¿Está lista nuestra policía para combatir la criminalidad digital y ecológica?
El crimen evoluciona más rápido que la ley, y las fuerzas del orden del mañana se enfrentarán a un escenario radicalmente distinto al actual. Con el fin de anticiparse a los hechos y evitar que el futuro nos tome por sorpresa, la Escuela de Formación de la Policía de Santa Rosa de Viterbo organizó el foro “La investigación en la era digital”.
El invitado central fue el profesor Francisco José Mojica, titular de la Cátedra UNESCO en Estudios de Futuros de la Universidad Externado de Colombia, quien desveló las dos grandes señales que definirán los delitos del mañana: la Inteligencia Artificial (IA) y el cambio climático.
El fin del ladrón «analógico» y el auge del feudalismo digital. Olvidémonos de las películas de acción donde una banda con máscaras asalta un banco o detiene un vehículo blindado; ese tipo de delincuencia pronto será parte del pasado. En el nuevo ecosistema digital en el que estamos inmersos, el delito se mudará por completo al ámbito de la Inteligencia Artificial.
Según el profesor Mojica, el impacto de la IA en las actividades humanas es cada vez más profundo y absorbente. Las potencias globales (China, Estados Unidos y la Unión Europea) ya enfocan sus investigaciones en la física cuántica y las redes de sexta generación (6G), lo que traerá altísimas velocidades, latencias mínimas y sensores revolucionarios capaces de detectar metales bajo la tierra.
En este escenario ultra-tecnológico, las nuevas modalidades delictivas se enfocarán en situaciones como: el hackeo financiero a gran escala: por ejemplo: ingresos subrepticios para paralizar sistemas financieros enteros, exigiendo rescates millonarios en criptomonedas imposibles de rastrear, o manipulación fraudulenta de datos: por ejemplo: uso delictivo de la información privada, fenómeno que ya genera serias dudas e inquietudes en la actualidad con el fenómeno llamado “Capitalismo de la vigilancia” o «feudalismo digital», donde los gigantes tecnológicos (Google, Meta, Amazon y Apple) terminen adueñándose de la voluntad de los usuarios de internet.
Otro fenómeno generador de criminalidad es el agua como botín. La otra gran amenaza global no viene de las computadoras, sino de la crisis del medio ambiente. El planeta lucha desesperadamente por evitar que el calentamiento global supere los 1.5°C y por mitigar el «estrés hídrico» (la escasez de agua) proyectado para el año 2040. El aumento de las temperaturas altera por completo el ciclo del agua, reduciendo las reservas justo cuando la demanda se dispara.
Colombia cuenta con un escudo natural privilegiado: los «ríos voladores» impulsados por el bosque amazónico. Este fenómeno funciona como una bomba biológica perfecta: los vientos alisios traen humedad desde el océano Atlántico hacia la selva, y allí, cada árbol evapora cientos de litros de agua al día, recargando inmensas masas de vapor a gran altura. Estos ríos aéreos contienen más agua que el mismísimo río Amazonas y, al chocar contra la cordillera de los Andes, generan las lluvias que abastecen al país.
Sin embargo, este obsequio de la naturaleza está bajo un ataque criminal implacable: la destrucción masiva de la selva en departamentos como Amazonas, Caquetá, Vaupés, Putumayo, Guaviare y Guainía y la minería ilegal y ganadería irresponsable; actividades vinculadas al crecimiento de la explotación ilegal de oro y coltán y la extensión imprudente de tierra para la ganadería extensiva.
Si estas economías ilegales no se detienen a tiempo, Colombia terminará sufriendo el mismo estrés hídrico que hoy amenaza al resto del planeta.
La clave está en la prospectiva estratégica. El foro concluyó con un llamado urgente a la acción por parte del profesor Mojica. La policía y los organismos de seguridad del Estado no pueden seguir actuando de manera reactiva, es decir, esperando a que los delitos ocurran para buscar una solución.
El gran reto de las autoridades consiste en abrazar el análisis del futuro como una herramienta aliada. Solo anticipándose proactivamente a las nuevas tendencias tecnológicas y ambientales se podrá garantizar la seguridad y el bienestar en un mundo que cambia a pasos agigantados.