrol, los constructores de plantas de energía renovable, la comunidad, la academia, entre otros. Uno de los objetivos centrales es lograr acuerdos y una visión compartida que permita coordinar esfuerzos y convertir esa visión en proyectos reales.

Finalmente, el conferencista presentó tendencias globales y posibles escenarios para la transformación energética en Colombia con un horizonte de veinte años. También insistió en que el país puede escoger un futuro mejor en este campo, pero solo lo logrará si lo construye con decisiones, coordinación y acciones sostenidas.

140 años de historia